Raúl Gómez es el recién nombrado director de Canales de VMware cuya estrategia empresarial estará enfocada en la consolidación de sus mayoristas y al fortalecimiento de los partners con base en su nivel de conocimiento. Además, dijo, pondrá foco en los temas de administración, eficiencias, automatización y en migrar a los partners al mercado de servicios, el cual es mucho más rentable y grande que el centrado sólo en el hipervisor.
Por: Liliana Salazar
Con cinco años en la empresa y encargado anteriormente de la venta de cuentas estratégicas, el directivo menciona que desde enero, cuando asumió el puesto, su prioridad es darle continuidad al trabajo con sus cuatro mayoristas: Avnet, CompuSoluciones, Ingram Micro y Westcon, a fin de crecer su oferta de valor y proyectos dirigidos a proveer servicios, así como a la reducción de CAPEX (inversiones en bienes de capitales).
“Cuando se habla de virtualización e hipervisores se hace con un enfoque orientado a reducir el capital y hacer más eficiente la inversión. Sin embargo, cuando se tratan temas de administración, automatización o control de infraestructura, entonces nos referimos a OPEX (eficiencia en operaciones) y a hacer más eficaz la inversión. Y este es el camino al cual se dirige VMware. Hoy los clientes están interesados en cómo controlar las configuraciones de los servidores y a darle mayor disponibilidad a sus equipos”, declara.
Asimismo, el vocero informa sobre la oportunidad de negocio detrás de todo lo definido por software, tema en el cual la marca apuesta. En palabras del directivo, se puede reducir el costo hasta en un 40% si estas tecnologías se aplican en un centro de datos, pues incluyen, además del cómputo, la red, el almacenamiento y, por tanto, la administración de estos.
Por eso la compañía divide su estrategia en dos vertientes: VSAN, orientada a las virtualización de storage, y VSOM, que se refiere a la capacitación de los partners y se centra en la gestión de la operación y de la configuración de la infraestructura virtual.
Además, en VSOM tienen entrenamientos formales. Los distribuidores toman los exámenes y, como pasar las pruebas no es garantía de un buen trabajo, advierte Gómez, se realizan defensas, un estilo de examen profesional basado en sinodales, en el cual -como su nombre lo dice- se trata de sostener sus proyectos para alcanzar los niveles de 100 y 200.
El objetivo es mejorar sus skills de presentación, de venta, técnicos y de acercamiento al cliente.
Los partners en categoría 100 son aquellos que apenas tienen la capacidad de crear y proyectar, así como de tener un acercamiento con los clientes. Ellos no hacen pruebas técnicas del producto, pues son los de la escala 200, quienes ya tienen estos conocimientos.









