La expansión de la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo el funcionamiento interno de las grandes compañías tecnológicas. En este contexto, Meta Platforms decidió eliminar el rol de manager en su unidad Reality Labs y reemplazarlo por tres nuevas funciones: creador de IA, líder de equipo y líder de organización. El objetivo es acelerar la innovación y consolidarse como una empresa centrada en la automatización y el uso intensivo de datos.
Este cambio responde a una tendencia más amplia en la industria, donde la IA deja de ser solo una herramienta para convertirse en un eje estructural de las organizaciones. En el nuevo esquema, muchas tareas que antes dependían de mandos intermedios pasan a ser realizadas por sistemas automatizados o por empleados con mayor autonomía y capacidad de decisión.
En paralelo, la empresa de pagos Block, liderada por Jack Dorsey, también avanzó en una transformación similar. La compañía reemplazó el título de gerente por el de “jugador-entrenador”, promoviendo que los empleados utilicen herramientas de IA para tomar decisiones sin depender de múltiples niveles jerárquicos. Esta estrategia busca reducir la burocracia y aumentar la velocidad operativa.
Los datos respaldan esta tendencia: según Indeed, las ofertas laborales para mandos intermedios cayeron un 12,3% en 2025 respecto al año anterior. La reducción de capas jerárquicas apunta a estructuras más planas, donde la comunicación es directa y los equipos pueden ejecutar proyectos con mayor rapidez. Incluso Dorsey planteó su intención de disminuir al mínimo los niveles entre empleados y la dirección.
Sin embargo, no todos los expertos consideran que estos cambios sean completamente disruptivos. Algunos sostienen que podrían tratarse de ajustes superficiales en los títulos más que en las funciones reales. Aun así, la diferencia con intentos anteriores —como la holocracia en Zappos— radica en el papel de la IA generativa, que ahora sí permite automatizar procesos clave como evaluaciones de desempeño o asignación de tareas.
A pesar de los beneficios, existen riesgos y limitaciones. Especialistas en liderazgo advierten que eliminar completamente la supervisión humana puede generar confusión y falta de claridad en la toma de decisiones. Además, figuras clave del sector coinciden en que la IA no reemplazará totalmente a las personas: su rol será complementar y potenciar el trabajo humano, no sustituirlo. En ese equilibrio estará el verdadero desafío de las organizaciones del futuro.