Los resultados del séptimo Reporte Anual sobre el Estado de la Resiliencia en IT 2015 realizado por Vision Solutions Inc., establecen cuáles son los obstáculos percibidos por los líderes de TI, así como sus dudas sobre si sus departamentos podrán enfrentar los problemas de infraestructura heredada.
MIGRACIÓN, LA MADRE DE TODOS LOS RETOS
Uno de los hallazgos más consistentes del reporte es la plena conciencia de que los centros de datos utilizan múltiples hipervisores, bases de datos dispares, y numerosos sistemas de protección y recuperación de datos, no siempre en forma orgánica. Todo ello pone, de nuevo, el foco en el hardware de almacenamiento, incluyendo las tecnologías alternativas como las máquinas virtuales, contenedores o cloud computing. La escalada de las necesidades de almacenamiento, la demanda de los entornos operativos más magros, y el que algunos de nuestros software o hardware estén llegando al final de su ciclo de vida constituyen presiones que impulsan organizaciones a migrar de una plataforma a otra. Pese a ello, la migración puede ser una actividad compleja, incierta, y a menudo cara. El personal, en combinación con consultores, podrían incurrir horas extras después del trabajo o los fines de semana, costos que requieren ser evaluados a la hora de la toma de decisiones.
RECUPERAR, EL RETO EN LA ÚLTIMA FRONTERA
La capacidad de recuperación depende de la disponibilidad de datos. Si no se garantiza la resistencia operativa incluso en caso de fallo de hardware de almacenamiento, esta capacidad no será posible. Esa opción, en la mayoría de los casos, no resulta algo aceptable. Aunque algunos tipos de negocio tienen, en apariencia, una dependencia parcial de la tecnología, la mayoría requiere que la información esté disponible para funcionar. Mientras que en negocios enteramente en internet, los bancos o los servicios de hospitalidad y salud un fallo del sistema, por poco que dure, es absolutamente catastrófico. Sorprendentemente, los resultados del estudio también mostraron que la mayoría de las organizaciones de TI (57%) no habían calculado el costo de inactividad por hora después de un fallo. De los que había calculado el costo por hora, 24% estimó un costo de menos de $10,000; 23% se indica entre $10.000 y $50.000. Otro 13% estimó que el costo está entre $50.000 a $100.000.
Estos resultados apuntan a que no se están tomando todas las medidas posibles para preservar la información de su organización y recuperarla en caso de fallo.
De hecho, las causas más frecuentes de pérdida de información fueron la falla de almacenamiento: casi un tercio de la muestra. La siguiente causa es aún más preocupante: fallo en la elaboración de la copia de seguridad, es decir, los datos se perdieron antes de que la información fuera respaldada. Es curioso este último error así como la corrupción de todos los datos de todas las copias de seguridad no sean consideradas dentro de la categoría “errores humanos” aunque, de ser así, los errores humanos superarían el 40%. Para evitar fallos catastróficos y pérdidas de información incluso en casos de fallas graves de almacenamiento, las empresas deben evaluar además de los servicios de empresas encargadas de proteger y recuperar los datos, software para estás funciones. Resulta fundamental, mantener copias de seguridad que estén disponibles en arreglos de almacenamientos a distancia.
PROTECCIÓN, RETO PRIORITARIO
Las vulnerabilidades tanto del hardware como del software, sumados a las que ocasionan los procesos de migración, ponen en evidencia que resiliencia y protección de datos significa tener la capacidad de disponer de ellos y recuperarlos, pese a cualquier circunstancia. La mayoría de los profesionales están planificando las estrategias de protección de datos de sus capacidades de replicación integradas en el hipervisor.
Todo ello para mantener la disponibilidad de la data en todo momento, lugar o dispositivo que requiera la organización. Esto supone, sin embargo, la sincronización y depuración de los sistemas que es un reto no superado por las empresas: la mayoría de los profesionales coinciden en que sus organizaciones han tenido que hacer proyecciones o decisiones basadas en datos que no eran 100 por ciento exactos. Tres cuartas partes de las empresas
y profesionales de TI encuestados admiten que hay importantes redundancias en la información de sus sistemas lo cual ralentiza la recuperación, afecta los tiempos de respuesta de equipos y personas. Además hace más difícil que la (importantísima) información que nuestras operaciones generan pueda ser utilizada para proponer nuevos productos o formas de relacionarnos con nuestros proveedores y clientes.
La accesibilidad es también, inteligencia para la gerencia a la hora de repensar. No obstante, en la mayoría de las empresas persisten técnicas y tecnologías de intercambio de datos heredadas de antiguas medidas para resguardar la información que incluyen comandos manuales y herramientas diseñadas in-house para realizar esos procesos que generan fallos propios, complican la estandarización de las tecnologías y, al final del día, son insuficientes para satisfacer las necesidades de las empresas.









