Para entenderlo fácilmente, puedes imaginarlo como una autopista de varios carriles diseñada para datos. Cada “carril” es una vía por la que la información viaja entre un componente —como una tarjeta gráfica, un SSD NVMe o una tarjeta de expansión— y la CPU o el chipset. Una ranura PCIe es el conector físico que proporciona acceso a un número determinado de estos carriles.
PCIe también evoluciona con el tiempo. Actualmente existen varias generaciones como PCIe 3.0, PCIe 4.0, PCIe 5.0 y el futuro PCIe 6.0, donde cada nueva generación duplica el ancho de banda por carril respecto a la anterior. Por ejemplo, un carril PCIe 4.0 ofrece el doble de rendimiento que uno PCIe 3.0.
Sin embargo, no solo importa la generación, sino también la cantidad de carriles disponibles. Las configuraciones más comunes son x1, x4, x8 y x16, donde el número indica la cantidad de carriles utilizados. Por ejemplo, una ranura PCIe x16 dispone de 16 carriles, lo que permite un ancho de banda mucho mayor.
Componentes que utilizan carriles PCIe
Muchos de los componentes más importantes de una PC moderna utilizan conexiones PCIe:
-
Tarjetas gráficas (GPU): son los dispositivos que más ancho de banda consumen, por lo que normalmente utilizan PCIe x16 para lograr el máximo rendimiento.
-
Unidades SSD NVMe: estos almacenamientos de alta velocidad utilizan generalmente PCIe x4 para ofrecer velocidades muy superiores a los SSD SATA. Algunas ranuras M.2 se conectan directamente a la CPU y otras al chipset, lo que puede afectar la latencia.
-
Tarjetas de red: adaptadores Ethernet de 10 Gb o Wi-Fi suelen usar PCIe x1 o x4.
-
Tarjetas de captura: dependiendo del modelo, pueden utilizar x1, x4 o incluso x8.
-
Tarjetas RAID: utilizadas en configuraciones profesionales de almacenamiento, pueden necesitar x4, x8 o x16.
¿Cuántos carriles PCIe ofrece una placa base?
El número total de carriles PCIe disponibles en un sistema no lo determina únicamente la placa base, sino el propio fabricante de la CPU.
Cada generación de procesadores de AMD e Intel define cuántos carriles PCIe puede utilizar el sistema, normalmente con diferentes configuraciones según la gama del procesador.
De ese total, una parte se reserva para conexiones directas a la CPU. Por ejemplo, una placa base AMD X870E puede reservar:
-
16 carriles PCIe 5.0 para una ranura PCIe x16 (tarjeta gráfica) o dividirlos en x8/x8 para dos ranuras.
-
Otros carriles PCIe 5.0 para la ranura M.2 principal.
Además de estos, existen carriles adicionales utilizables, cuya distribución depende del diseño del fabricante de la placa base, como ocurre con ASUS y otros fabricantes.
El origen de los carriles PCIe: CPU vs chipset
No todos los carriles PCIe funcionan exactamente igual. Su origen determina su rendimiento y latencia.
Carriles PCIe directos a la CPU
Estos carriles están integrados directamente en el procesador, por lo que ofrecen la menor latencia y el mayor ancho de banda.
En CPUs de escritorio modernas, como AMD Ryzen o Intel Core Ultra, normalmente encontramos:
-
16 carriles dedicados a la tarjeta gráfica (PCIe x16)
-
4 carriles para una unidad M.2 NVMe principal
Gracias a su velocidad y respuesta inmediata, estos carriles son ideales para GPU y unidades SSD principales. Por eso se recomienda instalar el SSD más rápido en la ranura M.2 conectada directamente a la CPU.
Carriles PCIe del chipset
El chipset de la placa base (por ejemplo Intel Z890 o AMD X870E) funciona como un centro de conexiones entre múltiples dispositivos y la CPU.
