IoT + Colaboración social + IA: La importancia de que todo esté en la misma conversación

Hubo un tiempo en que los sistemas de gestión (o su versión más amplia: los ERPs) bastaban para manejar la complejidad de los negocios. Javier Marbec, gerente comercial para la región Sur de América Latina de TOTVS, asegura que el rol de estos sistemas ha cambiado, abriendo numerosas oportunidades de negocios.

Si las empresas fueran automóviles, los ERPs (sistemas de planificación de re cursos empresariales) serían el motor. La comparación pertenece a Javier Marbec, gerente comercial para Chile, Paraguay, Bolivia, Uruguay y Argentina de TOTVS: el proveedor brasileño de software de gestión y productividad, y servicios de consultoría, entre otros, que en su país de origen acumula más del 50% de participación de mercado.

Los ERPs, dice Tienen que garantizar que las transacciones básicas de la compañía sean robustas y seguras, calcular los impuestos, que se registre la contabilidad, que la organización pueda vender y comprar, y que la información que se genera y acumula sea exacta. Pero aparecen nuevas plataformas, como las de colaboración social, que tienen que integrarse con el ERP. Hablamos, por ejemplo, de plataformas de Internet de las Cosas que conectan sensores, máquinas y dispositivos, y pueden aportar información al ERP. O de plataformas de Big Data en serio”, dice Marbec, en referencia a sistemas que por lo general están en la nube, tienen gran poder de cómputo e interacción con numerosas fuentes de información, incluyendo otras plataformas. Sobre este caldo de cultivo, que es la acumulación de numerosos rastros digitales de todo tipo, es posible aplicar la Inteligencia Artificial en beneficio del negocio.

“Creo que la IA va a ser lo que más nos sorprenda en los próximos cinco a diez años, justamente porque hemos generado un volumen de información muy grande —asegura el gerente comercial—. La IA pueda nutrirse de todo eso y aportarles a los negocios, a la sociedad, y a los diferentes procesos un montón de novedades predictivas que en décadas anteriores no podía aportar porque no tenía información de contexto”. Marbec considera que esto obliga a todos los proveedores de productos y servicios, y en particular a los proveedores de software, “a repensar los negocios y a entender qué es lo que está pasando y cómo se deben ofrecer en este nuevo contexto esos productos y servicios”.

El potencial de esto es enrome, y los ámbitos de aplicación se multiplican. En Brasil, TOTVS está impulsando una iniciativa (todavía en fase de prototipo) para predecir la deserción de los alumnos en las universidades. “Tomamos datos del rendimiento de la persona, de la forma de pago, de la asistencia a clase, hasta de la participación en las redes de la universidad, y con eso estamos armando algoritmos y aprendiendo para que los sistemas puedan predecir cuáles son las personas que tienen más riesgo de abandonar la facultad”.

EL TABLERO DEL AUTO

Si el sistema de gestión o el ERP es el motor del automóvil, claramente será necesaria una plataforma transparente para el usuario que haga las veces de tablero. Su función será conectarse a las demás plataformas (si hablamos de un automóvil, podrían ser el motor, los sistemas de seguridad del vehículo, los sensores, los sistemas de ambientación o entretenimiento) para extraer y procesar la información que el conductor necesita. Esto incluye, claro está, información que no es generada en el vehículo, como puede ser la temperatura y el pronóstico meteorológico, o la conectividad con el smartphone.

Nosotros tenemos una plataforma que se llama Fluig, justamente pensada para integrar personas y cosas”, explica el ejecutivo. Se trata de una plataforma agnóstica (esto es: no funciona sólo contra el ERP de TOTVS, y hay casos en la región donde Fluig se integra con sistemas de la competencia) que, en primera instancia, habilita la interacción entre los componentes de la organización, incluyendo sistemas, procesos, personas y máquinas. En su característica de “abierta”, admite numerosos plugins desarrollados por TOTVS, clientes del vendor o canales, que agregan conectividad y funcionalidades. De hecho, en Brasil (y próximamente en otros países) TOTVS tiene un Fluig Store, donde la comunidad comparte apps desarrolladas para Fluig.

Bajo una estructura de red social corporativa, donde se incluyen herramientas de mensajería, tableros y gestión de documentos, entre otras funcionalidades, Fluig aporta además la capacidad de gestionar nuevos procesos de negocios de manera sencilla. “Ingreso a mi área digital de trabajo, que es hacia donde creemos que van los sistemas de las empresas. Luego puedo entrar a mi comunidad (por ejemplo, Compras), donde tengo los indicadores principales, y una red social donde la gente se comunica conmigo (colegas y proveedores): Desde allí veo lo que pasa, pero también puedo interactuar. Todo es bidireccional”.

Con todo, no sólo personas pueden conversar el Fluig. Marbec grafica esta posibilidad con la posible integración del módulo de Manufacturing Execution System (MES), que permite administrar o leer los PLCs en la planta de manufactura, o manejar los robots. “Podrías tener integrado el MES directamente a esta misma plataforma y saber qué está pasando con los robots de la planta. Eso es IoT”. A esto se suma otro componente: un bus de integración, que permite acceder a sistemas legados, o “cosas” que estén hablando con los sistemas. Este bus permite ver qué está pasando en esos sistemas, y permite administrar esas integraciones.

“Esto ofrece un montón de oportunidades para desarrolladores, canales, proveedores de servicios de cloud… Estamos viviendo un boom de oportunidades”, sostiene Marbec. Si se piensa que con pequeñas piezas de código se pueden vincular todas estas plataformas, objetos, procesos y personas, y que estas integraciones habilitan nuevos negocios y una oferta de valor que puede ser brindada “as a Service” desde las nubes, el abanico de posibilidades es sumamente amplio. “Con pequeñas apps, con sistemas específicos, hay oportunidades de trabajo y de desarrollo muy fuertes. Se trata de ayudar a nuestros clientes a que vean que tienen que hacer cambios, y acompañarlos en esos cambios. Desde la parte de procesos internos hasta productos y servicios”.

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Alejandro Alonso

Alejandro Alonso

Periodista especializado en ciencia y tecnología. Trabajó en publicaciones como Banqueros & Empresarios, Telecomunicaciones & Negocios, Customer Service, Prensa Económica, Computerworld, e Insider, entre otras.

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