Día del Software: la continuidad del negocio no se declara, se comprueba.

Por Andrés De Beitia, Sr. Inside Sales Director LATAM, Veeam Software.
La opinión de Andrés De Beitia, Sr. Inside Sales Director LATAM, Veeam Software
La opinión de Andrés De Beitia, Sr. Inside Sales Director LATAM, Veeam Software
Compartir nota:

Nueve de cada diez organizaciones dicen estar seguras de que pueden recuperarse de un incidente cibernético dentro de sus objetivos de tiempo de recuperación. Cuando el incidente ocurre, solo el 28% logra recuperar la totalidad de sus datos. El promedio real ronda el 72%.

Esa distancia entre lo que las empresas creen y lo que efectivamente sucede es, hoy, el mayor riesgo de continuidad que veo en la región. No es un problema de inversión en respaldo. Es un problema de evidencia.

La confusión de fondo es simple: tener un backup y poder recuperar no son lo mismo. Una copia puede existir y aun así fallar cuando se la necesita. Puede estar incompleta. Puede tardar más de lo que el negocio tolera. Puede restaurar el dato pero no dejar la aplicación operativa. Y esas fallas no se descubren revisando un tablero. Se descubren restaurando.

En mis conversaciones con equipos de IT en América Latina aparece un patrón repetido. Los respaldos corren, los reportes dan verde, y cuando pregunto cuándo fue la última restauración completa de un sistema crítico, la respuesta suele ser un silencio incómodo. No es negligencia. Son equipos que operan con recursos ajustados, sobre entornos híbridos que crecieron por capas durante años, y para los que probar la recuperación siempre puede esperar una semana más.

La era de la inteligencia artificial vuelve ese aplazamiento mucho más caro. A medida que las organizaciones incorporan herramientas de IA, crece el volumen de datos que deben proteger, la velocidad a la que cambian y la criticidad de lo que depende de ellos. La innovación acelera. La capacidad de recuperación, en general, no.

Por eso una prueba de recuperación no debería ser un evento anual ni un ejercicio reservado para auditorías. Debería ser parte del trabajo normal de protección de datos, con una frecuencia definida según la criticidad de cada carga, los objetivos de recuperación acordados con el negocio y los cambios que sufra la infraestructura. Lo que funcionaba cuando se diseñó la estrategia no necesariamente funciona dos migraciones después.

Y una prueba real no verifica que el backup exista. Verifica que el sistema vuelva a operar dentro del nivel de servicio comprometido. Esa es la única definición de éxito que le importa al negocio.

La alternativa es descubrir la falla en el peor momento posible. Entre las organizaciones que sufrieron un incidente cibernético, el 42% reportó interrupciones a clientes o usuarios y el 41% registró pérdidas financieras directas. En medio de una interrupción nadie tiene margen para diagnosticar procedimientos, corregir configuraciones ni improvisar. El costo de la sorpresa se paga completo.

Acá es donde el software cambia la ecuación. Automatizar, validar y documentar las pruebas convierte un ejercicio manual que siempre se posterga en un proceso que corre solo y deja rastro auditable. La resiliencia deja de ser una declaración de intenciones y pasa a ser un dato que se puede mostrar al directorio.

En el Día del Software vale recordar que un sistema no se juzga por lo que promete, sino por cómo responde bajo presión. La continuidad del negocio no se garantiza comprando tecnología. Se garantiza demostrando que esa tecnología funciona.

Si hay una sola conversación que vale la pena tener esta semana con su equipo, son tres preguntas: ¿cuándo fue la última restauración completa de nuestros cinco sistemas más críticos? ¿cuánto tardó realmente, no cuánto debía tardar? ¿quién firmó que el resultado cumplió el nivel de servicio comprometido?

Si alguna no tiene respuesta, ahí está el trabajo.

Leer más

Red Hat: Más de la mitad de las empresas ya evalúa alternativas para modernizar su nube privada, según nuevo informe

La próxima ola de ciberataques con IA llegará “en meses”: por qué las empresas deben cambiar su defensa ahora

Por qué las empresas de IA utilizan revisores humanos para analizar los chats de sus usuarios

Compartir nota:

Publicaciones Relacionadas

Scroll to Top