Los mayoristas y la logística: ya nunca me verás como me vieras

La pandemia cambió para siempre los modelos de distribución y las formas de trabajo. Cómo experimentaron la transformación Air Computers, Stylus, Elit, Grupo Núcleo y Ceven.

“Aún nos resulta raro llegar a una oficina vacía y ver todo el salón de ventas sin funcionar: se extraña el bullicio y la cercanía de la operatoria diaria habitual”. La imagen que brinda Daniel Gutiérrez, vicepresidente de Stylus, describe a la perfección los vientos de cambio que produjo el COVID-19 en el universo de los distribuidores mayoristas de tecnología.

“Durante la cuarentena los procesos logísticos se vieron atravesados por la transformación digital y todo indicaría que de esto no se vuelve: este fenómeno se profundizará a medida que se incorporen otros eslabones de la cadena distributiva”, explica Marcello Aloy, gerente comercial en Air Computers. La empresa, con sesenta años en el mercado, aprovechó el momento para ganar eficiencias. “Una de las claves para nuestra vigencia es la rápida capacidad de adaptación, aunque quedaban muchos procesos que dependían de presencia física, como intercambio de documentación o encuentros cara a cara”, indica Aloy para quien “esta fue la excusa perfecta para forzarnos a digitalizar esos últimos detalles: hoy lo único que se traslada de manera física es la mercadería”, agrega. Se implementaron soluciones de e-cheq, comercio electrónico y plataformas de comunicación, entre otras, para reducir prácticamente a cero la presencia de clientes y proveedores en los edificios de la empresa.

No hubo empresa del sector que no debiera generar adecuaciones, adaptaciones, transformaciones y cambios. “Debido al crecimiento en las ventas online, y las complejidades en las logísticas del exterior como locales, debimos y debemos trabajar muy eficientemente para que nuestra oferta llegue a todos los lugares del país”, asegura Mauro Guerrero, CEO de Grupo Núcleo.

“Fortalecimos tres pilares: la disponibilidad de productos y de carga logística para colaborar con la entrega de los compromisos de nuestros clientes, en varios casos llegando hasta el cliente final”, cuenta Ricardo Castro, gerente de ventas de Ceven. “La cuarentena obligatoria impactó en el comportamiento de compra de las personas y generó un incremento en búsquedas de equipos de electrónica orientados a teletrabajo: en este contexto aumentamos y aunamos los esfuerzos de todos los departamentos para lograr que nuestro e-commerce se encuentre en óptimas condiciones”, expresa. La empresa maneja vínculos 100% online con algunos de sus canales, pero también quedan relaciones offline.

Cambia, todo cambia

A la hora de evaluar los cambios efectuados a lo largo de estos meses, Gutiérrez enumera la adecuación a los protocolos, los turnos rotativos de personal cada quince días y la extensión de la cadena logística para adecuarla al modelo creciente de comercio electrónico y colaborar con la distribución de sus propios clientes. “Los tiempos y las metodologías de la logística internacional también cambiaron, ya que no hay vuelos regulares y se desaceleraron los envíos marítimos por la baja de tráfico mundial y por los protocolos”, agrega. “Hay escasez de componentes que generan faltantes de oferta importantes, fruto de empresas de componentes que ante la aparición de un brote de COVID cierran por un par de semanas y atrasan toda la cadena productiva”, indica.

“Redefinimos el esquema de trabajo para cuidar nuestro capital humano y garantizar el trabajo seguro en cada depósito y en cada entrega al cliente”, detalla Jorge Batistuti, gerente de operaciones de Elit. “La primera tarea del área consistió en alinear al equipo de trabajo, proveedores y socios estratégicos para continuar operando bajo nuevas prácticas y, a su vez, seguir brindando una atención diferencial a nuestros clientes”, agrega y asegura que parte del éxito se basó en el compromiso colectivo de todos los colaboradores de la empresa. “Cada área asumió el desafío de adecuarse a un nuevo escenario, incierto para todos, con un objetivo común: ser resilientes, adaptarnos al cambio, escuchar las necesidades de nuestros clientes y fortalecer nuestra visión de estar siempre cerca”, afirma.

 

Tanto en el Centro de Distribución Buenos Aires como en los cinco depósito ubicados en distintas regiones del país se dispusieron elementos de protección personal para cada colaborador, medios de transporte exclusivos y se conformaron equipos de trabajo reducidos. “Incorporamos envíos puerta a puerta y revalidamos alianzas estratégicas con socios de transporte para llegar a cada punto del país”, sentencia Batistuti.

Cuidando la cadena

Además de adecuar sus propios negocios, los mayoristas deben velar por el funcionamiento de los canales y proveedores de IT de todo el país. “Les aconsejamos digitalizarse al máximo y llevar los protocolos de bioseguridad un paso más allá de lo que se establece por ley, concientizar a los empleados e implementar la estrategia de equipos burbuja, es decir, separar los recursos humanos en pequeños grupos sin contacto entre sí, para aislar rápidamente un caso positivo y no afectar a toda la empresa”, aporta en ese sentido Aloy.

“La cadena se volvió más corta y eficiente que nunca, los commodities ya no son una herramienta de beneficios sino de sostenimiento del negocio y los beneficios hay que buscarlos en las oportunidades que nos brindan productos mas sofisticados que se comercializan a través de las plataformas electrónicas, en muchos casos desde los inventarios online de los mayoristas”, indica Gutiérrez. “Este escenario exige capacitarnos más y trabajar mucho más asociados: el mayorista se concentra en hacer que el producto llegue al usuario y en efectivizar la venta y el canal, en fidelizar a su cliente, encontrar la oportunidad y ofrecerla para luego en conjunto concretarla por la vía mas adecuada”, define.

“Que inviertan en sus infraestructuras, que trabajen en darles las mejores herramientas a sus equipos para seguir creciendo y manteniendo la productividad en todos los sentidos y que sigan investigando y adoptando nuevas soluciones tecnológicas para sus negocios, ya que estamos transitando un gran cambio en todas las formas de producir, entregar, vender y usar los productos que todos consumimos”, recomienda por su parte Guerrero.

“Sabíamos que en algún momento íbamos a enfrentar cambios tecnológicos, pero esta pandemia hizo que aquello que llamábamos el futuro se hiciera presente, lo que implica un desafío para todos, en nuestra forma de vivir, de relacionarnos y de hacer negocios”, sostiene Castro. “Hoy más que nunca el rol de los canales es fundamental, nos es necesario adaptarnos a los nuevos cambios y a las nuevas demandas, estar atentos y cerca virtualmente a la interacción con nuestros partners y clientes para seguir evolucionando en el negocio”, concluye.

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Walter Duer

Walter Duer

Licenciado en Sistemas y periodista especializado en tecnología y viajes. Colabora con medios relacionados con el mundo IT desde 1992. Como autor, publicó una veintena de libros en editoriales como Planeta, Penguin Random House o Asunto Impreso.

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