Twitter cumplió 10 años desde su creación en el que es, tal vez, el momento más delicado de su historia, con avalanchas de noticias sobre trolls campando a sus anchas y una racha negativa que empezó, meses atrás, con sus cambios constantes de directivos desde el ascenso de Jack Dorsey como Consejero Delegado y con un estancamiento de su base de usuarios, que ha dejado de crecer.
Una tendencia que se ha ido manteniendo y que agrava el hecho de que Instagram le haya hecho un sorpasso alcanzando los 400 millones de usuarios, mientras que Twitter ha admitido haber perdido 2 millones, lo que la situaría en 305 millones de usuarios.
Con este panorama, un estudio de RBC Capital Markets concluye que esta red social con sede en San Francisco está dejando de ser atractiva para nada menos que el 23% de sus inversores publicitarios, los cuales se estarían planteando seriamente disminuir su gasto en la misma y optando más por Google, Youtube o Facebook.
Luego de que representantes de Twitter admitieran la gran pérdida de usuarios, los inversores cuestionan la capacidad de la red de microblogging para atraer nuevos usuarios y si se convertirá en un producto de uso masivo de la escala de Facebook o Instagram. Jack Dorsey, CEO de Twitter, ha sido el centro de las críticas por los problemas que atraviesa Twitter y lo que necesita para resolverlos.
Dorsey siempre se ha mostrado optimista a pesar del futuro incierto de la compañía y ante estas acusaciones, comentaba: “Hemos simplificado nuestro plan de trabajo y la organización en torno a algunas de nuestras grandes apuestas en Twitter”. El ejecutivo destaca que Periscope y Vine “representan nuestras dos oportunidades más grandes para crecer”.
Además, como si todo lo anterior fuera poco, se filtraron informaciones (no corroboradas) según las cuales Twitter arrastra pérdidas acumuladas por más de 2.000 millones de dólares desde su fundación, hace ahora una década.









