Cada tanto, el debate sobre el abordaje para la construcción de infraestructura de red —un solo proveedor o multiproveedor— vuelve a la palestra. Hace poco más de un año, Gartner aseguraba que “las empresas que implementen redes multivendor reducirán su costo total de propiedad entre 15 y 25% en cinco años”, oponiéndose a las afirmaciones de Cisco. Las respuestas fueron y vinieron, y ahora Deloitte aporta lo suyo.
“Ok, Cisco, ya entendimos”, dice Jim Duffy desde el blog de NetworkWorld, y asegura que Cisco está en peligro de hacer “over marketing”. La historia comienza a finales de 2010, cuando se hace público un informe de Gartner que apuntaba a desarticular los mitos en torno a las bondades de las redes conformadas por equipamiento de un único proveedor (“monovendor” o “single vendor”, en oposición a las redes heterogéneas multivendor).
Cisco respondió a estas aseveraciones en varias oportunidades a lo largo de 2011, y en 2012 aporta más argumentos, esta vez de la mano de un estudio encargado a Deloitte Consulting, que hace énfasis en el costo total de propiedad (TCO) y los riesgos operacionales. Adelantamos las conclusiones:
1. Dentro del contexto del gasto total de IT, el uso de arquitecturas multivendor o monovendor no representa diferencias materiales de costo a largo plazo. Los ahorros iniciales que se experimentan en las implementaciones de red multivendor son mitigados por los costos operativos incrementales a lo largo de la vida del equipamiento.
2. Las redes empresariales son consideradas sistemas críticos de producción, claves para las operaciones de negocios. Las redes deben ser gestionadas con una perspectiva de riesgo operacional apropiada.
3. Los clientes prefieren que un solo proveedor sea responsable por todos los componentes de la red y los servicios. El riesgo operativo asociado con el soporte de la red, no el costo, es el factor principal a la hora de influenciar las decisiones de usar arquitecturas monovendor o multivendor.
4. Los costos asociados al staff no son afectados significativamente por el uso de varios proveedores; es más influenciado por la mezcla de funciones soportadas y los tipos de servicios de red provistos.
5. Usar productos de diferentes proveedores puede bajar los costos iniciales para ciertos productos, pero añade un riesgo operativo más alto en servicio, soporte e integración operacional.
6. El uso de múltiples proveedores de networking introduce riesgo operativo adicional basado en la necesidad de que los clientes asuman el riesgo aumentado de la integración, interoperabilidad y soporte.
7. Cuando se usan productos de verios proveedores, los clientes frecuentemente no reconocen las interdependencias de funcionalidad, los costos a largo plazo, y el impacto en los riesgos operacionales.
Por supuesto, los analistas siguen haciendo la exégesis de estas afirmaciones, y cuestionando afirmaciones de una y otra vereda. Por ejemplo, Brad Reese se pregunta si el Q&A con Deloitte destruyó el marketing de la estrategia monovendor de Cisco. Incluso, en un comentario a su nota agrega: “Cuando miren el webcast de Cisco del 23 de Febrero de 2012 sobre el estudio de Deloitte… Miren como Chris Weitz, director de Tecnología, Estrategia y Arquitectura de Deloitte Consulting, continuamente voltea sus ojos, mientras que entorna sus ojos hacia los costados, abajo y arriba. Quiero decir, sentí que estaba viendo un episodio de ´Lie to Me´”. [En esta serie televisiva, ya cancelada, un experto, encarnado por el actor Tim Roth, pone en evidencia las microexpresiones de las personas a las que interroga, descubriendo si kienten o no].
Por su parte, Mike Fratto, de Network Computing, asegura que Deloitte y Cisco están equivocados: “las buena sprácticas tiene mayor impacto que las opciones de proveedor”. Desde luego, existen razones de metodología, y de marketing y razones tecnológicas, y hay múltiples interpretaciones de esas razones, y existen preguntas que condicionan las respuestas, todo esto contribuye a la confrontación. La verdad podría ser poco accesible desde la generalización. Algo parecido a lo que sucede en la parábola de los seis sabios ciegos y el elefante. Contrario a lo que desean algunos analistas y proveedores, cada compañía es un mundo.









