A veces, el mayor problema frente a los despliegues de nubes privadas no viene del lado de la tecnología, o debido a que faltan casos de negocios, o por preocupaciones concernientes a la seguridad. A veces es simple y puro miedo al cambio por parte de staff de IT. ¿Cómo puede un gerente de IT hacerse cargo de estos temores? El debate está abierto.
Cada vez que se habla de ganar eficiencia a través de nuevas tecnologías, mi costado ludita se pregunta: ¿Cuántos puestos de trabajo destruirá dicha eficiencia? ¿Qué nuevos desastres nos depararán las máquinas que promueven esa eficiencia? La nube privada plantea esta clase de cuestionamientos. Mike Fratto se hizo eco de esta cuestión, a propósito de la conferencia de InformationWeek 500. El editor de Network Computing, da un ejemplo cercano: un caso de despliegue de nube privada donde el problema no pasa por la falta de un business case o de tecnología, sino con la resistencia que presenta el staff interno, plasmada en la tirante relación entre la tradición de minuciosos procesos manuales y la automatización de esos procesos.
“Seguro, da miedo pensar en qué pasaría si un proceso automatizado se desvía d emanera impredecible. Nadie en Amazon predijo antes de 2011 cómo sus procedimientos automatizados de recuperación podrían exacerbar una interrupción del servicio de Elastic Block Storage en la Costa Este. Avanzar sobre sistemas automatizados significa que pueden ocurrir nuevos problemas —a veces a una velocidad aterradora— pero la clave para IT es enfocarse en la causa raíz, analizarla y luego realimentar lo que se ha aprendido para mejorar los procesos automáticos. EBS tuvo una interrupción, pero eso no justifica de manera alguna que la no automatización del sistema”, sostiene Fratto.
Otro costado de este debate es el de la reducción de posiciones. Existen casos de gigantes informáticos que pueden correr centenares (o miles) de servidores con un único administrador. El miedo de automatizar procesos y, al mismo tiempo, sentar las bases de la propia prescindencia, es grande y real. “Aún necesitas staff, pero se necesitarán menos ingenieros en tecnologías específicas con una nube privada porque los sistemas automatizados de hecho reemplazarán a personas muy bien pagadas que sólo clickean Next, Next, Next”, apunta Fratto. “Lo que se necesitará es ingenieros experimentados que puedan pensar acerca de los sistemas y aplicar su expertise a los sistemas de IT para que brinden valor”, agrega.
¿Cómo se hace esta transición?, se pregunta Fratto, y cita a uno de los directores de IT que asistieron a la IW500: “Hay que vender [la nube privada] a IT [operaciones]”. “Él tiene razón —dice Fratto—. Usted, el gerente de TI, tiene que conseguir el personal supere los temores que los gerentes de operaciones puedan tener. Si tienen miedo de las posibles interrupciones a la IT y su capacidad para prestar servicios, entonces desafíelos con hacer que eso suceda. Envíelos a programas de capacitación, si lo necesitan.
Mueva algunas de sus actuales responsabilidades a otra persona, y déles tiempo para trabajar en lo que tiene que suceder. Si tienen miedo de perder sus puestos de trabajo por el despliegue de scripts, recuerde que usted todavía necesita escribir y mantener esos scripts —alguien con experiencia en operaciones de IT— y usted va a conseguir una automatización más eficaz de alguien de adentro, que ya conoce el paisaje de IT y los objetivos”.









