
¿Qué rayos hace un banco en el Metaverso?
Personas e instituciones construyen su presencia en este mundo virtual, pero este territorio aún busca definir las bases que determinarán su viabilidad. Mientras, los bancos ya buscan su espacio.
Por Hugo Morales, Senior Tech Reporter.
La Generación Z – la primera nativa digital – comienza a crecer, y junto con ellos aumentan sus requerimientos en numerosas áreas, por lo que buscan información en Internet para suplirlas. He ahí el principal motivo por el que los bancos a nivel mundial buscan nuevos puntos de contacto para atraerlos y fidelizarlos a la edad más temprana posible.
Chile no es la excepción, y el Banco de Chile decidió tomar la iniciativa de comprar una “parcela” virtual, construir un edificio y salir a conectar con estas nuevas audiencias que pueden llegar – o quizás no – en este popular espacio digital totalmente inmersivo del que todos hablan, pero nadie parece saber mucho realmente: el Metaverso.

El primer banco chileno en el Metaverso
El edificio se llama “Dimensión B”, un espacio virtual de cuatro pisos – y una araucaria en medio – ubicado en las coordenadas 48,-41 de la plataforma Decentraland. Con ella buscan contactar clientes y no clientes, mostrar productos financieros y beneficios para el público joven, iniciativas para emprendedores y concursos.

“Aún no es un lugar para hacer transacciones monetarias”, aclara rápidamente Rodrigo Devia, Gerente de Transformación Digital de Banco de Chile; sin embargo, “la popularidad que ha tomado en el último tiempo el metaverso nos llevó a buscar una estrategia de exploración respecto a las posibilidades de este espacio virtual emergente en la banca”, comentó.

Moneda digital, mundo virtual y oportunidad real
No son pocos los bancos que hoy ofrecen servicios en la virtualidad. Nombres ilustres como JP Morgan, BNP Paribas, HSBC y el KB Kookmin Bank implementaron distintos niveles de atención, desde consultas de información bancaria personalizada hasta transacciones avanzadas basadas en Blockchain.
Un estudio de Accenture vislumbra el caso de uso para esto: aunque el Metaverso sea un mundo virtual, requiere de un sistema financiero y estructuras de pago sólidas y seguras. En este sentido, las primeras empresas que crucen el puente entre lo físico y lo virtual tendrán la ventaja en el mercado en comparación con las que reaccionen tardíamente.

¿Pero vale la pena la ansiedad de estar en este espacio virtual? Nicolás Goldstein, Presidente Ejecutivo de Accenture Chile, asegura que anticiparse incluso a su definición igualmente tiene valor. “Aunque es probable que el metaverso despliegue todo su potencial en la próxima década, su fase actual ofrece grandes oportunidades a individuos y organizaciones para posicionarse en esta economía emergente.

Fidelizar con educación, una estrategia de largo plazo
Según Devia, Banco de Chile quiere “hacer mucha educación financiera a niños con este espacio virtual. Partimos con este primer MVP, pero queremos convertir este edificio virtual y ofrecer información que enriquezca a los jóvenes, y entender lo que significa tener productos financieros del banco”.
Pero este es el primer paso. Sin planes de comprar más terreno para expandirse, el ejecutivo asegura que habrá experiencias aumentadas y – potencialmente – contactos para captar clientes reales en el mundo virtual. «Ahora mismo sólo queremos difundirles información. Posiblemente, más adelante, podamos ir a tocarles la puerta», concluyó.






