El año pasado se registraron casi seis millones de nuevos malware, lo que se traduce como un 77% más que durante 2013, según el último informe de G Data Security Labs. Esto significa que cada cuatro segundos apareció un nuevo programa malicioso. Troyanos, descargadores y adware son las amenazas más utilizadas por el cibercrimen.
El adware o programa que bombardea con publicidad, obtuvo la mayor tasa de crecimiento, por pues se manifestó en una de cada tres nuevas detenciones realizadas en el segundo semestre de 2014.

Los troyanos bancarios, a pesar de su poca evolución durante el segundo semestre de 2014, es un sector de alta consolidación, pues los ataques crecieron alrededor del 50% durante este periodo.
FORMAS DE INFECCIÓN
El correo electrónico es una de las principales brechas en los equipos. La mayoría de las veces, el malware llega camuflado en un archivo legítimo que se distribuye a través de campañas masivas de spam. Por medio de la ingeniería social se induce a la víctima a abrir el archivo manipulado, capaz de aprovechar una vulnerabilidad no parcheada, o hacer clic en los enlaces pegados en el cuerpo del correo.










