Los expertos analistas en Seguridad Informática de Fortinet informaron la detección de 222,361 ataques de malware, los más populares contra servidores que corren plataformas JavaScript y PHP, y están localizados en México, Costa Rica, Panamá, Guatemala, Colombia, Brasil, Perú, Chile y Argentina.
Estos ataques de intrusión a archivos remotos y servidores han sido dirigidos y utilizados para plantar códigos maliciosos con el fin de robar información y expandir el daño dentro del sistema afectado. “Los hackers pueden entrar a un servidor y abrir una puerta trasera para tener acceso a esa información. Ese es un problema grave”, aseguró Derek Manky, especialista en seguridad informática con más de una década de experiencia.

“Los números son reunidos por nuestros propios servicios de inteligencia en Fortinet. Tenemos dos millones y medio de sensores en todo el mundo, muchos en América Latina. Así reunimos información sobre los atacantes y podemos responderles creando algoritmos y defensas automáticas. Tenemos una gran visibilidad de lo que está pasando”, explicó Manky.
El especialista asegura que el año 2016 será peligroso para los dispositivos electrónicos relacionados con la salud. “Muchos dispositivos médicos, como las bombas de insulina, están conectados y los atacantes buscarán hackearlos, no necesariamente para matar a una persona. Pero veremos cosas de ese estilo”.
Uno de los ataques más populares se hace con una herramienta comercial llamada SIPVicious contra centrales telefónicas IP. De esta manera los hackers pueden tener acceso a sistemas SAP y hacer llamadas con el fin de ganar dinero.
Los ataques más preocupantes son dirigidos a servidores. Muchos están basados en el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Para Manky, el IoT es como la tormenta perfecta. Según el especialista, los analistas predicen que existen unos 20 mil millones de dispositivos, que proveen una gran superficie de ataque.
“El problema es que estos dispositivos no son de grandes compañías como Microsoft o Google, entonces no siempre piensan en la seguridad y tienen fallas fundamentales. Por eso son fáciles de atacar para los hackers. ¿Por qué alguien atacaría mi televisor o mi termostato? Porque son computadoras, como un teléfono móvil, tienen conectividad, poder de procesamiento y memoria, y pueden ser utilizados para hacer otras acciones. Los infectan para ir detrás de otro objetivo”.

Existe un software que infecta sistemas y los encripta, vuelve los documentos ilegibles, explica Manky, entonces el atacante demanda una suma dinero, generalmente el equivalente a cien dólares, para volverlos legibles. Otro ataque popular este año es cuando los atacantes entran a un sistema, roban la información y luego destruyen todo. “La hacen porque saben que están siendo rastreados, y así eliminan sus huellas”, señaló Manky.
Este año también se descubrió una vulnerabilidad grande en Android, “un malware muy sofisticado”. Casi siempre viene de aplicaciones maliciosas, por lo que hay que ser muy cautelosos con las aplicaciones que uno descarga.
“Creo que todavía falta un tiempo para que veamos una planta nuclear destruida por el ataque de un hacker, pero es lo que viene, probablemente en dos o tres años”, concluyó Manky.









