¿Cuáles son las razones por las cuales algunas agencias gubernamentales y organizaciones empresariales deciden no virtualizar? ¿Qué factores se posicionan como “virtualization killers”? Un reciente artículo de FCW.com delinea las razones por las cuales esta clase de organizaciones deciden evitar estas tecnologías. En este artículo, los primeros cinco.
No cabe duda de que muchas organizaciones están adoptando muy activamente la virtualización como una manera de consolidar y usar de manera más eficiente sus recursos, y de acelerar procesos. Sin embargo, existen muchas agencias, sobre todo en el orden estatal, que no se deciden. Un reciente artículo de FCW.com (un sitio que provee a los ejecutivos de tecnología federal con información variada, desde tecnología y gestión de negocios a temas legales) destaca algunas de las razones por las cuales empresas, entidades y agencias no avanzan con sus proyectos de virtualización.
Escala. Usualmente las agencias enfrentan dos alternativas no deseadas: o se arriesgan y compran toda la infraestructura por adelantado (ignorando la definición de “prueba piloto”), o corren un piloto sobre infraestructura que no está en producción, y luego rompen y reemplazan (hacia hardware de producción que no fue testeado) cuando el piloto se queda sin caballos de fuerza. En consecuencia, lo más frecuente es que no elijan ninguna de las dos opciones.
Espacio físico. En ocho de cada diez iniciativas de virtualización, el espacio en rack presenta un problema: tanto en costo real como en costo de oportunidad (por ejemplo, menos espacio para cubículos y oficinas). Y nada ocupa más rápido espacio en racks que los servidores, los switches y las SANs (todo lo cual se necesita para una virtualización de alto perfil).
Peso: No siempre es un problema, pero cuando importa, importa mucho. Ciertas organizaciones y agencias que deben dar respuesta rápida (como aquéllas que deben desplegar hardware en locaciones temporarias fuera de las sedes centrales, u organizaciones tácticas del Departamento de Defensa) deben transportar, manejar manualmente y configurar sistemas en campo, a menudo en condiciones desafiantes. Para estas organizaciones de TI, una infraestructura pesada puede condenar una iniciativa en sus etapas tempranas.
Políticas. A menudo, capas separadas de infraestructura llevan a que la propiedad también esté distribuida, lo cual deriva en diferencias de opiniones, objetivos distintos y potenciales conflictos. Muy a menudo, en las iniciativas de virtualización, las peleas internas entre los equipos de SAN, redes y servidores pueden terminar produciendo una pérdida de la productividad, o bien el alargamiento de los plazos, e incluso la muerte de todo el proyecto.
Especulación. La estimación del retorno de la inversión (ROI) de un proyecto de virtualización tradicional requiere hacer ciertas suposiciones. ¿Cuánta RAM se necesita por VM? ¿Cuánto almacenamiento? ¿Cuántos IOPs? ¿Cuántas VMs correrán en los próximos 12 o 18 meses? Inserte todo esto en una planilla de cálculo de un proveedor, y éste le dirás a usted qué comprar. Pero podría darse que la especulación estuviera errada. Eso significa comprar por exceso o por defecto, o encontrarse con todo el proyecto preventivamente cancelado cuando el riesgo supera los retornos incorrectamente calculados.









