Escenarios de educación híbridos: ¿Hay que aprender todo de nuevo?

Tal parece que la Pandemia cambió el tono de las conversaciones con los clientes del vertical de Educación. Allí donde hasta hace dos años el objetivo a lograr era el aula digital, hoy la nueva normalidad impulsa las clases semivirtuales, donde las plataformas de gestión de la experiencia del alumno y de colaboración a distancia se han vuelto imprescindibles.

Hubo un tiempo en que la educación híbrida o a distancia era un espacio que sólo transitaban aquéllos que querían completar su educación informal, algunos universitarios que no tenían más remedio que cursar a distancia y aquellos profesionales que buscaban actualizarse o ampliar horizontes. Durante el 2020, y por imperio del aislamiento social que trajo la pandemia de COVID-19, la educación a distancia se convirtió en la única forma de educación posible, porque era la que mejor permitía resguardar a alumnos y profesores de la exposición al virus. Si dicha experiencia se hubiera dado durante un trimestre, probablemente hoy sería anecdótica. La realidad es que, habiendo abrazado por necesidad los beneficios de estos nuevos escenarios, y dado que todavía es necesario cuidarse del virus, las experiencias híbridas van a seguir, y la tecnología deberá ayudarnos a hacer que sean más soportables y mejor aprovechadas.

Así las cosas, los modelos que escuelas e institutos perseguían hasta 2019, como el aula digital interactiva (con foco en lo presencial) se han vuelto obsoletos. El pizarrón digital fue reemplazado hasta cierto punto por las sesiones de Zoom, WebEx y WhatsApp, y aunque es muy probable que terminen complementándose, lo cierto es que las charlas con los clientes de la industria vertical Educación cambiaron radicalmente. Se necesitan soluciones diferentes. Algunas ya estaban allí antes de la Pandemia.

La caída del monstruo de Frankestein y el apogeo de las plataformas

“En los próximos meses, veremos una transformación en los sistemas educativos”, admite Fernando Sotelo, director de Experiencia del Cliente para Zoho en América Latina. En la medida en que el COVID-19 no va a desaparecer de forma repentina, las escuelas están obligadas a cambiar e integrar ambientes virtuales en sus propuestas de forma permanente, lo cual traerá nuevos retos para lograr que los estudiantes aprovechen lo mejor de los dos mundos”.

Fernando Sotelo

Así, más allá de la necesidad de una infraestructura básica de comunicaciones y equipos, “la educación híbrida debe lograr que la parte virtual replique y complemente la experiencia de un salón de clases tradicional. Los alumnos, profesores y administradores educativos deben contar con ambientes unificados que impulsen el aprendizaje y la socialización en cada momento”, señala Sotelo. Con todo, admite, la Pandemia “ha dejado al descubierto la carencia de millones de estudiantes alrededor del mundo, en especial en las zonas rurales, en cuanto a la calidad de sus procesos formativos. En este sentido, la tecnología podría ser un gran aliado para igualar oportunidades. La educación híbrida sería el punto de partida para el cambio organizado, gradual y significativo que, sin lugar a dudas, debemos enfrentar. Este nuevo paradigma abordaría tanto las problemáticas de las naciones, así como de las empresas, escuelas y estudiantes, todas ellas de manera conjunta”.

Sotelo observa que, ante la inminencia de la Pandemia y sus consecuencias, muchas escuelas y universidades se vieron en la necesidad de armar plataformas al estilo “Frankenstein”, formadas por herramientas de diversos proveedores que no siempre eran compatibles entre ellas y terminaban creando reprocesos. “Adaptaron a sus necesidades aplicaciones de videoconferencia, de asignación de tareas, de creación de cursos y de mensajería instantánea. Todas desconectadas de los sistemas que ya usaban para su gestión interna”. Este escenario deja un espacio abierto para plataformas robustas que integren y compartan recursos, al tiempo que aprovechan las plataformas móviles.

