{"id":196620,"date":"2026-09-17T14:31:29","date_gmt":"2026-09-17T17:31:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/?p=196620"},"modified":"2026-09-17T14:31:29","modified_gmt":"2026-09-17T17:31:29","slug":"el-sonido-como-maquina-del-tiempo-a-otros-mexicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/columna-de-opinion\/el-sonido-como-maquina-del-tiempo-a-otros-mexicos\/","title":{"rendered":"El sonido como m\u00e1quina del tiempo a otros M\u00e9xicos"},"content":{"rendered":"<p><strong><i>Por: Anasof\u00eda S\u00e1nchez, Country Manager de Audible en M\u00e9xico<\/i><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cada septiembre, M\u00e9xico se llena de s\u00edmbolos. Los colores de la bandera aparecen por todas partes, las calles se visten de verde, blanco y rojo, recuperamos canciones, platillos, historias y personajes que forman parte de nuestra identidad. Durante unas semanas, la conversaci\u00f3n p\u00fablica se llena de referencias a aquello que nos hace mexicanos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Pero hay un elemento de nuestra cultura que pocas veces incluimos en esa lista: Lo que escuchamos. Para entenderlo, vale la pena mirar hacia atr\u00e1s. Durante buena parte de nuestra historia, el acceso a los libros estuvo limitado a quienes sab\u00edan leer y pod\u00edan conseguirlos. Por lo tanto, para la mayor\u00eda, las historias y el conocimiento llegaban a trav\u00e9s de la voz:\u00a0 los corridos nacieron como cr\u00f3nica cantada para un pueblo que necesitaba conocer su propia historia; y las radionovelas demostraron que pod\u00edan construir mundos enteros en la imaginaci\u00f3n de millones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En M\u00e9xico, la literatura fue, entonces, antes que nada, un acto de escucha. Desde esa perspectiva, el audiolibro no es la recuperaci\u00f3n de esa tradici\u00f3n, sino una puerta de entrada para quienes no tienen tiempo o disposici\u00f3n para leer en formatos tradicionales, pero llevan en el o\u00eddo la costumbre de aprender a trav\u00e9s de la voz.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hoy, los sonidos que nos definen \u201cEl gaaaas\u201d, \u201cSe compraaaan colchoneeeesss\u2026.\u201d, \u201cHay tamales oaxaque\u00f1os, tamales calientitos\u2026\u201d, el silbato del afilador, las campanas de una iglesia, o un organillero, conviven con estas nuevas formas de escucha. Todos cuentan algo sobre el lugar que habitamos y sobre una verdad que a veces olvidamos: que en M\u00e9xico, la palabra hablada siempre ha sido nuestra primera forma de literatura.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El compositor canadiense R. Murray Schafer llam\u00f3 \u201cpaisaje sonoro\u201d al conjunto de sonidos que caracteriza un lugar y le da identidad. Desde esta perspectiva, escuchar tambi\u00e9n es una manera de conocer una sociedad: los sonidos que producimos, reconocemos y conservamos hablan de c\u00f3mo vivimos, de qu\u00e9 compartimos y de c\u00f3mo ha cambiado nuestro entorno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En M\u00e9xico, ese paisaje sonoro tiene una historia particularmente rica. Mucho antes de la radio, los podcasts o los audiolibros, el sonido ya cumpl\u00eda funciones sociales, ceremoniales y comunitarias. Despu\u00e9s llegaron los pregones, las campanas, los mercados, los m\u00fasicos callejeros y las voces que anunciaban productos o acontecimientos. Con la radio aparecieron nuevas formas de imaginar: las radionovelas demostraron que una voz, una pausa, una melod\u00eda y algunos efectos pod\u00edan construir personajes y lugares completos en la mente de quien escuchaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cada generaci\u00f3n, en ese sentido, escucha un M\u00e9xico distinto. Los sonidos cambian conforme cambian las ciudades, las costumbres y la tecnolog\u00eda, pero hay algo que permanece: nuestra capacidad de asociar un sonido con un lugar, una persona o un momento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Todos hemos experimentado ese instante en el que una canci\u00f3n, una voz o una melod\u00eda nos transporta de inmediato a otro momento de nuestra vida. A veces basta con unos segundos. El sonido tiene una relaci\u00f3n particularmente poderosa con la memoria porque no necesita mostrarnos aquello que recuerda. Puede sugerirlo y dejar que nuestra mente haga el resto, pues no siempre nos entrega una realidad terminada; muchas veces nos da elementos para que nuestra imaginaci\u00f3n la construya.