A través del chipset se conectan componentes como:
-
ranuras M.2 secundarias
-
puertos SATA
-
controladores USB
-
ranuras PCIe adicionales (x1 o x4)
-
controladores de red integrados
El chipset se comunica con la CPU mediante un enlace PCIe de alto ancho de banda, pero los datos deben realizar un salto adicional, lo que introduce ligeramente más latencia que las conexiones directas a la CPU. En la mayoría de los casos, esta diferencia es prácticamente imperceptible.
La bifurcación de carriles PCIe
La bifurcación de carriles PCIe permite dividir los carriles de una ranura física en varios grupos más pequeños.
Esto significa que una sola ranura PCIe puede alimentar múltiples dispositivos, o que los carriles pueden dividirse entre varias ranuras físicas.
Esta función es importante porque las CPU tienen un número fijo de carriles. Si se necesitan varios dispositivos de alto rendimiento, los carriles deben dividirse de forma inteligente.
En muchos casos, la bifurcación se realiza automáticamente, aunque algunas placas base permiten configurarla desde la BIOS.
Escenarios donde se utiliza la bifurcación PCIe: configuraciones con múltiples GPU
Aunque el gaming con múltiples GPU ya no es común, creadores de contenido y desarrolladores de IA siguen utilizando sistemas con varias tarjetas gráficas para disponer de más VRAM.
Para ello se utilizan placas base con dos ranuras PCIe que funcionan en configuración x8/x8.
Tarjetas de expansión M.2
Algunos usuarios necesitan más unidades SSD NVMe de las que ofrece la placa base.
Las tarjetas de expansión M.2 utilizan una ranura PCIe x16 que se divide en x4/x4/x4/x4, permitiendo instalar hasta cuatro SSD NVMe adicionales.
Tarjetas de expansión de alto rendimiento
Algunos dispositivos profesionales, como:
-
tarjetas de captura avanzadas
-
aceleradores FPGA
-
tarjetas de red especializadas
pueden requerir más de x4 carriles PCIe y beneficiarse de una conexión directa a la CPU.
Cabe destacar que no todas las placas base admiten bifurcación en todas las ranuras, y las opciones disponibles varían según el modelo.
Distribución optimizada de carriles PCIe en las nuevas placas base ASUS AM5
En ASUS continúan perfeccionando el diseño de sus placas base para adaptarse a las necesidades actuales de los usuarios de PC, especialmente en lo que respecta a la distribución de carriles PCIe en las plataformas AM5.
Un ejemplo es la ROG Strix X870E-E Gaming WiFi7 Neo, una placa base de alto rendimiento pensada para gamers. ASUS detectó que muchos jugadores buscan instalar múltiples SSD en sus sistemas, por lo que diseñó una distribución que permite instalar dos SSD PCIe 5.0 M.2 y tres SSD PCIe 4.0 M.2, manteniendo al mismo tiempo la tarjeta gráfica funcionando en PCIe 5.0 x16. Esto se logra compartiendo ancho de banda entre los puertos USB4 y la segunda ranura M.2.
Para configuraciones más avanzadas de gaming y streaming, ASUS también ofrece modelos como la ROG Crosshair X870E Glacial. Esta placa permite aprovechar todo el ancho de banda de la primera ranura PCIe 5.0 x16 junto con dos ranuras PCIe 5.0 M.2, lo que garantiza máximo rendimiento en juegos y almacenamiento de alta velocidad para streaming y grabación. En esta configuración, la segunda ranura PCIe funciona en PCIe 3.0 x4, suficiente para tarjetas de captura.
Por último, ASUS también dispone de soluciones pensadas para creadores de contenido y aplicaciones de inteligencia artificial. En estos escenarios es habitual encontrar configuraciones con múltiples GPU para aumentar la VRAM disponible. Modelos como la ProArt B850-Creator WiFi Neo y la ROG Crosshair X870E Glacial incorporan dos ranuras PCIe x16 capaces de funcionar en modo x8/x8, permitiendo una experiencia fluida en sistemas con varias tarjetas gráficas.
Leer más
La pasta térmica es crucial para que tu computadora funcione bien: cuándo y cómo reemplazarla
La inclusión no se mide solo en números: el desafío cultural que aún enfrenta la industria IT
8M: cae la presencia de mujeres en la alta dirección global y la paridad llegaría recién en 2051