Si bien todavía no es la opción más utilizada para dar soporte a la continuidad del negocio, la creciente inversión que las empresas —particularmente las PyMEs, pero la tendencia es general— están haciendo en “cloud services” pone de manifiesto que en no mucho tiempo será la opción de preferencia, desplazando las opciones desplegadas en locación del cliente. José Antonio Arribas, director de Operaciones Gigas, comentó las ventajas de la nube como soporte de la continuidad operativa.
Un muy publicado informe realizado por IDC y Carbonite en 2015 señalaba: “Hay más de 78 millones de SMBs (PyMEs) en el mundo hoy, y los gastos de TI de las SMBs llegarán a cerca de US$ 590.000 millones en todo el mundo en 2015. Un contribuyente importante a este gasto es la adopción en marcha de los servicios de nube. IDC también observó un crecimiento importante en la participación de las SMBs que usan servicios de nube. El uso de la nube es hoy la regla en lugar de la excepción en los Estados Unidos. Hoy, la mayoría de las SMBs con más de 20 empleados están usando cloud computing. En regiones por fuera de los Estados Unidos la tendencia es similar, si bien los niveles de adopción varían según la localización geográfica en la cual operan las SMBs”.
A más de un año de aquel informe, esa tendencia se ha consolidado. Sin embargo, en materia de continuidad de los negocios, todavía existen barreras que lastran el nivel de adopción de la nube como soporte de estas estrategias.

UN TEMA DE CONFIANZA
Dada la estrechísima relación entre la infraestructura de Tecnologías de la Información (TI) de una empresa y el propio negocio, y el advenimiento de los negocios digitales y la necesidad de innovar rápidamente para capitalizar las oportunidades derivadas de dicha digitalización (explotación de los datos y de las transacciones digitales, sobre todo), hoy la continuidad operativa se ha vuelto sumamente crítica. En opinión de José Antonio Arribas, director de Operaciones Gigas, esta continuidad exige una mirada global, donde negocio y TI están indisolublemente unidas y donde toda la organización debe estar al tanto de los planes y procedimientos de este ámbito.
“Más allá de las causas que puedan afectar el desarrollo de las operaciones de la organización, ya que en muchos casos los riesgos sólo pueden acotarse, la metodología y planificación relacionada con la continuidad operativa, con riesgos gestionados y procesos documentados, entre otros, son factores claves para recuperar la normalidad de sus operaciones críticas a la menor brevedad”, afirma el director de Operaciones Gigas: un importante proveedor de plataforma de Cloud Hosting del mercado, con presencia en Colombia, Perú, España, México, Estados Unidos, Panamá y Chile.
En este orden Arribas destaca las opciones de virtualización y Cloud Computing como tecnologías que permiten dar soporte a las estrategias de continuidad operativa. “La nube es la opción que se perfila como la más relevante es este ámbito, dado que permite a las empresas enfrentar de mejor manera las contingencias, aprovechando las economías de escala y servicios de un tercero para gestionar los riesgos de una manera más eficiente o por disponer de una arquitectura más ágil y flexible que garantiza una mayor velocidad de respuesta”.
“La nube —agrega— es en esencia la plataforma base para la transformación digital de los negocios. En cualquiera de sus versiones, pública, privada o híbrida, el Cloud Computing es hoy sinónimo de eficiencia y agilidad para el negocio. Las aprensiones en torno a la ubicación de los datos, o algunos temas de seguridad, en el caso de quienes externalizan, ha dejado de ser un tema relevante, puesto que hoy existe un verdadero ecosistema de nubes, en donde las TI y la continuidad operativa se entienden como servicios robustos, con plenas garantías”.
En este sentido, Arribas aporta datos de IDC: en 2018, a nivel latinoamericano, el 40% del gasto de las empresas en software, infraestructura, tecnología y servicios estará basado en soluciones de la nube. “Asimismo, se estima que solamente este año las inversiones en servicios de nube pública y privada hospedada remotamente tendrán una expansión de un 40%, alcanzando los 3,6 mil millones de dólares”.
Arribas sostiene que la trascendencia de esta opción radica en que permite reducir la incertidumbre de la inversión en TI, es decir, reducir la brecha entre lo que se necesita realmente y lo que se gasta y, mejor aún, controlarlo según los propios ciclos del negocio. “Por lo tanto, la nube no sólo facilita la innovación, sino que incrementa el nivel de seguridad, convirtiéndose en una excelente opción para que empresas de todo tamaño puedan hacer un uso más intensivo y confiable de las TI”.
En el caso de la continuidad operativa y la seguridad, la opción de nube brindada a través de proveedores world class, se traduce en que “siempre se contará con la mejor tecnología disponible en el mercado, con las últimas versiones de software y sus actualizaciones respectivas, así como con la capacidad de incrementar el cómputo y almacenamiento de manera flexible”, asegura Arribas, y agrega: “Y algo muy importante, aparte de la infraestructura: tener la certeza de que siempre habrá personal especializado preocupado de cumplir esa labor, con sistemas de gestión basados en las mejores prácticas”.