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Y la tecnolog\u00eda est\u00e1 llevando esa capacidad mucho m\u00e1s lejos. Desde Audible hemos visto c\u00f3mo las posibilidades de la producci\u00f3n sonora permiten que el audio se convierta en una herramienta para construir espacios, recrear \u00e9pocas y atm\u00f3sferas que rodean a las historias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Un ejemplo es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Distrito de Esp\u00edas, una<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> producci\u00f3n de Audible que combina un thriller pol\u00edtico y documental hist\u00f3rico que explora la operaci\u00f3n secreta ocurrida en M\u00e9xico de 1959. A trav\u00e9s una narrativa sonora, la producci\u00f3n logra recrear un Distrito Federal con sonidos propios de distintas zonas de la capital, voces y ambientes que te transportan a un escenario ubicado en 1959 que te envuelve y te hace parte de la historia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El objetivo no es solamente hacer que una historia \u201csuene antigua\u201d. Es reconstruir el paisaje sonoro de un momento hist\u00f3rico y utilizarlo como parte de la narrativa. De pronto, una voz o una melod\u00eda que pertenece a otra \u00e9poca puede convertirse en una especie de c\u00e1psula de tiempo: un sonido que ya no forma parte de nuestra vida cotidiana, pero que puede volver a existir dentro de una historia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La tecnolog\u00eda hace posible algo que durante mucho tiempo parec\u00eda propio de la ciencia ficci\u00f3n: atravesar los l\u00edmites del espacio y del tiempo a trav\u00e9s del o\u00eddo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Podemos escuchar una voz grabada a miles de kil\u00f3metros de distancia. Podemos reconstruir el ambiente de una ciudad que ya cambi\u00f3. Podemos recuperar sonidos que dejaron de existir en nuestro entorno cotidiano. Y con tecnolog\u00edas como el audio espacial, podemos incluso colocar diferentes elementos sonoros alrededor del oyente para construir la sensaci\u00f3n de estar dentro de una escena.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Durante siglos, el paisaje sonoro fue algo que simplemente habit\u00e1bamos. Hoy podemos capturarlo, preservarlo, recrearlo y dise\u00f1arlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Eso cambia tambi\u00e9n nuestra relaci\u00f3n con las historias. Ya no se trata \u00fanicamente de escuchar lo que alguien cuenta, sino de crear las condiciones para que nuestra imaginaci\u00f3n complete aquello que no podemos ver.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Quiz\u00e1 por eso la evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica del audio resulta tan fascinante. No consiste solamente en reproducir sonidos con mayor fidelidad. Consiste en ampliar nuestra capacidad de viajar sin movernos: visitar otras \u00e9pocas, recorrer otros lugares y entrar en mundos que existen \u00fanicamente en la imaginaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">M\u00e9xico no est\u00e1 descubriendo el audio. Lleva siglos construyendo su identidad a trav\u00e9s de \u00e9l. Lo que ha cambiado son las herramientas. Para los que trabajamos desde Audible para crear nuevas formas de contar historias a trav\u00e9s del sonido, esa evoluci\u00f3n abre la posibilidad de recuperar, preservar y reinterpretar parte de la memoria sonora como audiencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Y si cada generaci\u00f3n escucha un M\u00e9xico distinto, quiz\u00e1 una de las posibilidades m\u00e1s interesantes de la tecnolog\u00eda sea que podemos conservar esos paisajes sonoros, reconstruir los que ya desaparecieron y crear otros completamente nuevos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Podemos escuchar el pasado. Podemos imaginar el futuro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Y, por un momento, habitar ambos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La evoluci\u00f3n del audio permite preservar sonidos que han desaparecido del entorno cotidiano y recuperar parte de la memoria sonora de una sociedad.<\/p>\n","protected":false},"author":229,"featured_media":195836,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[772],"class_list":["post-196620","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columna-de-opinion","tag-audible"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/196620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/users\/229"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=196620"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/196620\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":196621,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/196620\/revisions\/196621"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/media\/195836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=196620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=196620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=196620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}