La carrera del 4G y los que están quedando en el camino

Compartir nota:

La carrera tecnológica tiene algunas peculiaridades. Se sabe: no todo avanza de manera pareja, y mientras en parte del mercado se impulsa las últimas tecnologías, la gran mayoría sigue trabajando con equipos o sistemas que están dos o tres generaciones retrasadas. Tal el caso de las comunicaciones móviles en Brasil, que está anunciando por estos días despliegues de 4G.

En mayo de este año, las empresas de telefonía del Brasil Telefónica, Oi, TIM y Claro pusieron a funcionar el servicio de telefonía e internet móvil de cuarta generación, en preparación a Mundial de Fútbol de 2014. Prevén que este año serán 4 millones los usuarios. El servicio ya opera en al menos siete ciudades (estaría en las doce sedes del mundial antes de fin de año), y se espera que brinde conexiones hasta diez veces más rápidas que las ofrecidas actualmente por los servicios 3G y 3G Plus.

Luís Osvaldo Grossmann y Luiz Queiroz publicaron en Convergência Digital una nota interesante sobre los avances de las redes móviles de última generación en el Brasil. El título es toda una declaración conceptual “El país llegó a 4G, pero el 70% de los usuarios móviles son todavía 2G”.

“El mismo país que celebra el lanzamiento del servicio de la cuarta generación de telefonía móvil —el gobierno y Anatel celebrar que Brasil está entre los primeros en adoptar la nueva tecnología— no sólo habla, sino que también envía datos a través de la misma red 2G que comenzó a ser instalado con la privatización de las telecomunicaciones en 1998”, describe la nota. Concretamente, de los 256,5 millones de usuarios registrados en abril, 185,7 millones son clientes 2G, o sea el 70,2%.

El presidente de Anatel, João Rezende, destacó que si bien hubo unos 8 millones de líneas 2G canceladas, hay 14 millones de nuevas líneas 3G, por lo que la ganancia es de 6 millones. Los analistas destacan que esta performance de 3G se debió en buena medida de Claro, entre agosto del año pasado y el presente. Más allá de eso, agregan los analistas, la predominancia de 3G tiene un impacto en la calidad del servicio.

Anatel también reconoce que los mismos clientes categorizados como de 3G acaban siendo diseccionados hacia conexiones de segunda generación. “El nivel de inversión fue inferior al necesario —explicó el consejero de Anatel, Rodrigo Zerbone—, y usar el 2G demuestra que las redes no estaban preparadas para el crecimiento de la demanda de 3G”. Es decir, los clientes de 3G que pueden acceder a la red 3G están “dentro de los parámetros”. Por lo tanto, resume la nota periodística, la propia evolución de 3G no tiene en cuenta que los usuarios sólo pueden acceder a 2G.

La situación en la Argentina

En la Argentina, por citar un ejemplo, y a seis años del lanzamiento comercial de productos 3G, recién en el 2012 las ventas de terminales con esta tecnología alcanzaron al 50% del mercado. En esto mucho tuvo que ver el avance de los smartphones. Ese año los equipos 3G crecieron un 79%, según Enrique Carrier, de Carrier & Asoc. “Es fácil entender porqué en el 2012 los problemas de sobrecarga de las redes móviles se hicieron evidentes”, explica. Así, del total de los equipos en uso (teléfonos, módems, tablets) en el mercado argentino, alrededor del 1/3 son 3G.

“Al observar esta evolución y considerando que aún ni siquiera arrancó el proceso de asignación de espectro específico para 4G (a lo que hay que agregarle el despliegue de red así como de la difusión de terminales), nos da una idea del tiempo que llevará hasta que podamos contar con conexiones móviles verdaderamente de alta velocidad de manera casi ubicua. Habrá que tener paciencia, pero empezar cuanto antes”, prevé Carrier.

Recientemente, los tres principales operadores de telefonía celular en la Argentina anunciaron inversiones totales por $8.500 millones para 2013 (pesos argentinos), lo cual les permitirá adecuarse al nuevo Reglamento de Calidad de Servicio para los operadores móviles de la Secretaría de Comunicaciones. Claro está, los expertos coinciden en que las mejoras verdaderas sólo llegarán con la llegada efectiva del LTE (4G), aunque desde el Gobierno aún no han llamado a licitación de esa banda porque creen que sólo beneficiarán a Capital Federal y Gran Buenos Aires en detrimento del resto del país.

Compartir nota:

Publicaciones Relacionadas

Scroll to Top