¿Cuántas horas por día pasamos frente a una pantalla? La respuesta resulta cada vez más difícil de dimensionar. Computadoras, smartphones, televisores, tablets y otros dispositivos forman parte de prácticamente todas las actividades cotidianas: trabajar, estudiar, comprar, hacer ejercicio, pagar servicios, informarse, entretenerse y mantener contacto con familiares y amigos.
La expansión de la vida digital también modificó la relación que tenemos con la tecnología. El desafío ya no consiste solamente en tener acceso a dispositivos, sino en encontrar un equilibrio entre conectividad y bienestar digital.
Más tiempo frente a las pantallas: una tendencia que se consolidó
La cantidad de horas de exposición a pantallas aumentó de manera significativa durante los últimos años. Un estudio realizado entre adultos del Reino Unido y Estados Unidos mostró hasta qué punto los dispositivos digitales ocupan un lugar central en la rutina diaria.
En el Reino Unido, los participantes de la investigación declararon pasar unas 4866 horas al año frente a pantallas, entre computadoras, teléfonos, televisores, consolas y lectores electrónicos. El relevamiento también registró un incremento del tiempo de uso durante el confinamiento: el uso de computadoras aumentó 44 minutos diarios, mientras que teléfonos y televisores sumaron aproximadamente media hora adicional cada uno.
El dato permite dimensionar el fenómeno: las pantallas dejaron de ser herramientas asociadas exclusivamente al trabajo o al entretenimiento y pasaron a funcionar como una infraestructura permanente de la vida cotidiana.
Sin embargo, pasar muchas horas conectado no significa necesariamente que ese tiempo sea perjudicial. La diferencia está también en qué hacemos frente a una pantalla, durante cuánto tiempo y en qué condiciones.
Fatiga visual y otros efectos del uso prolongado
La exposición prolongada puede generar síntomas conocidos como fatiga visual digital. Entre las molestias más frecuentes aparecen ojos cansados o secos, visión borrosa, dolores de cabeza y dificultad para mantener la concentración.
El estudio citado encontró que siete de cada diez encuestados experimentaban dolores de cabeza, visión borrosa u otros síntomas después de pasar períodos prolongados frente a dispositivos. Además, dos de cada cinco participantes reconocieron que rara vez recordaban descansar la vista durante el uso de pantallas, mientras que un 20% aseguró que nunca lo hacía.
Una recomendación habitual para reducir el cansancio es la denominada regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar durante 20 segundos un objeto situado a unos 20 pies —aproximadamente seis metros—. También es importante ajustar la posición y distancia del monitor, controlar la iluminación del ambiente y realizar pausas periódicas.
Bienestar digital: no todo es tiempo de pantalla
El problema no se limita a la salud ocular. La hiperconectividad también puede favorecer fenómenos como la infoxicación, es decir, la sobrecarga de información que dificulta procesar y jerarquizar los contenidos que recibimos.
Entre las señales de alerta aparecen la dificultad para concentrarse, pasar constantemente de un tema a otro, revisar todas las notificaciones que llegan al teléfono o experimentar ansiedad frente a la necesidad permanente de estar informado.
Algo similar ocurre con la denominada ciberdependencia, que puede manifestarse cuando una persona no logra controlar el tiempo que pasa conectada, abandona actividades que no involucran dispositivos o se irrita cuando debe dejar de utilizarlos.
Por eso, reducir el impacto de las pantallas no significa necesariamente eliminarlas. También implica mejorar la calidad del uso: leer, estudiar, crear contenidos, programar, editar videos, jugar o comunicarse pueden ser actividades productivas o enriquecedoras.
Qué características ofrecen los monitores actuales para mejorar el confort
En este contexto, los fabricantes comenzaron a incorporar prestaciones destinadas a mejorar la experiencia durante sesiones prolongadas. LG, por ejemplo, incluye distintas tecnologías de confort visual y ergonomía en su actual oferta de monitores.
Una de ellas es Flicker Safe, diseñada para reducir el parpadeo invisible de la pantalla y contribuir a disminuir el cansancio ocular durante períodos extensos de utilización.
