La Inteligencia Artificial (IA) dejó de ser una promesa futurista para convertirse en una aliada cotidiana de millones de argentinos. Así lo confirma la tercera edición del informe “Our life with AI”, elaborado por Google en conjunto con la consultora Ipsos, que revela que el 65% de la población en Argentina utiliza herramientas de IA en su vida diaria, una cifra que no solo marca una adopción masiva, sino que además supera el promedio global, situado en el 62%.
El dato es contundente: dos de cada tres argentinos ya incorporaron chatbots y soluciones basadas en IA para estudiar, trabajar y resolver tareas cotidianas, consolidando una tendencia que creció de forma acelerada durante el último año. En 2025, la IA ya no se percibe como una tecnología experimental o recreativa, sino como una herramienta concreta para mejorar la productividad y el aprendizaje.
De la curiosidad a la utilidad práctica
El informe destaca un cambio de paradigma en el uso de la Inteligencia Artificial. Si en sus primeras etapas predominaba la curiosidad, hoy el foco está puesto en la utilidad real y el impacto tangible en la vida diaria. “Los datos confirman que estamos en la era del hiperprogreso. La región decidió abrazar estas herramientas no solo por moda, sino por su capacidad efectiva de ayudar a resolver problemas”, explicó Adriana Noreña, vicepresidenta de Google para Hispanoamérica.
Argentina se posiciona así como uno de los mercados con mayor nivel de adopción en América Latina, impulsada por una combinación de factores: alta penetración digital, necesidad de optimizar tiempos y una fuerte cultura de aprendizaje continuo.

¿Para qué usan la IA los argentinos?
El principal motor de adopción es el aprendizaje. Según el estudio, el 75% de los usuarios argentinos utiliza la IA para adquirir nuevos conocimientos, un porcentaje que incluso supera el promedio mundial (74%). La tecnología se convirtió en una especie de tutor digital, capaz de explicar conceptos complejos, resumir información y acompañar procesos educativos tanto formales como informales.
Otros usos relevantes de la Inteligencia Artificial en el país incluyen:
- Ahorro de tiempo en tareas cotidianas (68%), como la redacción de textos, la organización de información o la resolución de consultas rápidas.
- Asistencia en el trabajo (64%), especialmente para mejorar la productividad, generar ideas, analizar datos o automatizar procesos simples.
Este fenómeno es liderado por los denominados “superusuarios”, un grupo integrado principalmente por estudiantes, docentes y padres. En mercados emergentes como Argentina, este segmento alcanza niveles de adopción de hasta el 89%, lo que demuestra el fuerte impacto de la IA en el ámbito educativo y familiar.
Optimismo frente al avance de la IA
A diferencia de lo que ocurre en otras regiones del mundo, en Argentina predomina una mirada positiva sobre el impacto social de la Inteligencia Artificial. El 58% de los encuestados considera que la IA traerá beneficios para la sociedad, frente a un 53% a nivel global.
Sin embargo, el entusiasmo viene acompañado de una condición clave: la capacitación. El 68% de los argentinos estaría dispuesto a integrar aún más la IA en su vida diaria, siempre y cuando cuente con formación adecuada para utilizarla de manera segura y responsable. Este dato pone de relieve la importancia de la alfabetización digital y la necesidad de políticas públicas y privadas orientadas a la educación tecnológica.
Regulación, innovación y desarrollo
El informe también aborda el debate sobre la regulación de la Inteligencia Artificial. En este punto, la opinión local se inclina claramente hacia el desarrollo y la innovación. Un 68% de los argentinos considera más importante fomentar los avances en ciencia y medicina que proteger industrias mediante regulaciones estrictas, superando ampliamente la tendencia global, que se ubica en el 58%.
Esta postura refleja una visión pragmática: la IA es vista como una oportunidad para impulsar el crecimiento económico, mejorar servicios y reducir brechas, siempre que se la utilice con criterios éticos y responsabilidad.
Gemini y un año clave para Google
La presentación del estudio se dio en un contexto estratégico para Google, que cerró 2025 con el lanzamiento global de Gemini 3 Flash, su nuevo modelo de Inteligencia Artificial. Esta versión se posiciona como un estándar de eficiencia: es tres veces más rápida que generaciones anteriores como Gemini 2.5 Pro y optimiza en un 30% el uso de recursos, lo que facilita su adopción a gran escala.
Con estos avances, la IA refuerza su presencia en la vida diaria de los argentinos, que ya no la ven como una tecnología del mañana, sino como una herramienta clave para estudiar mejor, trabajar con mayor eficiencia y adaptarse a un mundo cada vez más digital.
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