Estas compañías han llegado a un acuerdo, que ya es oficial. De hecho, ya es posible acceder a la oferta SAP HANA Enterprise Cloud, que promete flexibilidad sin perjuicio del rendimiento y que estaba disponible previamente como servicio de suscripción propio de SAP, con el que extender aplicaciones “in-memory” en nubes privadas, de manera directa a través de la plataforma de cloud computing del Gigante Azul.
Esto es consecuencia de que la empresa alemana de software haya decidido seleccionar a IBM como proveedor principal de servicios de infraestructura cloud para aquellas aplicaciones de negocio que están catalogadas como críticas. Aunque la relación ya viene de largo.
No es la primera vez que SAP e IBM entrecruzan el camino de sus negocios. Sobre el papel, lo que hace esta combinación de fuerzas es “ampliar una de las alianzas más duraderas y de mayor éxito de la industria de Tecnologías de la Información”, en palabras del propio CEO de SAP, Bill McDermott. La directora ejecutiva y presidenta de la firma con sede en el neoyorquino lugar de Armonk, Ginni Rometty, indica que, además, “este acuerdo se basa en el largo historial que ambas compañías tiene en aportar innovación a las empresas”.
Básicamente, el objetivo de la alianza es expandir los niveles de adopción de la nube empresarial más allá de donde se encuentran ahora. “La demanda de SAP HANA y SAP Business Suite sobre SAP HANA en la nube está siendo tremenda y este acuerdo global con IBM anuncia una nueva era de colaboración en la nube”, considera McDermott a la hora de valorar sus implicaciones. “Los clientes podrán beneficiarse de esta colaboración y de la expansión de SAP HANA Enterprise Cloud”, sentencia, mientras que Rometty valora que así, con esta unión, se “amplía la posición de IBM como principal plataforma en la nube a nivel mundial”.
“Nuestra plataforma cloud para empresas, híbrida, abierta y segura permitirá a los clientes de SAP acceder a nuevas formas de trabajar en una era marcada por el Big Data, la movilidad y las redes sociales”, señala la directiva. Y también, claro está, marcada por el cloud computing.









