Durante una nueva edición de Future Talks, Camila Manera —Self Service Data & AI Manager en Naranja X— compartió un recorrido profesional poco convencional, marcado por decisiones arriesgadas, curiosidad constante y una convicción clara: la inteligencia artificial no es solo tecnología, sino una forma distinta de pensar el trabajo, los procesos y el futuro de las organizaciones.
De lo creativo a los datos
Camila se formó como diseñadora gráfica en la Universidad de Buenos Aires, aunque desde muy joven su interés estuvo dividido entre el mundo creativo y la tecnología. “Mi sueño era ser ilustradora y trabajar en Pixar”, recordó durante la charla. A los 17 años incluso obtuvo una beca para estudiar en Estados Unidos, aunque finalmente optó por continuar su formación en Argentina.
Ese perfil híbrido la llevó a trabajar en Disney, donde formó parte del equipo de desarrollo de productos físicos: desde mochilas y cartucheras hasta juguetes y artículos licenciados. Sin embargo, en paralelo, mantenía una actividad completamente distinta: una agencia de desarrollo web.
“De lunes a viernes trabajaba en un mundo físico y creativo, y los fines de semana en uno digital. En algún momento me pregunté por qué tenía que elegir solo uno”, explicó.
Esa dualidad fue el punto de partida de una transformación mayor.

El inicio de un cambio profundo
Entre 2016 y 2017, mientras trabajaba en Disney, comenzó a formarse en datos e inteligencia artificial a través de cursos internacionales. En ese momento, el tema aún no era masivo y la oferta educativa era limitada. “Empecé a leer que la inteligencia artificial iba a cambiar todo. Quise entender qué era y cómo impactaría en las empresas”, recordó.
Ante la falta de opciones locales, decidió inscribirse en una maestría vinculada a IA dictada por una universidad de la India, con profesores del MIT. Viajó, estudió de forma intensiva y continuó la formación de manera remota durante dos años.
“En el primer mes supe que quería dedicarme a esto. Sentí que estaba viendo el futuro y quería ser parte de ese cambio”. La decisión no fue fácil: dejar el diseño y volcarse de lleno a la inteligencia artificial generó dudas y críticas. “Me decían que estaba loca, que no tenía salida laboral. Hoy es gracioso recordarlo”, comentó.

Emprender, aprender y volver a la corporación
Luego de su etapa en Disney, Camila fundó Libro de pases, una startup que le permitió experimentar con modelos de negocio, tecnología y liderazgo. Aunque la experiencia fue enriquecedora, el siguiente paso la llevó nuevamente al mundo corporativo.
“Me encantó el mundo startup, pero quería un desafío más grande: aplicar inteligencia artificial en una organización con escala real”.
Ese desafío llegó con Naranja X, donde encontró un entorno con una visión clara sobre el uso estratégico de los datos y la tecnología.
Qué hace hoy en Naranja X
Hoy, Camila lidera la estrategia de Self Service Data & AI, con un objetivo ambicioso: lograr que la inteligencia artificial deje de ser exclusiva de los equipos técnicos y se convierta en una herramienta cotidiana para toda la organización.

Su trabajo se apoya en tres pilares fundamentales:
- Una única fuente de verdad. El primer paso fue ordenar los datos. “Sin datos confiables, no hay inteligencia artificial posible”, explicó. El objetivo es contar con información gobernada, segura y accesible, especialmente en un entorno tan regulado como el financiero.
- Plataformas self-service. El segundo eje es el desarrollo de plataformas que permitan a cualquier persona crear modelos, analizar información o generar soluciones sin depender de científicos de datos. “La idea es que alguien pueda construir su propio modelo o agente con los datos disponibles, de forma autónoma”, detalló.
- Cultura y formación continua. El tercer pilar —y el más importante— es el cultural. En Naranja X impulsan programas de capacitación adaptados a cada rol, con rutas de aprendizaje específicas y foco en habilidades reales. “Podés tener la mejor tecnología, pero si las personas no están preparadas para usarla, no sirve de nada”. El programa interno apunta a desarrollar desde habilidades técnicas hasta pensamiento analítico, comunicación y toma de decisiones basada en datos.
Por qué el cambio cultural es clave
Para Camila, el mayor reto de la inteligencia artificial no es tecnológico, sino humano. “Estamos pidiéndole a la gente que desaprenda cosas que hizo durante años. Eso no es fácil”.
En ese proceso, la cultura organizacional juega un rol clave. Eventos internos, espacios colaborativos, formación constante y liderazgo activo son parte de una estrategia que busca acompañar el cambio.
Citando estudios internacionales, remarcó que por cada peso invertido en tecnología, las empresas deberían invertir el doble en cultura y adopción.

Las habilidades que definirán el futuro
Más allá del conocimiento técnico, Camila destacó las habilidades que serán determinantes en los próximos años:
- Capacidad de aprendizaje continuo
- Pensamiento crítico
- Comunicación efectiva
- Adaptabilidad al cambio
- Comprensión del negocio
- Manejo consciente de la IA
“Hoy la forma en la que nos comunicamos con la inteligencia artificial depende de qué tan bien sabemos comunicarnos nosotros”, señaló.
También resaltó la importancia de perder el miedo a experimentar: probar herramientas, equivocarse y volver a intentar.
Un perfil que define la nueva era profesional
El recorrido de Camila Manera sintetiza un fenómeno cada vez más visible: profesionales híbridos, curiosos, con capacidad de reinventarse y de unir mundos que antes parecían separados.
Diseño, datos, inteligencia artificial, negocio y cultura conviven hoy en un mismo rol. Y, como ella misma lo resumió:
“Antes sentía que tenía que elegir una sola cosa. Hoy entiendo que justamente esa mezcla es lo que me trajo hasta acá”.
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