{"id":196520,"date":"2026-09-10T13:51:28","date_gmt":"2026-09-10T16:51:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/?p=196520"},"modified":"2026-09-10T13:51:28","modified_gmt":"2026-09-10T16:51:28","slug":"cruzando-el-rubicon-de-la-ia-de-la-adopcion-a-la-ejecucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/columna-de-opinion\/cruzando-el-rubicon-de-la-ia-de-la-adopcion-a-la-ejecucion\/","title":{"rendered":"Cruzando el Rubic\u00f3n de la IA: de la adopci\u00f3n a la ejecuci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por : Carlos Aguilar &#8211; Managing Director, Globant Mexico<\/strong><\/p>\n<p>Hasta hace algunos a\u00f1os, los desarrolladores de software eran los grandes ganadores de la<br \/>\nrevoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica. En el transcurso de una d\u00e9cada, los empleos en este campo se<br \/>\nduplicaron, alcanzando m\u00e1s de un mill\u00f3n ochocientos noventa y cinco mil (1,895,500)<br \/>\npuestos de trabajo, seg\u00fan la Oficina de Estad\u00edsticas Laborales de Estados Unidos (U.S.<br \/>\nBureau of Labor Statistics). Ese mismo organismo estima que esta cifra seguir\u00e1 creciendo<br \/>\nhasta 2034, superando el ritmo de crecimiento de otras profesiones, aunque de forma m\u00e1s<br \/>\nmoderada (15 %). Poco a poco, la idea de que cualquier persona que eligiera este camino<br \/>\ntendr\u00eda el futuro asegurado ha quedado obsoleta.<\/p>\n<p>Y no, no se trata de la inteligencia artificial (IA). La verdadera disrupci\u00f3n de la IA radica en lo<br \/>\npoco que, en la pr\u00e1ctica, se aprovecha de su potencial.<br \/>\nUn informe reciente de Anthropic sobre el futuro del mercado laboral ofrece un buen punto<br \/>\nde partida para comprender hacia d\u00f3nde nos dirigimos. Con base en el uso de Claude y en<br \/>\nel potencial de los modelos de lenguaje para actividades espec\u00edficas, el estudio estima qu\u00e9<br \/>\nocupaciones est\u00e1n m\u00e1s expuestas a la automatizaci\u00f3n a partir de datos de O*NET. Sin<br \/>\nembargo, m\u00e1s all\u00e1 del nivel de exposici\u00f3n, la verdadera brecha radica entre el potencial y la<br \/>\ncreaci\u00f3n efectiva de valor. En todos los casos, el valor real generado sigue quedando muy<br \/>\npor debajo de lo que podr\u00eda alcanzarse.<\/p>\n<p>Entre las ocupaciones con mayor riesgo de ser reemplazadas por la automatizaci\u00f3n se<br \/>\nencuentran los desarrolladores de software, los representantes de atenci\u00f3n al cliente, los<br \/>\nespecialistas en registros m\u00e9dicos, los analistas de mercado e inversiones y los operadores<br \/>\nde carga de datos. Un aspecto clave del informe es que el potencial de la IA se mide en<br \/>\nfunci\u00f3n de tareas espec\u00edficas, y no como un reemplazo directo de los puestos de trabajo. El<br \/>\ndesaf\u00edo, tanto para las empresas como para las personas, consiste en comprender este<br \/>\ncambio y adaptarse para seguir siendo relevantes a lo largo de toda la cadena de valor, de<br \/>\nla industria en la que se desempe\u00f1an.<\/p>\n<h2>\n<span style=\"color: #000080\">La evoluci\u00f3n de los roles y los l\u00edmites del acceso a la IA<\/span><\/h2>\n<p>En el caso de los desarrolladores, el informe destaca en particular tareas como la escritura,<br \/>\nactualizaci\u00f3n y mantenimiento de programas de software. Sin embargo, esto no significa<br \/>\nque la profesi\u00f3n est\u00e9 en riesgo de desaparecer. Por el contrario, uno de los activos m\u00e1s<br \/>\nvaliosos en este nuevo paradigma es la alfabetizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en todas las \u00e1reas de<br \/>\nuna organizaci\u00f3n, lo que hace que la transici\u00f3n hacia nuevos roles sea tan necesaria como<br \/>\nnatural. La capacidad de aplicar habilidades blandas (o power skills), como la comunicaci\u00f3n,<br \/>\nla colaboraci\u00f3n y la inteligencia emocional, ser\u00e1 esencial para adaptarse.