“Así, por ejemplo, los estudiantes podrán recibir sus asignaciones en la misma plataforma en que reciben sus clases, para vincularlas con el proceso, y que el profesor utiliza para revisarlas y calificarlas. Todo esto unido a módulos de creación de contenidos, que ayudarán a hacer clases dinámicas en un ambiente privado en que se protegen los datos personales. Esperamos que estas herramientas colaborativas en la nube además resulten costo-eficientes, en el sentido en que buscan ayudar a las instituciones educativas a mejorar la calidad de enseñanza de los alumnos y facilitar la metodología teórica-práctica a los docentes”, describe Sotelo.

Se trata de un trabajo conjunto entre partners e instituciones para adapytar soluciones existentes o crear nuevas. “El grupo de partners y aliados comerciales son la cara de Zoho en gran parte de América Latina. Ellos son los encargados de proponer y adaptar las soluciones que requiere cada organización, a partir de sus necesidades y la realidad de su mercado particular. Por esta razón, durante años, hemos desarrollado planes de capacitación a nuestros aliados, en los cuales les damos herramientas para que identifiquen, fortalezcan e implementen las mejores soluciones. Ante todo, nuestras herramientas buscan personalizarse al modelo y los procesos que sigue cada institución, incluso en las educativas. Antes que imponer algún estilo, el trabajo de nuestros partners comienza por conocer las necesidades reales y los procesos que siguen las organizaciones, para entregar una solución a la medida. Esta característica ha sido clave para la consolidación de Zoho en la región, donde apoyamos los negocios de todo tipo de compañías, desde corporaciones multinacionales hasta startups, emprendedores y pequeñas empresas”.

Ya desde el inicio de la Pandemia, el trabajo de Zoho fue intenso. La compañía desarrolló estrategias digitales para ayudar a las instituciones educativas a brindar una enseñanza de calidad a sus alumnos, ya sea bajo la necesidad de no salir de casa o en una modalidad mixta. Al permitir a los profesores e instituciones educativas trabajar en una plataforma uniforme, cargar cursos, transmitir en vivo, compartir tareas e indicar plazos fijos para obtener interacciones en una sola interfaz, resulta de fácil comprensión para profesores, directores, alumnos y padres”.

El Nuevo Normal ya no es tan nuevo

La frase pertenece a Ana Montagna, gerente de Office Solutions de Ricoh Argentina. “Hoy las escuelas tienen una problemática, que pasa por cómo enfrentar esto, y claramente a veces la tecnología sola no alcanza”. Montagna apunta a que es necesario ofrecer la tecnología junto con el expertise de cómo implementarla y aplicarla, y además con el acompañamiento a los usuarios máximos de esta tecnología, que en este caso son los docentes. La ejecutiva enfatiza sobre la necesidad de cubrir esta demanda híbrida; que en 2021 es aún más significativa y describe mejor la situación que lo que era el año pasado. Montagna explica además que uno de los principales cambios que se dio entre el 2019 y este New Normal es que aquello que antes era un lujo (el uso de ciertas tecnologías en el aula o para colaborar remotamente con los alumnos) hoy ya no lo es. Con todo, el protagonismo pasó de lo tecnológico al contenido y la calidad de lo que se está exponiendo.

De izq. a der. Ana Montagna, gerente de Office Solutions de Ricoh Argentina; Ariel Arrigoni, Account Manager del Vertical Educación para Ricoh Argentina; Mariela Gregorio, responsable de Marketing y Comunicaciones de Ricoh Argentina; y Ricardo Gómez, especialista en Comunicaciones Visuales de Ricoh Argentina.

Una de las consecuencias de este escenario híbrido es que los alumnos asisten a clases una semana, y reciban clases desde su hogar la semana siguiente. Para Ariel Arrigoni, Account Manager del Vertical Educación para Ricoh Argentina, es importante que la experiencia de aprender desde ambos sitios no sea muy diferente. Arrigoni destaca dispositivos tecnológicos que facilitan esta homogeneidad de la experiencia, como un sistema de cámaras (para captar la actitud del profesor frente a la clase y el contenido de la pizarra, por ejemplo), el sistema de audio y las pantallas interactivas. Sin embargo, no todo son dispositivos. “También se deben crear espacios donde se permita la colaboración a través de algún tipo de aplicación de software”, comenta Ricardo Gómez, especialista en Comunicaciones Visuales de Ricoh Argentina.

Modelo de aula interactiva propuesta por Ricoh.

