Los data center prefabricados ofrecen una instalación rápida, flexible y escalable; su potencia es igual al de un centro de datos tradicional, por lo que rompen los esquemas de diseño, asevera Schneider Electric.
La marca añade que estos módulos ahorran meses ―e incluso años― en la implementación, algo que en la actualidad se valora mucho, pues las organizaciones buscan más capacidad, escalabilidad y seguridad, así con una rápida puesta en marcha.
Por ejemplo, Schneider ofrece una garantía de entrega entre 12 y 16 semanas, desde la emisión de la orden de compra hasta el despacho de los módulos, es decir, un 60% más rápido que la construcción de un centro de datos tradicional.
Otras ventajas frente a la construcción de un centro de datos tradicional, son niveles predecibles de disponibilidad y eficiencia, junto con escalabilidad y flexibilidad de los módulos “plug and play” para hacer frente a requisitos en constante cambio.
El fabricante tiene más de 100 diseños de referencia probados que pueden ser empleados por líderes de proyecto e ingenieros para crear soluciones personalizadas.
Estos centros de datos, con capacidad de 50kW y hasta 1MW, están prediseñados con hardware y software integrado, montados y probados en fábrica para su rápida y sencilla implementación.
Su diseño puede ser un contenedor que se instala en interiores o en exteriores, que además son autónomos individuales en entornos remotos o sin contenedor para ecosistemas empresariales.
Un centro de datos prefabricado luce como un contenedor de carga tradicional en su exterior, pero en el interior es un preciso montaje que cuenta con la infraestructura para provisión de energía eléctrica, enfriamiento y ventilación, así como seguridad, comparables a los de una instalación convencional.









