Ciberataques potenciados por IA: por qué las empresas chilenas deben cambiar sus estrategias de defensa

Los agentes de inteligencia artificial plantean nuevos riesgos para la ciberseguridad. Especialistas de BDO advierten sobre la necesidad de anticiparse.
El avance de los agentes de inteligencia artificial obliga a las empresas a reforzar sus estrategias de ciberseguridad y adoptar herramientas capaces de anticipar amenazas digitales.
El avance de los agentes de inteligencia artificial obliga a las empresas a reforzar sus estrategias de ciberseguridad y adoptar herramientas capaces de anticipar amenazas digitales.

La inteligencia artificial está transformando la manera en que las organizaciones desarrollan sus procesos, analizan información y automatizan tareas. Sin embargo, las mismas capacidades que permiten mejorar la productividad también están introduciendo nuevos riesgos para la ciberseguridad empresarial, especialmente a partir del avance de agentes capaces de interactuar de manera autónoma con sistemas y servicios digitales.

En el marco del Mes de la Ciberseguridad, especialistas de BDO advierten que estas tecnologías plantean desafíos que exceden las amenazas informáticas tradicionales. La creciente autonomía de los sistemas de IA obliga a las empresas a revisar sus estrategias de prevención, monitoreo y respuesta frente a incidentes.

“Los agentes de IA pueden interactuar de manera autónoma con servicios y sistemas, generando nuevos escenarios de riesgo que trascienden las amenazas tradicionales”, explican Francisca Rodríguez y Javier Cisternas, consultores de Cyber, Risk & Advisory de BDO.

Un caso reciente citado por los especialistas ocurrió en Australia, donde, durante una evaluación interna, un modelo de OpenAI interactuó con sitios web del Gobierno australiano y consiguió acceder de forma no autorizada a determinados recursos, incluidos archivos internos, credenciales y estadísticas agregadas. Según el caso descrito por BDO, la actividad fue detectada por OpenAI, que informó a las autoridades.

El episodio pone de manifiesto la necesidad de contemplar nuevos escenarios en las evaluaciones de riesgo corporativas. Las organizaciones deben considerar la posibilidad de que agentes automatizados interactúen con sus sistemas de formas que originalmente no habían sido previstas.

Por qué las defensas tradicionales de ciberseguridad ya no son suficientes

La velocidad con la que aparecen nuevas vulnerabilidades y evolucionan las amenazas representa uno de los principales desafíos para los equipos de seguridad. Frente a este escenario, las estrategias centradas únicamente en reaccionar después de un incidente resultan cada vez menos adecuadas.

“A nuestro parecer, las medidas tradicionales de ciberseguridad deben comenzar a evolucionar. Ya no basta con esperar la publicación de un reporte internacional o la identificación de una vulnerabilidad para recién entonces adoptar las medidas correspondientes”, plantean Rodríguez y Cisternas.

Los especialistas consideran necesario avanzar hacia modelos de monitoreo continuo y proactivo. Esto implica incorporar herramientas capaces de actualizar permanentemente la información sobre amenazas y vulnerabilidades, y contrastarla con los sistemas y entornos tecnológicos de cada organización.

De esta manera, las empresas pueden identificar exposiciones potenciales, detectar comportamientos anómalos y recibir alertas sobre riesgos emergentes antes de que se conviertan en incidentes de seguridad.

Cómo utilizar inteligencia artificial para prevenir ciberataques

Aunque la inteligencia artificial introduce nuevos riesgos, también ofrece herramientas para fortalecer las capacidades de defensa de las organizaciones. En particular, las soluciones que incorporan modelos especializados en ciberseguridad permiten automatizar el análisis de grandes volúmenes de información y detectar señales tempranas de posibles ataques.

Entre las plataformas mencionadas por los especialistas de BDO se encuentran Microsoft Defender XDR, Bitdefender GravityZone y Trend Micro Apex One, que incorporan funcionalidades de inteligencia artificial orientadas al monitoreo y la detección de amenazas.

Estas tecnologías pueden analizar continuamente el comportamiento de equipos, usuarios y redes para identificar patrones inusuales. Al relacionar esa información con datos actualizados sobre vulnerabilidades y amenazas, contribuyen a mejorar la capacidad de respuesta de los equipos de seguridad.

“De esta manera, es posible avanzar desde un enfoque predominantemente reactivo hacia uno proactivo y preventivo, generando alertas y acciones de mitigación antes de que una vulnerabilidad o amenaza pueda ser explotada por actores maliciosos”, explican Rodríguez y Cisternas.

El nuevo desafío de las empresas: anticiparse a las amenazas

La expansión de los agentes autónomos y de las herramientas generativas plantea una nueva etapa para la seguridad empresarial. Ya no se trata solamente de proteger la infraestructura frente a amenazas conocidas, sino también de desarrollar capacidades para detectar interacciones inesperadas y posibles vulnerabilidades antes de que sean aprovechadas.

En este contexto, la gestión de vulnerabilidades, el monitoreo permanente y la detección temprana adquieren una importancia creciente. Las organizaciones necesitan integrar estas capacidades en sus estrategias de seguridad y adaptar sus evaluaciones de riesgo a un entorno tecnológico cada vez más automatizado.

La inteligencia artificial comienza así a ocupar los dos lados de la ecuación: puede ampliar la velocidad, el alcance y la autonomía de determinadas amenazas, pero también proporcionar herramientas para identificarlas y responder antes de que provoquen consecuencias mayores.

Para las empresas, el desafío será aprovechar estas capacidades defensivas sin perder de vista los nuevos riesgos que introduce la propia tecnología. La evolución hacia una ciberseguridad más preventiva aparece como una de las claves para proteger los sistemas y la información en un escenario digital cada vez más complejo.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puede la inteligencia artificial aumentar los riesgos de ciberseguridad?

Los agentes de IA pueden interactuar de forma autónoma con aplicaciones, servicios y sistemas digitales. Esto introduce nuevos escenarios de riesgo, especialmente cuando las organizaciones no han contemplado determinadas interacciones automatizadas dentro de sus evaluaciones de seguridad.

¿Cómo ayuda la inteligencia artificial a prevenir ciberataques?

Las soluciones de seguridad basadas en IA permiten analizar comportamientos de usuarios, dispositivos y redes, identificar patrones anómalos y relacionarlos con información sobre amenazas conocidas. Esto facilita la detección temprana y mejora la capacidad de respuesta frente a posibles incidentes.

¿Qué medidas deberían adoptar las empresas frente a las amenazas potenciadas por IA?

Los especialistas recomiendan fortalecer la gestión de vulnerabilidades, implementar monitoreo continuo, mejorar las capacidades de detección y respuesta e incorporar los riesgos asociados con agentes autónomos en las evaluaciones de ciberseguridad empresarial.

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