Uno de los tópicos más controversiales del año, sin dudas, ha sido el Hogar Inteligente y todo lo que él implica. A partir de innumerables estudios, actualizaciones y análisis sobre este revolucionario tema, Panda Security ha decidido explayarse sobre la seguridad de estos dispositivos del hogar conectados a internet y brindar algunos consejos para evitar que los cibercriminales los ataquen. En la nota le contamos cómo funcionan estos dispositivos y cuales son algunas de las medidas a tomar para estar seguros en nuestros hogares.
Cualquier cosa conectada a Internet es susceptible de ser atacada. También los ‘smarthomes’ (hogares inteligentes), que tienen cada vez más repercusión entre los amantes de las experiencias nuevas y futuristas. Lo que algunos tal vez no se hayan parado a pensar es la puerta que están abriendo a los cibercriminales, que tratan de manipular cada aparato electrónico que se conecta a la Red. Desde los típicos aparatos vigilabebés hasta los termostatos, pasando por una simple bombilla. Muchos de estos productos van aparejados de una aplicación para teléfonos inteligentes o una web que permite a los usuarios controlar sus dispositivos, cámaras y hasta las cerraduras de sus puertas a distancia. Y todo eso es potencialmente vulnerable.
NEST, EL TERMOSTATO QUE PUEDE DAR UN DISGUSTO
Los termostatos de Nest, empresa propiedad de Google, permiten regular el clima de los hogares desde cualquier parte, gracias a su conexión a Internet. Y tiene otras ventajas interesantes: es capaz de controlar la actividad de los habitantes, aprende sus horarios, sus preferencias de temperatura y calienta o enfría la casa cuando estima oportuno en base a todo ello.
Pero también tiene sus contras; es vulnerable a los ataques informáticos. Ya circula por Internet un método para comprometer estos dispositivos que, por abreviar, funcionan de la siguiente forma: el atacante utiliza el modo “restaurar” del dispositivo para arrancar con el ‘kernel’ de Linux y, desde ahí, modificar el sistema de archivos del termostato. Google ha tratado de solucionar el problema haciendo que solo sea posible manipular el dispositivo si se tiene acceso físico.
BOMBILLAS LIFX
Estas bombillas salieron al mercado gracias a un ‘crowdfunding’ de Kickstarter en 2012. Funcionan de tal forma que solo una bombilla “madre” está conectada a la aplicación del móvil. Si el usuario envía una orden, se ejecuta en la bombilla principal que, a su vez, manda una señal al resto de bombillas a través de una malla inalámbrica. Pero, como todo lo que está conectado, este sistema es susceptible de sufrir un ataque. Imagina ahora que ‘hackean’ las bombillas de tu casa: cualquiera podría pasarse toda la noche encendiéndolas y apagándolas. Seguramente la factura de la luz no te agradecerá tanta inteligencia.
BEBÉS EN PELIGRO
Este puede ser considerado, tal vez, uno de los ataques más extremos que se pueden llevar a cabo contra un hogar inteligente. Es grave manipular una puerta eléctrica, una lámpara y hasta el mencionado termostato, pero manipular el vigilabebés puede ser considerado incluso cruel. Ese aparato que permite tener controlados a los recién nacidos cuando duermen, que previene a los padres cuando el niño llora, se cae de la cuna o le sucede algo. Ese aparato que les da tranquilidad. Para evitar que estos dispositivos sean atacados, se recomienda cambiar la contraseña del wifi y de la cámara y aceptar todas las actualizaciones del fabricante en el teléfono.
EL INODORO SE HA VUELTO LOCO
Se ha atacado hasta un inodoro inteligente que funciona a través de Bluetooth denominado ‘Inax Satis’. Lo que ocurre es que no existe una clave concreta para cada inodoro y, por tanto, cualquier persona que utilice la aplicación de Satis puede controlar cualquier inodoro de la marca. Los expertos aseguran que los atacantes podrían subir y bajar inesperadamente la tapa, activar la función de bidé o secado al aire para causar malestar o angustia al usuario. No es muy peligroso, pero demuestra que, potencialmente, todo es ‘hackeable’.
HOGARES COMPLETAMENTE MANIPULADOS
Que también hay televisores inteligentes que pueden ser manipulados es algo que ya sabíamos. Televisores cuya cámara se ha activado sin que el usuario tenga conocimiento de ello. ¿El resultado? Un ‘streaming’ completo del día a día de esos usuarios en los salones de sus casas.
No se trata de que uno renuncie a la innovación y se quede anclado en lo tradicional, pero sí de tener un poco de cuidado, sentido común y mantener bajo control todos los dispositivos conectados del hogar.









