Desde Brother destacan que la respuesta del canal superó las expectativas iniciales, tanto en volumen de participación como en calidad competitiva. Desde el primer mes de este programa de incentivo, los resellers mostraron compromiso, entusiasmo y una actitud claramente orientada a la estrategia comercial, lo que permitió que la Brother Cup se instale rápidamente como un verdadero impulsor de ventas dentro del programa de canales.
Uno de los principales diferenciales de esta edición fue el crecimiento sostenido en el nivel de competitividad. Muchos partners que en ediciones anteriores tenían una participación moderada, hoy presentan un enfoque más planificado, con seguimiento constante del ranking, mayor frecuencia de compra y una diversificación más inteligente del mix de productos, lo que elevó el estándar general del torneo.
En un año complejo para el mercado argentino, la Brother Cup se convirtió en una herramienta clave de motivación comercial y fidelización. El programa no solo incentiva resultados, sino que ayuda al canal a ordenar prioridades, identificar oportunidades concretas y sentirse acompañado por el fabricante, un aspecto especialmente valorado en contextos de alta exigencia.
En términos de impacto concreto, Brother observa un crecimiento por encima del promedio en líneas estratégicas como impresoras láser, multifuncionales y equipos de tinta continua. Además, los resellers comenzaron a utilizar los rebates de manera más táctica, integrándolos a su planificación comercial para escalar posiciones y maximizar resultados, logrando así un mix más saludable para ambas partes.
De cara a la definición, el clima competitivo se intensificó. En las últimas semanas se percibe un mayor sentido de urgencia, con compras más frecuentes y un foco claro en los productos que suman “goles” clave. La posibilidad de acceder a uno de los tres viajes al Mundial 2026 elevó la motivación y consolidó dinámicas competitivas reales dentro del canal.
El diferencial de la Brother Cup radica en su propuesta integral: negocio, cercanía y pasión futbolera. Más que un programa de puntos, se trata de una experiencia con identidad propia, estética de torneo, seguimiento constante y un fuerte acompañamiento humano a través de capacitaciones, comunicación fluida y presencia comercial.
De cara al cierre y a futuras ediciones, Brother busca capitalizar los aprendizajes de esta experiencia para seguir fortaleciendo la relación con resellers y distribuidores en el mediano plazo. La meta es que la Brother Cup trascienda como una plataforma de vínculo, combinando incentivos, formación y experiencias, y reafirmando a Brother como un socio cercano, confiable y comprometido con el crecimiento del canal.









