Ser sustentable no es un gasto: es negocio. Con esa convicción, Diana Ordoqui, directora ejecutiva de Exing, desafía uno de los grandes mitos de la industria tecnológica. Bajo su liderazgo, la compañía dejó de ser un simple proveedor de servicios para transformarse en un verdadero socio estratégico: un ‘sastre digital’ que diseña soluciones a medida para empresas de todos los tamaños, integrando innovación, agilidad y un compromiso ambiental que ya forma parte de su ADN. La ejecutiva estuvo de visita en el programa de streaming Future Talks, que se emite por el canal de YouTube ITSitio Play y es conducido por Desirée Jaimovich.
El “saco a medida” tecnológico para cada cliente
Definir el corazón del negocio no fue tarea sencilla. “Me llevó 25 años poder resumirlo, pero hoy decimos que Exing hace un saco a medida de tecnología para empresas”, resume Ordoqui.
La compañía integra hardware, software y servicios de manera orquestada para diferentes segmentos: desde PYMES hasta multinacionales, pasando por emprendedores y corporaciones de todas las industrias. Ese rol de “orquestador de tecnología” implica acompañar al cliente en cada decisión estratégica, aportando soluciones que se adapten a realidades tan distintas como el presupuesto de una PYME y las necesidades de una corporación global.

Sustentabilidad: del ADN a la estrategia
El compromiso ambiental no es un agregado, sino parte de la esencia de Exing. “La sostenibilidad es un desafío que venimos empujando hace mucho. Con el Sistema B logramos formalizarlo, cambiar procesos e incluso nuestro Estatuto para que tenga continuidad, indistintamente de las personas”, explica Ordoqui.
Contrario a la creencia de que ser sustentable implica un costo, Exing demostró que la sustentabilidad puede ser rentable:
“Se generan muchos negocios desde este punto de vista, cuidando el impacto social, el de los colaboradores y el ambiental”.
Programas como la disposición final y reacondicionamiento de equipos permiten transformar un problema en una oportunidad: migrar el parque informático, reacondicionar los equipos en desuso, venderlos a empleados en cuotas, donarlos a instituciones, o generar notas de crédito para el cliente. “De esa forma, resolvemos una problemática real, monetizamos el servicio y ayudamos al ecosistema”, enfatiza.

El mercado ya exige sustentabilidad
La demanda de procesos verdes no es opcional, especialmente para empresas multinacionales. “Hoy tener un legajo sustentable es como tener un legajo impositivo. Si cumplís con esos lineamientos, el precio deja de ser un tema de discusión”, sostiene la ejecutiva.
Esto posiciona a Exing como un socio estratégico, capaz de garantizar certificaciones, trazabilidad en el reciclaje y soluciones llave en mano: desde el recambio de baterías hasta el cableado de oficinas. Cada servicio incluye la certificación correspondiente para responder a auditorías.
Adaptación y agilidad: la verdadera salsa secreta
Aunque su portafolio multimarca suma valor, Ordoqui destaca que el verdadero diferencial radica en la capacidad de adaptación.
“Podemos sentarnos con un ingeniero de sistemas de una multinacional o con el dueño de una PYME. Escuchar, entender y pensar con los dos sombreros es una fortaleza. Y en Argentina, donde todo es para ayer, la agilidad tiene un valor altísimo”.
Esta flexibilidad también se replica en Uruguay, donde los tiempos de ejecución son distintos. Para Exing, la clave está en ajustarse a cada contexto sin perder velocidad ni calidad.

PYMES: tecnología transversal y primeros pasos en IA
Las PYMES buscan soluciones que atraviesan todos los departamentos: optimización de la producción, seguridad, automatización de procesos administrativos, eficiencia en comunicación y llegada a clientes.
La inteligencia artificial (IA) aparece como una necesidad latente, aunque aún inmadura. Según Ordoqui, las demandas se dividen en tres perfiles:
- Empresas que necesitan presupuestos para comenzar a experimentar.
- Organizaciones con problemas concretos que podrían resolverse con IA.
- Y aquellas que no quieren quedarse afuera de la tendencia, aunque no tengan claro cómo aplicarla.
“Las PYMES todavía están lejos de tener agentes de IA propios, pero ya piensan en tercerizar el servicio o incluirlo en contratos”, advierte.
Gobernanza de datos: un desafío aún verde
La gestión de datos es otro punto crítico. En grandes corporaciones, suele estar definida por lineamientos de casa matriz. En cambio, en las PYMES el proceso depende de la iniciativa de un referente interno, que muchas veces no pertenece al área de sistemas.
En ese escenario, Exing actúa directamente como departamento de tecnología externo, brindando soporte, seguridad, gobernanza e innovación. “Nuestro rol pasa a ser un integrante más de la mesa de negocio. No hablamos sólo de soluciones, sino de cómo aportar más valor al cliente”, sostiene Ordoqui.

Diversidad e innovación desde el equipo humano
El compromiso de Exing no se limita a lo tecnológico. La diversidad generacional y de género forma parte de su estrategia de talento. “En nuestro equipo hay personas de 21 y de 75 años. Esa diversidad enriquece, aunque marque distintas formas de comunicarse: unos prefieren el teléfono, otros el chat. Para nosotros, es una fortaleza”, cuenta Ordoqui.
Además, la compañía creó un departamento de mejora continua, destinado a cuestionar procesos, generar ideas desde distintos roles y fomentar la innovación. Gracias a esta iniciativa, lograron productos nuevos y eficiencia interna.
En el plano externo, un caso de éxito fue la intervención en una empresa con problemas de comunicación interna. Tras implementar reuniones periódicas entre áreas, el cambio fue radical: “Ya en el segundo mes parecía otra compañía, todos alineados y con objetivos comunes. Era sólo un tema de comunicación”, recuerda la directora.

Ping pong con Diana Ordoqui
-¿Qué es lo más desafiante de tu trabajo?
–Sostener la balanza de género.
Contame algo que te haya enseñado la calle y no la facultad.
– A sostener la pasión por lo que hago más allá de la adversidad. Nunca bajar los brazos, no está escrito en ningún lado, pero sí tengo claro que es por ahí. Va por ahí, va por ahí.
-¿Cómo te ves de acá a 5 años, vos y tu empresa?
– Vendiendo todo como servicios. Es un objetivo que nos pusimos hace un par de años y queremos llegar a 2030. La realidad es que buscamos tener un modelo de negocio que sea todo como servicio: hardware como servicio, seguridad como servicio, infraestructura como servicio, servicio como servicio.
-Tu mayor logro.
– Ser Diana Ordoqui en este ecosistema de tecnología.
-¿Y eso qué significa?
–No perdí mi esencia. Pude crecer en un ambiente muy masculinizado. Arranqué en esto a los 17 años, hoy tengo 50, y la verdad que una mujer que lidere una empresa de tecnología era algo desafiante.
-Una frase que te identifique.
–Soy como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie.
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