A medida que nos volvemos cada vez más dependientes de los datos digitales, su almacenamiento, manejo, transporte y gestión se vuelven más críticos. Hoy en día, hay más datos digitales que nunca que se almacenan “en todas partes”, desde memorias USB, a arrays de discos o en la nube. Todo esto hace presagiar que el sector del almacenamiento cloud se encuentra en una fase de transformación significativa y, según un estudio de IDC, el gasto en esta tecnología, está en aumento.
Cualquier empresa que haya sufrido la pérdida de datos, ya sea a través de una unidad de disco duro que falló, una matriz de red o un corte de servicio en la nube externa, sabe la importancia de tener un acceso fiable a los datos críticos y el valor de poseer una copia de seguridad y recuperación adecuados, en caso de desastre.
Lo cierto es que, a medida que nos volvemos cada vez más dependientes de los datos digitales, su almacenamiento, manejo, transporte y gestión se vuelven más críticos. Hoy en día, hay más datos digitales que nunca que se almacenan “en todas partes”, desde memorias USB, a arrays de discos o en la nube. Todo esto hace presagiar que el sector del almacenamiento cloud se encuentra en una fase de trgnsformación significativa.
Según el estudio CloudTrack Survey de IDC, la gran mayoría de los departamentos TI siguen pendientes de emprender la gran transformación y de las inversiones en personas, procesos y tecnología requeridas para madurar sus arquitecturas cloud. Aun así, el gasto en la construcción de bloques cloud y en servicios en la nube ha experimentado un fuerte crecimiento del 25% durante los pasados 12 meses.
Otro estudio de IDC pronostica que los gastos en servicios IT de nube pública alcanzarán los 56,6 mil millones de dólares en 2014, y llegará a superar los 127 mil millones de dólares en 2018. Teniendo en cuenta estos datos, en 2018, los servicios de cloud pública supondrán más del 50% del gasto mundial en software, servidores y almacenamiento, según IDC.









