La inteligencia artificial ya no es una conversación reservada para los departamentos de tecnología. Está entrando en las decisiones de negocio, en la relación con los clientes, en las operaciones industriales, en las finanzas y, cada vez más, en la forma en que las empresas compiten. Ese es precisamente el escenario que aborda el 11° Congreso Latinoamericano IA, Tecnología y Negocios América Digital 2026, que se realiza este 9 y 10 de septiembre en Espacio Riesco, Santiago de Chile.
El 11° Congreso Latinoamericano IA, Tecnología y Negocios América Digital 2026 reúne a líderes empresariales, ejecutivos tecnológicos, especialistas y proveedores de soluciones digitales en torno a una pregunta que atraviesa buena parte de la agenda corporativa actual: cómo transformar la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en resultados concretos.
No se trata, por tanto, de una feria tecnológica centrada únicamente en mostrar productos. El foco está cada vez más puesto en la aplicación empresarial de esas herramientas: cómo automatizar procesos, tomar mejores decisiones, mejorar la experiencia de los clientes, proteger los datos y crear nuevos modelos de negocio.
Para el director del Congreso América Digital 2026, Lesley Robles, “este encuentro ha ido evolucionando de la mano con todos los proveedores de tecnología y los distintos profesionales de las distintas industrias, transformando este evento en un congreso de Inteligencia Artificial o la gran tecnología disruptiva que te hace 100 veces productivo”.
De la inteligencia artificial a la inteligencia empresarial
El programa de esta edición refleja el cambio de prioridades que está experimentando el mercado.
Entre las primeras actividades del Congreso aparece una conversación sobre ética e inteligencia artificial a cargo de Mois Navon, asesor de ética de Anthropic Claude y exingeniero jefe de Mobileye.
Posteriormente, L’Oréal Groupe abordó la transformación de su negocio en la era de la IA, mientras Google Cloud presentó su visión sobre la evolución hacia empresas impulsadas por agentes de inteligencia artificial.

Fernando Godoy, Director de IT y Business Manager para la zona americana de L´Oréal Groupe, indica que la participación de las empresas ligadas al mundo cosméticos y vinculadas a la tecnología, también conocidas como Beauty Tech, es relevante porque permite democratizar y acercar la belleza a muchas más personas, porque se dieron cuenta que la tecnología un driver que permitía escalar el negocio y llevarlo a otras industrias.
En este sentido, la firma dio a conocer su nuevo secador de cabello infrarrojo, Airlight Pro, producto patentado y desarrollado por L´Oréal y Zuvi que ofrece una suavidad sin precedentes, un secado más rápido y una mayor eficiencia energética, para un cabello hermoso saludable.
Adicionalmente, dio a conocer en América Digital, Colorsonic, dispositivo reutilizable que mezcla y aplica el color de forma uniforme, mediante un proceso limpio y sin desorden, minimizando los residuos y maximizando la comodidad.
El retail también ocupa un lugar destacado. Walmart Chile participó con una presentación titulada “Un mundo sin barras de búsqueda”, centrada en cómo está cambiando la manera en que los consumidores encuentran productos y se relacionan con las plataformas digitales.
La selección de estos temas revela algo importante: la discusión tecnológica está desplazándose desde el “qué tecnología tenemos” hacia el “qué podemos hacer con ella”. En otras palabras, la transformación digital está dejando de ser un proyecto aislado para convertirse en una cuestión estratégica.
Un congreso donde el networking también es parte del negocio
Uno de los elementos que distingue a América Digital es su apuesta por conectar directamente a quienes desarrollan tecnología con quienes toman decisiones dentro de las empresas.
Para un mercado latinoamericano donde muchas organizaciones todavía están definiendo cómo abordar la IA, este componente resulta especialmente relevante. No todas las empresas tienen las mismas necesidades ni parten desde el mismo nivel de madurez tecnológica. Para algunas, el desafío es modernizar su infraestructura; para otras, automatizar procesos, incorporar IA a sus operaciones o desarrollar nuevos productos digitales.

De hecho, para Diego Negrete, CEO de Wolkvox, el networking forma parte clave de este evento ya que “acá te encuentras desde CEOs de otras empresas, de otras industrias, de la misma competencia, también encuentras participantes y asistentes de otros países, por lo que es una feria super relevante en el circuito latinoamericano tecnológico”.
Por su parte, Ricardo Rodríguez, Country Manager para CompuSoluciones Chile, el participar de América Digital es super importante “porque nos encontramos en el corazón de la tecnología y la innovación, y cada instancia permite hacer nuevos relacionamientos de negocios con diversas empresas de tecnología”.
El valor del encuentro está precisamente en poner esas necesidades frente a proveedores, especialistas y otras compañías que ya han recorrido parte del camino.
El desafío latinoamericano: pasar de experimentar a escalar
El gran tema de fondo es que América Latina está entrando en una etapa distinta de su transformación digital.
Durante años, muchas organizaciones hablaron de digitalización como un proceso de modernización: migrar sistemas, llevar servicios a internet, implementar canales digitales o trasladar infraestructura a la nube.
La inteligencia artificial cambia la escala de esa conversación.
Ahora las empresas tienen que decidir qué procesos pueden automatizar, qué decisiones pueden ser asistidas por algoritmos, cómo utilizar sus propios datos y qué capacidades necesitan desarrollar internamente. Al mismo tiempo, deben resolver cuestiones de seguridad, privacidad, gobernanza y capacitación de sus trabajadores.
Por eso resulta relevante que América Digital combine en su agenda IA con cloud, ciberseguridad, telecomunicaciones, fintech, industria 4.0 y transformación empresarial. Son piezas de un mismo proceso.
Chile como punto de encuentro regional
Que el Congreso se realice en Santiago tampoco es un detalle menor. Ya que Chile ha buscado posicionarse como uno de los principales polos tecnológicos y de innovación de América Latina, y encuentros como América Digital permiten conectar ese ecosistema con compañías internacionales y potenciales inversionistas.
Para las empresas latinoamericanas, el desafío ahora es convertir el entusiasmo por la IA en productividad, innovación y crecimiento. Y para los proveedores tecnológicos, el reto es demostrar que sus soluciones pueden resolver problemas reales, más allá de las presentaciones y las promesas de marketing.
Y en un momento en que la inteligencia artificial avanza con una velocidad inédita, esa conversación —entre quienes desarrollan la tecnología y quienes necesitan convertirla en resultados— probablemente sea una de las más importantes para la competitividad de América Latina durante los próximos años.








