Fernando Rodriguez Martinez, Gerente Desarrollo de Alianzas de Virtualización y Nube de Cisco, señala cómo el proceso de adopción de computación en la nube se asemeja al camino que se vivió hace un siglo cuando se popularizó el uso de la electricidad como servicio público. En este sentido, destaca dos aspectos haciendo la analogía con la computación en la nube y entendiendo la diferencia de casi 100 años entre las tecnologías asociadas a la generación eléctrica.
Por Fernando Rodriguez Martinez, Gerente Desarrollo de Alianzas de Virtualización y Nube de Cisco
Hemos visto ya cómo el proceso de adopción de computación en la nube se asemeja al camino que se vivió hace un siglo cuando se popularizó el uso de la electricidad como servicio público. Por esta misma analogía usada por muchos y criticada por otros, me llamó mucho la atención un artículo publicado por Wall Street Journal algunos meses atrás titulado “Más empresas se desconectan de la red eléctrica” y que se refiere a que la generación propia de Energía en países como Estados Unidos es aun inferior al 5% pero viene creciendo a tasas importantes desde el año 2006.
El artículo menciona casos de empresas como Turkey Hill Dairy que mediante el uso de turbinas de viento ha logrado reducir su gasto energético en un 25% en los dos últimos años. Menciona el artículo empresas como Apple, BMW o Walmart que por ejemplo ya hoy genera 4% de la electricidad que usa, pero planea generar el 20% para el año 2020.
Tecnologías novedosas como turbinas de viento, paneles solares, gas metano generado por desperdicios y basuras o incluso células de combustible con biogás están permitiendo que esta tendencia de mercado continúe creciendo y se entre en el círculo virtuoso de reducción de costos de generación privada. Menciona el artículo que Walmart ha pasado en el 2007 de costos aproximados de US$8 por vatio de capacidad a US$3.50 hoy y espera que antes de 3 años tendrán paridad con los costos del servicio públicos.
¿Por qué los clientes vienen buscando pasarse a generación privada de energía? Según el artículo de WSJ, una razón es sin duda el tema de reducción de costos de forma sostenible y la otra el garantizar niveles de servicio aun en casos de catástrofes naturales como el caso del huracán Sandy.
Haciendo la analogía con la computación en la nube y entendiendo la diferencia de casi 100 años entre las tecnologías asociadas a la generación eléctrica y al nuevo modelo de cómputo hay dos cosas que me gustaría resaltar:
– Si nos ubicamos en el año 2013, la energía eléctrica está pasando a una oferta híbrida desde un componente mayoritariamente público ofrecido por terceros. En el caso de la computación en la nube la migración del modelo es al contrario principalmente por las soluciones in-house que las empresas han venido utilizando en los últimos años. Sin embargo, en cualquiera de las dos se llega a un mismo sitio: solución híbrida.
– La adopción de estas técnicas de generación privada no se está dando a igual velocidad entre pequeñas y grandes empresas. Son las empresas más grandes las que vienen haciendo las mayores inversiones aunque se espera que esto pueda cambiar en la medida que la tecnología evolucione en costo y simplicidad de uso. Es en este ambiente de múltiples opciones, cuando se decide tomar el camino hacia la nube toma entonces especial importancia y relevancia el concepto de nubes híbridas. Estas nubes se convierten en plataforma donde el departamento de TI de cada empresa debe determinar el límite entre público y privado por cada servicio que debe ofrecer. El objetivo será ofrecer el TI como servicio y el análisis a realizar para entender como ofrecerlo se deberá enfocar en el tipo de aplicación, políticas, recursos y costos asociados a mantenerlo. En cualquier caso, se deberá tener presente las expectativas no solo de los clientes sino de las distintas áreas usuarias y líneas de negocio dentro de la organización que cada vez esperan servicios más seguros, flexibles, ubicuos, fáciles de consumir y alineados con el negocio.