A mediados de marzo, Gabriel Rshaid, director de The Learnerspace y Co-Fundador de Global School, dio una charla virtual invitado por Ricoh, donde mostró un modelo de sala interactiva (adecuada para la educación híbrida), que integraba componentes de Ricoh, Lenovo y Logitech. Algunos de los componentes de esta aula eran los esperados, pero otros no tanto:

  • Una parte de los alumnos estaban a distancia (lo que se dio en llamar “la burbuja”, quién sabe si por asociación con aquella película protagonizada por John Travolta, El chico de la burbuja de plástico, de 1976) y la otra parte del alumnado estaba en el aula.
  • El micrófono inalámbrico le permitía al docente moverse por el aula. Una cámara apuntaba al centro de atención (la pantalla interactiva y las expresiones del docente). También había cámaras apuntando a los demás alumnos y al espacio de laboratorio.
  • La clase se daba vía Zoom, desde donde también se podía alternar entre el profesor y el contenido exhibido en la pantalla. El chat del Zoom y otras formas interactivas de la plataforma fueron aprovechadas.
  • El docente aprovechó códigos QR y URLs a páginas web que proveían otras herramientas interactivas y repositorios de contenido por fuera del Zoom.

“Sin que esto sea muy revolucionario, es una buena manera de interactuar en esta presentación”, acotó Rshaid, contrastándola con la experiencia de sólo mostrar el pizarrón donde escribe el docente. Esta experiencia se puede hacer tan sofisticada como se desee: algunas escuelas e instituciones vinculadas a la educación están creando estudios para compartir el contenido, y el dicho contexto visual, lo estético se vuelve importante (cuestión que puede dar trabajo a más de un escenógrafo comercial).

“Tenemos que tender hacia una pedagogía de aprendizaje independiente, que desenfatice la nota numérica. Todo lo que es rúbrica y actitudinal pasa a tener un peso mayor. Los proyectos colaborativos pasan a cobrar mayor importancia. Y, en este contexto, la expresión multimedia cobra cada vez más sentido”, resume el especialista.

Desde el punto de vista de la Pedagogía sigue siendo importante el uso de las plataformas de aprendizaje (las que están destinadas a una materia específica, como Matemáticas, con contenidos, herramientas y habilidades especificas) y LMS (los sistemas de gestión de aprendizaje online). En ambos casos, si bien estas plataformas otorgan un cierto ordenamiento al contexto del aprendizaje, el riesgo es que muchos docentes confundan el uso de la plataforma con el proceso de aprendizaje en sí mismo. “Con el tiempo también hemos descubierto que, a pesar de sus ventajas, con Google Classroom no alcanza”, sostuvo Rshaid. “Si sólo nos preocupamos por subir material al classroom, no estamos hablando de aprendizaje digital sino sólo de digitalizar el contenido”.

Finalmente, y en un marco donde la videoconferencia gana espacio como forma de comunicación, los dispositivos low cost (como las laptops de gama baja y las chromebooks), que permiten que muchos alumnos y docentes puedan estar en contacto, ganan preponderancia.

Luz, cámara, acción…

Si la enseñanza pasa por abrir la cabeza del alumno/estudiante para que adquiera nuevas habilidades y conocimientos, la forma en que esto se brinda adquiere relevancia. AL menos así lo cree Erick Böhme Calfio, Business Development Manager Smart Solutions Group LAS, para Lenovo Chile & Argentina, para quien “el gran desafío es entregar de la misma manera comunicación verbal y no verbal. Es aquí donde las plataformas tecnológicas pueden ayudar. El objetivo es que todo esto converja de una sola manera, pero que además capte tu interés. No se trata sólo de enviarte un video de Youtube. Si hago eso no tengo feedback, y el docente necesita monitorear la experiencia del alumno. Una experiencia en vivo, no sólo me permite apreciar los rostros de las personas, sino que también me permite interactuar, corroborar directamente si han entendido”.

