
“Latinoamérica, aunque la mayoría no lo crea, está muy avanzada en términos de Cloud Computing”, comenta Roberto Stainbach, gerente senior de Producto de Infraestructura, Nube y Virtualización para Red Hat América Latina. Esto supone un desafío para las áreas de TI dentro de las empresas, que tienen que lidiar con ambientes dispersos y heterogéneos: servidores físicos, máquinas virtuales, servicios de nube provistos por terceros… y deben ser capaces de mover aplicaciones e información entre todas estas instancias sin mayor dificultad. “En este panorama, cada instancia tiene su usabilidad y las empresas están encontrando que necesitan moverse de una a otra. Para hacer que esto fuera posible nosotros tuvimos que cambiar muchas cosas en Linux, y crear un sistema operativo que pudiera adaptarse a estas necesidades cambiantes, porque ninguno se estaba adaptando”, agrega Stainbach.
Poco más de tres años después, Red Hat Enterprise Linux versión 7 (RHEL 7) representa lo que en opinión de Stainbach es el “estado del arte” en materia de sistemas operativos para estas realidades heterogéneas a las que deben enfrentarse las áreas de TI. “Estamos trayendo muchas cosas que no existían hasta el momento en Linux, como contenedores, una interoperabilidad 100% con Windows, y herramientas de tuning, que es algo inédito para Linux”, agrega el gerente de Producto.
“Envuélvala para llevar”
Una de las novedades más importantes de RHEL 7 es la tecnología de contenedores Linux para aplicaciones. Un contenedor es, básicamente, un entorno completamente aislado en el cual se puede correr una aplicación y sus dependencias. Estos contenedores son fáciles de desplegar y portables entre los sistemas que los contienen, porque el ambiente completo de la aplicación está incluido en el contenedor. Además, estos contenedores incluyen tecnología Docker (para su gestión). De esta forma, las aplicaciones pueden ser migradas de un servidor físico a uno virtual o a la nube sin mayor dificultad, migrando el contenedor. Así, los encargados de TI ven facilitadas las tareas mudar aplicaciones a nuevos entornos. Estos contenedores son soportados por una versión “minimizada” de REHL llamada Atomic.
Stainbach aclara que la idea es que este modelo de portabilidad se extienda a todo el modelo de Red Hat, “por eso estamos cambiando nuestra herramienta de Plataforma como Servicio”.
“Toc-toc, vengo de parte de Windows” Hasta ahora, en datacenters que tenían tanto Linux como Windows con Active Directory eran necesario ejecutar scripts que sincronizaran las identidades, o loguearse dos veces (una para cada dominio). A partir de esta versión de REHL, la gestión de identidades en Red Hat Enterprise Linux puede establecer la confianza entre dominios con Microsoft Active Directory. No es necesaria la sincronización entre los dos almacenes de identidades. Esta nueva función permite a los usuarios con credenciales de Active Directory acceder a los recursos de Linux sin necesidad de realizar más autenticaciones de identidad, de forma que hay una única funcionalidad de inicio de sesión para los dominios de Microsoft Windows y Linux.
“Está hecho para poder utilizar el loguearse en Windows directamente”, señala Stainbach, y desde allí poder acceder a los recursos de Linux. Realmd averigua información sobre el dominio y simplifica automáticamente la configuración necesaria para entrar en él. Realmd funciona con la gestión de identidades de Microsoft Active Directory y Red Hat Enterprise Linux.
Uniformes a la medida del trabajo
“Red Hat incorporó en RHEL 7 funciones de monitoreo de cómo los servicios, el hardware, y el software están corriendo en tiempo real —precisa Stainbach—. Y además incorporó es algo que llamamos Tuning (Sintonía): son templates que permiten bajarlo a un servidor físico, o a un sistema operativo en un hipervisor, o a una cloud, y aplicar ese perfil específico”. Este template establece la mejor configuración posible de los servicios, el hardware y el software para esa aplicación, de manera casi automática. “Con esto evitamos que el proveedor tenga que ir a hacer el tuning específico del equipo hasta lo del cliente, o que el cliente deba contratar a un tercero para ese servicio. Esto soluciona además un problema grande que tienen los datacenters actuales, que es la diversidad de aplicativos que corren sobre un sistema operativo, y la diversidad de hardware existente. ¿Cómo hacen los clientes para hacer el tuning exacto, aplicar las mejores recomendaciones de fabricante sobre el sistema operativo y lo que está corriendo arriba? Les quedaría hacer prueba y error… De esta forma, sólo deben aplicar el template”.
Asociado al Tuning, RHEL viene con un framework en tiempo real llamado Performance Co-Pilot (Copiloto de desempeño), que monitorea todo lo que está corriendo dentro de ese “servidor” (instancia física, virtual o en la nube), lo monitorea y ofrece los datos de la performance del sistema en tiempo real. “De modo que hasta se podría ajustar ese tuning y después subirlo a la comunidad y devolverlo. Por ejemplo, en el caso en que yo encuentre de que Amazon tiene una latencia diferente a la de cualquier otro proveedor, y requiere otro tipo de sintonía”, grafica Stainbach.
Para cerrar el circuito de portabilidad entre instancias, Red Hat modificó el esquema de pricing de las suscripciones, de forma de hacerlo multipropósito. “Una suscripción puede aplicar a una máquina física, pero puede aplicar también a una máquina virtual. La suscripción me permite mudarlo a máquina virtual, o eventualmente a la nube de un proveedor de servicios externo”, aclara el experto.
Otras novedades
• Mejoras en el sistema de archivos: Ahora, el estándar es XFS. “Esto permite tener una alta densidad de archivos o archivos con una alta carga”, dice Stainbach, y señala que el objetivo de esta elección es estar mejor preparado para Big Data. “Si descargo la información de memoria a un disco, necesito que el disco pueda soportarlo. De hecho hay cargas de trabajo que son gigantescas. Hemos encontrado con XFS mejoras de performance de hasta el 25%”.
• Nueva herramienta de Migración de RHEL 6 a RHEL 7: Es la primera vez que una plataforma Linux empresarial permite una migración automatizada de una versión a otra, según Stainbach. “La nueva herramienta sensa y monitorea todo lo que ocurre en el servidor, detecta lo que hay cargado, resuelve las dependencias e intenta hacer una migración hacia RHEL 7. Digo ´intenta´, porque a veces solicita algunos cambios, pero ayuda a llevar adelante el proceso de la manera más inteligentemente posible. Creemos que esto le va a resolver la vida a mucha gente, porque muchos no encaran la migración por miedo a perder algo”. La herramienta lleva el original nombre de Migración (Migration).
• Software Collections: Cada nueva versión de un sistema operativo obliga a probar si las herramientas y aplicativos que se vienen utilizando funcionan correctamente. Red Hat se adelantó a esto, y probó y homologó una serie de herramientas de uso habitual con Linux, como MySQL, PHP, Apache y MariaDB, entre otras. Software Collections es una serie de herramientas en versiones específicas que funcionan perfectamente y están homologadas para REHL 7, y se pueden acceder desde dentro de los repositorios de Red Hat. Además, están soportadas por Red Hat. http://developerblog.redhat.com/2014/06/04/red-hat-software-collections-rhscl-1-1-now-ga/
• Herramientas de gestión unificadas y un marco de gestión estándar con OpenLMI para una administración y una configuración del sistema simplificadas.
Más información
https://www.redhat.com/products/enterprise-linux/









