¿Cómo trabaja una cámara definida por software?

Hasta ahora, la inteligencia de una cámara estaba fuertemente atada a un determinado dispositivo o a los sistemas a los que ese dispositivo se podía conectar para que le dieran “inteligencia”. Huawei está por cambiar esa historia, siguiendo los pasos de lo que ya ha sucedido con buena parte de hardware de TI.

En el marco del Congreso Mundial De Movilidad (MWC 2019) celebrado en Barcelona, Huawei Enterprise estuvo exhibiendo las que proclaman como las primeras cámaras con inteligencia artificial definidas por software. Se trata de la serie X de cámaras de la marca, equipadas con chipsets de Huawei, que pueden definir escenarios según se requiera, implementar inteligencia en capas, monitorear su propio estado, adaptarse a los escenarios y asegurar la continuidad del servicio.

Con todo, lo más interesante de esta solución es que, usando la función “uno a muchos” de conexión, las cámaras de IA definidas por software pueden prestar su poder de cómputo con IA a las cámaras tradicionales. En pocas palabras: pueden llevar la IA a cámaras que no la tenían nativamente.

“Para las cámaras inteligentes, la tarea de misión crítica es habilitar actualizaciones sostenidas del algoritmo. Con una cámara tradicional, si los usuarios desean cambiar los algoritmos de diferentes proveedores, necesitan reemplazar la cámara. En un mundo con tecnologías y funcionalidades en constante cambio, este enfoque no es práctico porque dificulta la capacidad de los usuarios finales para probar nuevas tecnologías y requiere costos irrecuperables para fabricantes específicos e interfaces propietarias”, explicó Yujun (Monica) Wang, APAC Leader of Safe Cities & Video Surveillance Research de IHS Markit.

“Es por eso que necesitamos una plataforma abierta y una cámara para integrar rápidamente diferentes algoritmos de aprendizaje profundo mediante el desacoplamiento del software del hardware. La cámara definida por software proporciona una plataforma abierta, por lo que la actualización o el reemplazo de aplicaciones y algoritmos no requiere esfuerzo”, puntualizó la analista.

El juego de las diferencias

Las cámaras definidas por software permiten una customización bajo demanda, integrando los algoritmos nuevos desde la nube en un hardware multipropósito. Esto implica una protección de la inversión frente a la opción de tener que comprar una cámara para cada función y tener que hacer inversiones superpuestas.

Inteligencia en capas. Una cámara inteligente puede conectarse a otras cámaras tradicionales (más de una), sumándole inteligencia al conjunto. Las cámaras tradicionales presentan una capacidad de inteligencia atada a un dispositivo en particular, lo que no resulta eficiente.

Evolución continua. Los algoritmos se actualizan en línea, y están habilitadas las funciones de autoaprendizaje de IA, y la operación continua. La alternativa es tener que actualizar el firmware de la cámara manualmente, con altos costos de reconstrucción y despliegues lentos.

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Alejandro Alonso

Alejandro Alonso

Periodista especializado en ciencia y tecnología. Trabajó en publicaciones como Banqueros & Empresarios, Telecomunicaciones & Negocios, Customer Service, Prensa Económica, Computerworld, e Insider, entre otras.

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