La nube es una encrucijada en la industria de las Tecnologías de la Información, y no por representar un dilema al definir una de varias rutas, sino por todo lo contrario; porque es la intersección en la cual cruzan todos los caminos. Por Israel Díaz Más que un concepto tecnológico, hoy en día la nube es percibida como el destino al cual deben dirigirse, tanto grandes corporativos como las pequeñas y medianas empresas e inclusive, los micro negocios. La apreciación se deriva de las bondades que se pregonan de este “paraíso” que, entre otras cosas, democratiza el acceso a herramientas tecnológicas al no exigir grandes desembolsos para adquirir las soluciones, según refieren expertos de marcas como Cisco, Dell, HP, Avaya, Panduit, Microsoft y NetApp. Por otra parte, resulta lógico que las organizaciones quieran ubicarse en la nube cuando ya es un lugar común para la mayoría de los empleados; es decir, los usuarios están acostumbrados a moverse en ese territorio en su vida diaria, por ejemplo, al operar aplicaciones en sus dispositivos móviles. De hecho, si se considera el crecimiento de hasta triple dígito que reporta Cisco, es evidente que muchas empresas ya tomaron una de las tantas vías al adquirir infraestructura, plataforma o software como servicio para alojarse en una nube privada, pública o híbrida. Mario Huelga, director de NetApp México, define a la nube como más que una tendencia, una realidad, al considerar que los negocios la adoptan con mayor rapidez, conscientes de que de ello depende mantenerse competitivos, pues les permite mejorar sus operaciones e incrementar sus oportunidades. El Director General de la marca en territorio nacional añade algunas cifras de la consultora IDC, las cuales señalan un crecimiento de 40% para este año en las inversiones en los servicios de nube pública y privada, para un mercado equivalente a 3.6 mil millones de dólares en Latinoamérica. Así, este dato es una muestra de cómo la nube se ha convertido en un elemento clave para las compañías. Pero, a pesar de que los números revelan una creciente demanda, no todos los participantes en la cadena de distribución contemplan en su rumbo a la nube, por tanto, no todos se prepararon para beneficiarse de esta migración. Parte del recelo de los canales a las tecnologías cloud se origina de que no sólo es una transformación tecnológica, de igual manera revoluciona la forma de hacer negocio al promover pagos por servicios más que una gran transacción por la compra de infraestructura. Fernando Ruiz, líder de Ventas de Soluciones Cloud para Avaya Latam, expone que incluso si se quiere calificar a la nube como una simple moda, los canales deberían aprovechar el impulso generado por ésta. El ejecutivo sostiene que los integradores y distribuidores con una oferta de soluciones en la nube son los más buscados por las empresas para satisfacer sus requerimientos, puesto que los usuarios finales ya tienen algunas referencias de los beneficios del cloud computing. De hecho —dice el directivo de Avaya—, las organizaciones cada vez piden más servicios y compran menos infraestructura, o adquieren tecnología que puedan escalar, sin necesidad de tener gente dedicada a operarla. Respecto a esta demanda, Marco Damián, gerente para Ventas Técnicas de Panduit, comparte que las firmas nuevas y las del segmento mediano son más afectas a tener nuevas tecnologías como soluciones basadas en esquemas de nube. Los grandes corporativos, por su parte, aunque iniciaron con cautela mediante el modelo de nube privada, ahora abren una nueva vía al combinar algunos servicios en la versión pública, por lo que ya predominan los esquemas híbridos para potenciar su inversión en infraestructura propia. Por ello, refiere Marco Damián, hoy en día la nube híbrida es la modalidad más popular, con una cifra de adopción de 70 por ciento, con mayor presencia en las entidades de manufactura. Rodolfo Molina, director Senior para Cloud y Managed Services de Cisco Latam, refiere que precisamente esa es la proeza del cloud computing, el hecho de interconectar la gran cantidad de nubes que existen, tanto públicas como privadas, porque implica mover las cargas de trabajo de un lado a otro. Gracias a ese logro, dice el portavoz, la mejor opción es la nube híbrida y así se manifiesta en el mercado, por ello Cisco pronostica que un 72% de las empresas que ya están en una variante pública o privada de cloud migrarán al esquema híbrido. En este punto, Hugo Rojas, Hybrid IT Partner Business Manager en Hewlett-Packard Enterprise, dice que los canales juegan un papel importante en los entornos híbridos, para una mezcla correcta al definir el destino adecuado para cada aplicación. La tarea es para los partners; inclusive, varios de ellos, en cuanto llegó el concepto de nube, se prepararon y ahora capitalizan su apertura al cambio. Por su parte, Kurt Yáñez, responsable de Venta indirecta de Productos de Centro de Datos en Dell, dice que algunas organizaciones no suman tecnología nueva hasta que ya está probada, aun así —sostiene— la nube deberá ser adoptada por todos. Pese a cifras de crecimiento positivo, el directivo de Dell considera que en México hace falta trabajar mucho, sobre todo del lado de la oferta, pues opina que hay pocas opciones para consumir software en la nube. De ahí que urjan más canales enfocados a soluciones en cloud, los cuales deben prepararse para fungir como consultores e impulsar a las empresas a dirigirse la nube. Kurt Yáñez ahonda que los partners involucrados en la nube requieren especializarse en las necesidades específicas de cada industria y entender el rol de cada cliente, es decir, que les expliquen los beneficios que afectarán directamente a su negocio y no sólo tocar la parte tecnológica. PASO A PASO Aunque ya son varios años que se habla de la nube, todavía hay muchos distribuidores sin estas soluciones en su oferta; pero como refieren varios de los expertos, su participación es necesaria para consolidar la tendencia al elevar el nivel de penetración en compañías de todos los tamaños. Entender la renuencia a sumar esta herramienta