Alex Barrett, editor en jefe de Infraestructura Moderna para SearchDatacenter se pregunta por qué los servidores para Big Data quedan “on premises”. ¿Será que los responsables de la información todavía no confían en la nube para esas cargas de trabajo? El experto analiza el caso de Cloudera, y su solución basada en Hadoop.
Las cargas de trabajo de cómputo y las intensivas de I/O para Big Data no se desviaron a la nube aún. Al parecer los responsables de seguridad e infraestructura quieren las analíticas de puertas hacia adentro. Así lo plantea Alex Barrett, editor en jefe de Infraestructura Moderna para SearchDatacenter en un reciente post.
El experto sostiene que las nuevas cargas de trabajo netas generadas en torno a los dispositivos móviles, los servicios de nube, la tecnología móvil y Big Data —que IDC denomina tercera plataforma— pueden superar rápidamente la infraestructura existente del centro de datos. Esas cargas de trabajo poseen una escala impredecible, componentes dispersos y pueden generar, procesar y almacenar una copiosa cantidad de información a menudo sensible.
Al mismo tiempo —agrega— la madurez y el costo de la nube pública debe aún satisfacer las necesidades de las organizaciones que experimentan estos nuevos tipos de carga de trabajo, especialmente analíticas de Big Data.
Esa dinámica se refleja en los recientes números del mercado, citados en el post. El mercado mundial de servidores tuvo un crecimiento positivo en 2014, según IDC, más allá de las caídas de algunos jugadores importantes. También aumentaron los ingresos (2,3% arriba de los valores de 2013, llegando a US$ 50.900 millones) y las unidades despachadas (2,9% mayor a 2013, tocando los 9,2 millones de unidades).
En el sector de volumen, las inversiones de compañías de TI hiperescala y proveedores de servicios para soportar las nuevas cargas de trabajo impulsó un crecimiento del 4,9% a US$ 10.800 millones para el último trimestre de 2014. En tanto, las empresas que están invirtiendo en nuevos sistemas escalables para cargas del tipo que implica la tercera plataforma ayudaron al mercado de servidores de rango medio a inflarse un 21,1% tocando los US$ 1.400 millones (interanual para el 4T14).
“El que tantas cargas de trabajo analíticas estén todavía corriendo en las instalaciones del cliente no es ninguna sorpresa para las empresas que vendían esas aplicaciones de tercera plataforma, incluso los que apoyan plenamente la computación en nube”, dice Barrett. Toma el caso de Cloudera, la compañía de administración de datos con un software basado en Apache Hadoop. “Cuando fuimos fundados, pensábamos que el principal modelo de despliegue sería la nube —dijo el vicepresidente de productos de Cloudera, Charles Zedlewski. Y agregó: “Nos desengañamos pronto de esa idea”. Hoy, el 90% de os despliegues corren “on premises”. En Cloudera, la propuesta de nube no despegó porque muchos de sus clientes no necesitaban avanzar a la nube, o no podían, por razones de seguridad (sobre todo telcos, organismos de gobierno y entidades financieras).
En aquel momento, Amazon (AWS) no era una opción madura. Pero muchas cosas cambiaron desde entonces, y hoy AWS y Windows Azure pueden soportar clases de instancias robustas para cargas de trabajo demandantes de procesamiento de datos. “Y hay más información y aplicaciones en la nube para analizar”, concluye Barrett.









