Es la pregunta que se hace Lisa Phifer, blogger de Network Computing. Y es que la migración hacia el nuevo estándar de redes inalámbricas puede ser una oportunidad de aplicar los errores aprendidos en los despliegues anteriores. La especialista propone tres razones para considerar ese cambio. ¿Usted qué opina?
“En la medida que su organización evalúa el despliegue de 802.11ac, ¿Por qué no aprovechar esta oportunidad para revisitar las decisiones de los anteriores despliegues, aprender de los errores y meterse en prometedoras nuevas tecnologías?”, se pregunta la blogger de Network Computing, Lisa Phifer. Sus tres razones para dar el gran paso:
1. Completar el cambio a 5GHz. A diferencia de los estándares anteriores (como 802.11n, y sus antecesores: a, b, g), 802.11ac opera exclusivamente en la banda de 5GHz. La migración hacia esta banda comenzó, con poco éxito, con 802.11a. A partir del Nuevo estándar, los dispositivos podrán conectarse en esta banda, aunque probablemente con menos alcance. Por este motivo, resulta interesante repensar la WLAN 11ac desde cero, ubicando los nuevos APs para un mejor desempeño en la banda de 5GHz. En este punto, la especialista también se pregunta por qué no cambiar de proveedor de APs. Dejar los existentes para aquellos clientes legados, y desplegar una nueva WLAN por separado, basada en 802.11ac para los nuevos clientes, de forma que esta red pueda perdurar por la próxima década.
2. Respaldar las conexiones inalámbricas. La mayoría de las redes tempranas inalámbricas fueron creadas como redes superpuestas, que en mayor o menor medida podían estar integradas con nla red fija. Hoy, con los conectores Ethernet juntando polvo, y nuevos dispositivos de consumo que prefieren conectarse inalámbricamente, es tiempo de pensar si la red inalámbrica no pasó a ser la principal infraestructura de conectividad en la organización. Bajo esta premisa, los proveedores de equipamiento de red ya están integrando Wi-Fi en sus líneas de productos, creando productos de acceso híbrido que van más allá de los controladores de WLAN a los switches Ethernet. Para las empresas que acoplaron WLAN del proveedor X con switches del proveedor Y, la integración puede ser una buena razón para considerar la creación de un nuevo acceso cableado e inalámbrico del proveedor Z. Al menos, es una buena oportunidad para comparar qué pueden ofrecer X e Y contra algunos de sus contendientes.
3. Aventaje a su competencia. En muchas formas, la primera ola de 802.11ac es tan sólo una mejora incremental de 802.11n. Sin embargo, las subsiguientes generaciones incorporarán innovadores diseños de antenas, beam-forming y MIMO multiusuario (MU-MIMO). Durante esta ola, que se espera para mediados del año próximo, pocos visionarios podrán destacar del rebaño. Por esto, tiene sentido hacer una revisión de los requisitos de la red empresarial, comparando non sólo los proveedores del pasado y los líderes del mercado, sino también algunos nuevos pioneros. Desde luego, hay costos y riesgos que deben ser considerados cuando se da un salto de este tipo, “pero la actualización a 802.11ac de su organización puede ocurrir en un momento de innovación; no se pierda ´la próxima gran cosa´ para su red al restringir su campo de visión”, recomienda Phifer.