También aparece el Modo Lectura (Reader Mode), que modifica parámetros como temperatura de color y brillo para generar una imagen orientada a tareas como leer documentos, navegar por internet o trabajar con textos. En determinados modelos, esta función se combina con reducción de luz azul.
Otra evolución está relacionada con la frecuencia de actualización. La oferta de LG incluye monitores de 100 Hz, incluso dentro de categorías destinadas al trabajo de oficina. Una frecuencia superior a los tradicionales 60 Hz permite mostrar el movimiento de forma más fluida.
Los paneles IPS, además, ofrecen amplios ángulos de visión. Algunos modelos alcanzan 178 grados tanto horizontal como verticalmente, una característica que permite mantener una representación consistente de la imagen aunque el usuario no se encuentre exactamente frente al centro del monitor.
Ergonomía: el monitor también debe adaptarse al usuario
El confort no depende únicamente de las características de la pantalla. La posición del monitor, su altura y el ángulo de visualización también pueden influir en la comodidad durante una jornada extensa.
Por eso, LG incorpora distintas alternativas de ajuste físico. Algunos monitores permiten modificar la inclinación, mientras que otros suman soportes ergonómicos con mayor capacidad de regulación. El 27QN880-B, por ejemplo, incorpora un brazo ajustable que permite modificar la posición del monitor y adaptar el espacio de trabajo.
A esto se suman herramientas como OnScreen Control y LG Switch, que permiten gestionar determinados parámetros desde el software y, según el modelo, organizar distintas aplicaciones en pantalla.
El desafío es encontrar un equilibrio
La discusión sobre las horas frente a las pantallas no debería plantearse como una oposición entre tecnología y bienestar. Los dispositivos digitales son indispensables para estudiar, trabajar y comunicarse, pero su uso requiere nuevos hábitos.
La combinación de pausas, actividad física, momentos libres de dispositivos, una correcta configuración del espacio de trabajo y herramientas de confort visual puede ayudar a reducir algunas de las consecuencias asociadas a la exposición prolongada.
En ese escenario, la evolución de los monitores muestra una tendencia clara: el bienestar digital ya no depende solamente de cuánto tiempo pasamos frente a una pantalla, sino también de cómo está diseñada y configurada la experiencia de uso. Tecnologías como Flicker Safe, Reader Mode, frecuencias de actualización más altas, paneles IPS y soportes ergonómicos apuntan precisamente en esa dirección.
El desafío, en definitiva, no es dejar de mirar pantallas. Es aprender a convivir con ellas de una manera más saludable.
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LG apuesta por el confort visual en sus monitores
Frente al aumento del tiempo que pasamos frente a las pantallas, LG incorpora en algunos modelos de sus monitores tecnologías como Flicker Safe y Modo Lector (Reader Mode), diseñadas para brindar una experiencia visual más cómoda durante largas jornadas de trabajo o estudio.
Flicker Safe es una tecnología de LG que reduce casi por completo el parpadeo de la pantalla. Muchos monitores regulan el brillo encendiendo y apagando la luz rápidamente, generando un parpadeo que el ojo no llega a percibir, pero que puede provocar un esfuerzo visual constante. Flicker Safe mantiene la iluminación más estable, ayudando a reducir el cansancio visual incluso después de varias horas frente a la pantalla.
Por otro lado, el Modo Lector (Reader Mode) reduce la luz azul de la pantalla y le da a la imagen un tono más cálido, similar al de una hoja de papel. De esta manera, leer textos, documentos o páginas web resulta más cómodo y puede ayudar a disminuir la fatiga visual. Esta función se activa desde el menú del monitor, por lo que el usuario puede utilizarla cuando necesita leer o trabajar durante mucho tiempo y desactivarla cuando desea recuperar los colores originales.
Para conocer más sobre estas tecnologías y los modelos que las incorporan, Campus LG IT ofrece capacitaciones y contenidos especializados sobre el portfolio de monitores de la marca.