La solución que propone Lenovo para el aula tiene tres componentes:

  • El ThinkSmarHub (para Teams o Zoom), que permite a través de una pantalla táctil controlar el inicio de la clase, el desarrollo y el término (remover alumnos, mutear, bajar manos levantadas, incorporar alumnos), además de la experiencia de micrófono ambiental y speaker incorporado.
  • La Cámara de Enfoque de Sala. Normalmente las Cámaras Lenovo permiten enfocar al profesor y la sala de clases. Son elegidas caso por caso, dado que deben adecuarse al tamaño y los requerimientos de la sala.
  • La Cámara de Pizarra. Para Teams, la cámara de la pizarra es Logitech C930e o la Logitech Brio que enfocan la pizarra y al profesor mediante el SmartHub, puede pulsar un botón y habilitar su uso. Hace auto encuadre y permite que el profesor se atraviese delante la pizarra y el contenido sea legible. En el caso de Zoom, se utilizan las Kaptivo como cámara de pizarra (en agosto del año pasado, Kaptivo fue adquirida por LifeSize).

La vía de compra de esta solución es a través de los mayoristas de Lenovo en la región.

Algunos escenarios de educación híbrida depslegados por Lenovo y sus partners

Erick Böhme Calfio asegura que, típicamente, quienes estaban a cargo de esta clase de despliegue eran los partners especializados en audio y video. Hoy en día, sin embargo, aunque lo anterior se mantiene, tambiñen están en el juego los partners dedicados a soluciones de colaboración y a ingraestructura de redes.

    En el reciente Lenovo Summit Educación Latam 2021, la marca también presentó la plataforma LanSchool (unidad que forma parte fundamental del Grupo de Educación Mundial de Lenovo). Esta plataforma en sus distintos sabores, de momento sólo está disponible en algunos países de la región (Brasil, Colombia, Chile, Guatemala, México y Perú).

    • LanSchool Air es una solución de administración de aula basada en la nube que permite a los educadores interactuar con los estudiantes. Es compatible con todos los sistemas operativos y entornos de dispositivos mixtos. La integración es simple, las actualizaciones son automáticas y está lista para escalarse a las necesidades de su escuela o distrito.
    • LanSchool Classic es un software de administración del aula que se almacena localmente, y permite a los educadores aumentar el compromiso e inspirar mejores resultados de los estudiantes. La solución dirigida se aloja en los servidores de la escuela o distrito y está diseñada para aulas de Mac, Windows, Chromebooks y de dispositivos mixtos.

    Entre las prestaciones que incluidas en estas plataformas, figura la posibilidad de ver la pantalla del alumno para saber qué está haciendo, empujar contenido (programas, encuestas, abrir pantallas), mostrar la pantalla propia o de otro alumno a todo el aula, controlar las computadoras que están en la lista de dispositivos conectados, hacer un alto en la clase y poner la pantalla en blanco, limitar la navegación por páginas web, establecer comunicación verbal con el alumno, apagar equipos remotamente, etc. Cabe aclarar que LanSchool se licencia por alumno y de forma anual.

    Aula digital versus educación híbrida

    Matias Scovotti

    ITSitio también habló con Matías Scovotti, CEO y cofundador de Educabot: una empresa que desarrolla y comercializa soluciones de tecnología educativa, y las distribuye a través de distintos canales. Por un lado, jugueterías y distribuidoras les compran de forma mayorista los robots, kits de programación y juguetes tecnológicos que desarrollan. También desarrollan y ofrecen una suite de aplicaciones para el sector educativo, cuya principal aplicación es Aula: una plataforma para digitalizar los procesos de enseñanza y aprendizaje de las escuelas. Se trata de un entorno controlado donde los docentes pueden realizar su planificación diaria, semanal y mensual, realizar clases en vivo de forma simple y segura, crear actividades y tareas, seguir el rendimiento y las calificaciones de sus alumnos, almacenar archivos y utilizar documentos colaborativos.

    —¿Hay mucha diferencia entre el concepto de aula digitalizada que todos planteaban antes de la pandemia, y esta nueva forma híbrida de enseñar, con alumnos distribuidos entre el aula y el hogar? ¿Qué ha variado?
    —Antes de la Pandemia muchas escuelas estaban apostando, en mayor o menor medida, a la incorporación de tecnología a sus aulas. Pero el foco era otro, estaba orientado sobre todo a dispositivos y a la conectividad. Sin ir más lejos, nosotros trabajábamos muy fuerte con nuestra propuesta de Aula Maker, que incluía robótica, impresión 3D y un montón de herramientas que hacían que la escuela y sobre todo los chicos pudieran trabajar robótica y programación en el aula.

