Red Hat anunció la expansión de su colaboración con Google Cloud con el objetivo de ayudar a las organizaciones a acelerar la modernización de aplicaciones y la migración a entornos cloud híbridos. Como parte de este avance, Red Hat OpenShift se integra directamente en la consola de Google Cloud, permitiendo una experiencia más fluida y profunda con los servicios de la plataforma.
OpenShift se integra en la consola de Google Cloud
Además, la compañía confirmó la disponibilidad general de Red Hat OpenShift Virtualization en Red Hat OpenShift Dedicated en Google Cloud, lo que marca un paso clave hacia la convergencia de máquinas virtuales y contenedores en una única plataforma operativa.
“La visión de nube híbrida de Red Hat se basa en la consistencia: ejecutar cualquier carga de trabajo, en cualquier lugar, con el mismo modelo operativo”, destacó Mike Barrett, vicepresidente y general manager de Plataformas de Nube Híbrida de Red Hat. El ejecutivo subrayó que esta alianza ofrece un camino claro y unificado para modernizar todo el portafolio de aplicaciones empresariales.
Desde Google Cloud, Nirav Mehta, vicepresidente de Product Management, remarcó que los clientes buscan simplificar su infraestructura y acelerar la innovación sin perder rendimiento. En ese sentido, señaló que esta integración permite ejecutar workloads virtualizadas y en contenedores de forma consistente sobre la infraestructura global, segura y de alto rendimiento de la compañía.
Beneficios clave: onboarding, costos y gestión simplificada
Entre los principales beneficios, se destaca el acceso a Red Hat OpenShift directamente desde la consola de Google Cloud, lo que simplifica el onboarding mediante validaciones nativas y flujos guiados para el aprovisionamiento de clústeres. A esto se suma un modelo de compra y facturación unificados a través de Google Cloud Marketplace, facilitando la gestión de costos bajo esquemas de pago por uso.
Otro punto clave es la integración nativa con servicios de Google Cloud, como Secret Manager, Certificate Authority Service y Workload Identity Federation, desarrolladas y soportadas de manera conjunta. Esto permite a las organizaciones operar con mayor seguridad, automatización y eficiencia en sus entornos cloud.
OpenShift Virtualization: convergencia y eficiencia operativa
En paralelo, Red Hat OpenShift Virtualization se posiciona como una solución estratégica para enfrentar el aumento de costos y la complejidad en TI. Al unificar máquinas virtuales, contenedores y cargas serverless sobre Kubernetes, las empresas pueden operar con una única interfaz, herramientas y modelo operativo, simplificando la gestión de sus entornos.
Disponible sobre instancias bare metal C3 de Google Cloud, esta tecnología ofrece acceso directo a CPU y memoria, ideal para cargas de trabajo sensibles al rendimiento. Entre sus ventajas se incluyen la modernización progresiva de aplicaciones, la migración simplificada con mínimo downtime y una escalabilidad elástica con mayor confiabilidad, permitiendo a las organizaciones avanzar hacia la nube a su propio ritmo.
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