De acuerdo a un estudio por parte de la Escuela Sloan de Administración del MIT, las organizaciones con mayor desempeño son tres veces más probables de ser sofisticados usuarios de analítica que las de menor desempeño, y es dos veces más probable decir que su uso de analítica es un diferenciador competitivo.
En este marco, no es ninguna sorpresa que las organizaciones de salud se inclinen cada vez más hacia la analítica para ayudarles a mejorar su rendimiento y superar la mayoría de los retos que enfrentan desde atender a más pacientes de escasos recursos, hasta cumplir con regulaciones cada vez más estrictas de reembolso, a mejorar los procesos en todos los ámbitos.
Al mismo tiempo, los directores de salud encontraron que las soluciones de analítica de nube hoy en día, les permiten democratizar los datos e impulsar al personal con información de valor accionable de formas que nunca antes fueron posibles.










