La digitalización, también llamada cuarta revolución industrial, es la nueva tendencia que servirá como catalizador del progreso e incrementará la competitividad del país, ante líderes globales manufactureros como China, explicó Iván Pelayo, vicepresidente de Digital Factory, Process Industries and Drives de Siemens México y Centroamérica.
Entre los elementos de la digitalización industrial está el uso de tecnologías de la información para controlar y potencializar las diferentes líneas de producción y vincularlas con las áreas de ingeniería y soporte, entre otros elementos.
Ahora bien, Siemens colabora con la Secretaría de Economía en la iniciativa Alianza México 4.0, mediante la cual se impulsarán, en conjunto con otras compañías líderes en la industria y la manufactura, proyectos de innovación tecnológica y adopción de la digitalización.
“La digitalización es un proceso evolutivo que puede comenzar con un pequeño cambio dentro de las operaciones, en lo que puede ser un traje a la medida para cualquier necesidad y cualquier presupuesto”
En este sentido, la Secretaría de Economía y la firma alemana impulsarán la digitalización en el sector industrial, a través de la iniciativa México 4.0, que apoyará en los próximos diez años a más de un centenar de proyectos en el país, valuados en hasta 36 mil millones de dólares. Pelayo destacó que el objetivo es fortalecer las cadenas de valor locales conformadas por las pequeñas y medianas empresas (Pymes) mexicanas, que representan el 99 por ciento de las compañías en México y son la columna vertebral de la economía del país.
Sostuvo que los países más avanzados, son aquellos que le han apostado a las nuevas tecnologías, por lo que reafirmó el compromiso firmado en febrero entre la institución y la empresa, donde se estableció un trabajo conjunto e inversiones por parte de la firma alemana.
El ejecutivo precisó que las tecnologías de automatización de Siemens están presentes en el 60 por ciento de las plantas manufactureras del país, que incluye 60 por ciento de las automotrices, y de alimentos y bebidas; 65 por ciento de los proyectos mineros y 76 por ciento de la industria cementera.









