Sustentabilidad

Desechos electrónicos: un desafío para la industria

En el mundo se generan millones de toneladas de desechos electrónicos, derivados del rápido crecimiento económico y del consumismo desacelerado. Esto no debe ser una preocupación menor, pues al no promover una cultura del reciclaje de estos desechos, se genera una explotación exagerada de materias primas; esto, a su vez, amenaza la sostenibilidad ambiental del planeta y además, afecta la salud y las vidas de nosotros, los consumidores. En esta nota, Andrés Rincón, GMSS LATAM Portfolio Manager, Zebra Technologies LATAM, se refiere al tema.

Por: Andrés Rincón, GMSS LATAM Portfolio Manager, Zebra Technologies LATAM

De acuerdo con la Universidad Javeriana, el mal manejo de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), como también se les conoce, tiene implicaciones muy graves para la salud, por lo que en estos aparatos pueden encontrarse hasta 69 elementos químicos, incluidos materiales potencialmente tóxicos como plomo, mercurio, cromo, entre otros.

La presencia de metales pesados y otras sustancias peligrosas que se pueden encontrar en este tipo de desechos, constituyen un riesgo para la salud humana si no se gestionan adecuadamente. De hecho, un monitoreo realizado por las Naciones Unidas concluyó que, en Latinoamérica, al 97% de los desechos electrónicos no se les da el manejo adecuado.

Frente a este tema, los números en Colombia son preocupantes. De acuerdo con el Global E-Waste Monitor 2020, Colombia es el tercer país de América del Sur que más desechos generó durante 2019 y, según Statista, en el 2020, esta cifra fue de 326 mil toneladas métricas, lo cual representó un incremento del 17,3% en comparación con el 2015.

Teniendo en cuenta que las empresas son las mayores productoras y acumuladoras de residuos electrónicos, estas deben plantear nuevas estrategias con una visión a largo plazo, bien sea a la hora de adquirir o elaborar sus equipos. En muchos casos, se justifica el desecho de equipos como un efecto colateral del crecimiento empresarial, desconociendo las soluciones que ya existen para generar economía circular y ser responsables con el medio ambiente.

Varias son las compañías que han buscado acoger este tipo de prácticas. Zebra Technologies tiene un servicio que les facilita a sus usuarios el reciclaje de sus dispositivos usados. También tienen a su disposición un servicio de reciclaje de baterías para sus clientes. Para ello, la empresa cuenta con contenedores llamados “Call2Recycle”, en los que sus clientes pueden depositar las baterías y programar su recolección desde el sitio web, dejando en manos de expertos el adecuado procesamiento de las baterías.

Ante el entorno competitivo en el que estamos, las empresas buscan cada vez más desarrollar sus operaciones, haciéndolas más eficientes para ofrecer la mejor experiencia posible a sus clientes. Esto hace que constantemente estén en la búsqueda de nueva tecnología, desechando las versiones anteriores y renovando su stock según sus necesidades. Existen factores alrededor de esta práctica que tienen un impacto en el planeta, pues la fabricación de nuevos dispositivos genera un consumo de recursos naturales y el desecho de la tecnología obsoleta, contamina el medio ambiente.

Zebra Technologies crea esta iniciativa de economía circular para darle una segunda vida a los dispositivos y desarrollar el crecimiento de la pequeña y mediana empresa del país, a través de equipos renovados a precios competitivos, abriendo la puerta al desarrollo tecnológico de empresas colombianas y cuidando el entorno ambiental.

Con “Circular Economy”, como llaman al programa, Zebra quiere que los clientes que tienen equipos usados de su marca, puedan venderlos a Zebra nuevamente para que sean reparados, revisados bajo los mayores estándares de calidad (se realiza un test de calidad de 24 puntos) y ponerlos de nuevo en el mercado a precios competitivos para empresas pequeñas y medianas o compañías que quieren eficienciar sus operaciones sin altos niveles de inversión. Los equipos renovados de Zebra tienen un segundo ciclo de vida de 2 a 5 años.

En el contexto actual es imperativo que las empresas comprendan el impacto que generan sus desperdicios electrónicos y tomen conciencia de las implicaciones de comprometerse a ser socialmente responsables. Una de las estrategias que pueden implementar es adquirir equipos restaurados, certificados por el fabricante. Esto garantiza que sean completamente funcionales para la optimización de las cadenas de suministro; además, pueden beneficiar económicamente a los negocios, pues en 2019, este tipo de desechos contenían aproximadamente 1700 millones de dólares de materias primas secundarias como oro, tierras raras, hierro, cobre y aluminio.

Estas estrategias no solo responden a las demandas del ecosistema, sino también a las exigencias actuales de los usuarios. Si bien el mundo tecnológico avanza todos los días a pasos agigantados, la marcha de la sostenibilidad tiene que ser aún más rápida.

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