    “A partir de lo que pasó, el concepto de aula digital cambió hacia iniciativas 100% virtuales, en donde la prioridad en la emergencia estaba en continuar la comunicación diaria entre los docentes y los alumnos (y también entre la escuela y las familias) para que así las actividades pudieran seguir desarrollándose a la distancia. Por eso tomaron protagonismo las videollamadas, los espacios de almacenamiento digital y hasta la posibilidad de contar con espacios virtuales de sala de profesores”, agrega Scovotti.

    “Ahora se presenta el desafío de la educación híbrida y aparecen nuevas variables a tener en cuenta. Por caso, se han vuelto necesarias herramientas como las mochilas virtuales en donde cada alumno pueda tener espacio de almacenamiento digital y así minimizar los objetos que se trasladan físicamente, la corrección digital para hacer un seguimiento detallado del alumno y, por supuesto, la continuidad de las videollamadas para aquellos que no asistan presencialmente”, define Scovotti.

    —¿Cómo ayudan estas plataformas de gestión en el contexto de un escenario de educación híbrida?
    —En esta clase de escenario, las plataformas de gestión de las clases son fundamentales para empujar la organización de las clases. Por dar un ejemplo, para este año lanzamos la funcionalidad Subgrupos, que permite reagrupar un curso en pequeños grupos, para seguir de manera específica los avances de cada burbuja que fue diagramada por la institución. O también el énfasis que pusimos en crear un entorno seguro para las videollamadas: en lugar de compartir un link de acceso como sucede en muchas aplicaciones gratuitas, se habilita el ingreso únicamente para los alumnos que pertenecen a la clase específica, que deben ingresar con su usuario y contraseña. Además de Aula, la Suite incluye, entre otras funciones, a Conectados (una plataforma de videollamadas gratuita y segura), Animaciones (nuestra versión de scratch para crear proyectos de animación a partir de la lógica de la programación en bloques) y Juegos (una serie de videojuegos educativos para aprender Matemáticas, programación y otras disciplinas STEM).

    —¿Cómo se comercializa? ¿Qué rol le cabe al canal (resellers, integradores, consultores, proveedores de servicios) en su comercialización y despliegue?
    —Vendemos de manera directa y también a través de partners, tanto en la Argentina como en la región. Trabajamos en conjunto con editoriales que ofrecen material escolar, de manera que nosotros lo digitalizamos, lo incorporamos a la Biblioteca Digital de Aula y creamos actividades digitales para cada libro. Luego, las editoriales ofrecen a escuelas sus libros de manera digital y así alcanzamos a nuevas instituciones para que conozcan la oferta integral de la suite. Para nosotros los partners son fundamentales, ya que conocen la dinámica del ámbito educativo y nos resulta muy coherente que nos representen ante los educadores.

    —¿Cree que en 2021 será rentable para el canal especializado en Educación enfocarse en esta clase de soluciones? ¿Por qué?
    —Absolutamente. Este tipo de soluciones, pensadas y desarrolladas para el sector educativo, potenciaron su beta de rentabilidad con la pandemia. ¿Por qué? Porque, en el escenario educativo actual, es necesario que las escuelas se manejen con una actitud flexible para poder pilotear los cambios que se presentan en la agenda. Entonces, contar con una serie de herramientas y aplicaciones que se adaptan tanto a la presencialidad como a la virtualidad, o incluso a una dinámica híbrida, facilita tanto la planificación a mediano y largo plazo como así también el día a día. Como decíamos, Aula permite gestionar las clases de manera integral, tanto para los alumnos que están en el aula como para los que están en su casa, ya sea porque tienen una dinámica mixta o porque surge la necesidad de aislarse.

      Alejandro Alonso

      Periodista especializado en ciencia y tecnología. Trabajó en publicaciones como Banqueros & Empresarios, Telecomunicaciones & Negocios, Customer Service, Prensa Económica, Computerworld, e Insider, entre otras.

      Deja un comentario

      Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

      Botón volver arriba
      X