<br \/>\nNunca antes en la historia la tecnolog\u00eda hab\u00eda sido tan accesible como hoy. Est\u00e1 al alcance<br \/>\nde todos, a un costo relativamente bajo y con un potencial transformador que va desde<br \/>\ncrear un sitio web b\u00e1sico en cuesti\u00f3n de minutos hasta descubrir nuevos medicamentos<br \/>\npara tratamientos m\u00e9dicos. Redefinir procesos es mucho m\u00e1s sencillo que hace cinco, diez<br \/>\no cincuenta a\u00f1os. Sin embargo, la accesibilidad por s\u00ed sola no garantiza impacto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><span style=\"color: #000080\">La brecha de la ejecuci\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p>Esto nos lleva al segundo pilar del nuevo paradigma: implementar IA no basta. El estudio<br \/>\nState of AI in Business 2025 del MIT ya advert\u00eda que el 95 % de los proyectos piloto de IA<br \/>\nfracasan, en gran medida debido a la forma en que se adoptan. Adquirir una licencia y dejar<br \/>\nsu uso a la libre disposici\u00f3n de cada individuo no basta. El verdadero desaf\u00edo no es acceder<br \/>\na la IA, sino integrarla en los procesos centrales del negocio. El informe de Anthropic, con<br \/>\nsu enfoque basado en tareas, ofrece un marco \u00fatil para identificar d\u00f3nde concentrar los<br \/>\nesfuerzos y dise\u00f1ar soluciones estrat\u00e9gicas que aprovechen la tecnolog\u00eda de manera<br \/>\nefectiva.<\/p>\n<p>Cuando Julio C\u00e9sar cruz\u00f3 el Rubic\u00f3n, sab\u00eda que no hab\u00eda marcha atr\u00e1s. Declar\u00f3 que &amp;quot;la<br \/>\nsuerte estaba echada&amp;quot; y llev\u00f3 adelante su misi\u00f3n de combatir al Senado e instaurar un<br \/>\nnuevo r\u00e9gimen en Roma. Hoy, muchas empresas se encuentran en un punto similar<br \/>\nrespecto de la inteligencia artificial: deben dise\u00f1ar e implementar una estrategia que mejore<br \/>\nsu eficiencia o correr el riesgo de ser superadas por quienes s\u00ed lo hagan. Ya no hay vuelta<br \/>\natr\u00e1s: o cruzas el r\u00edo o te quedas a ver pasar a los combatientes.<\/p>\n<p>La pregunta, entonces, es: \u00bfc\u00f3mo avanzar? El primer paso en esta etapa para los agentes<br \/>\nde IA consiste en definir un retorno sobre la inversi\u00f3n (ROI) medible. Identificar los puntos<br \/>\nde fricci\u00f3n y cuantificar el impacto de lo que se implementa marca la diferencia entre<br \/>\nsoluciones reales y simples casos de tech washing. Para ello, los datos deben estar limpios,<br \/>\nintegrados y preparados para generar valor.<\/p>\n<p>En este proceso, el talento humano es fundamental para orquestar los nuevos sistemas y<br \/>\nguiarlos hacia niveles m\u00e1s altos de autonom\u00eda. Solo una vez resuelta esta primera etapa, es<br \/>\nposible escalar la implementaci\u00f3n, mientras la supervisi\u00f3n humana contin\u00faa garantizando<br \/>\nque el aprendizaje y la evoluci\u00f3n de los agentes de IA se mantengan alineados con los<br \/>\nobjetivos del negocio.<\/p>\n<p>La industria de la salud ofrece uno de los ejemplos m\u00e1s contundentes de c\u00f3mo este nuevo<br \/>\nparadigma puede cambiar literalmente vidas. Se trata de un mercado valuado en<br \/>\naproximadamente 1.5 trillones de d\u00f3lares, con perspectivas de crecimiento sostenido en los<br \/>\npr\u00f3ximos a\u00f1os, impulsado en parte por la inteligencia artificial. Un caso reciente es el de<br \/>\nPharmaMar, l\u00edder en el descubrimiento, desarrollo y comercializaci\u00f3n de medicamentos, que<br \/>\nest\u00e1 implementando agentes de IA para reducir costos y plazos en el desarrollo de nuevas<br \/>\nmol\u00e9culas y en la ejecuci\u00f3n de ensayos cl\u00ednicos.<\/p>\n<p>Esto no consiste simplemente en adoptar la inteligencia artificial, sino en incorporarla a procesos cr\u00edticos para acelerar los resultados. Ser\u00eda incorrecto atribuir este avance \u00fanicamente a la IA; en realidad, refleja la visi\u00f3n estrat\u00e9gica de una empresa que aprovecha las tecnolog\u00edas disponibles para analizar enormes vol\u00famenes de datos \u2014informaci\u00f3n estudiada durante d\u00e9cadas por miles de cient\u00edficos\u2014 con el objetivo de acelerar el desarrollo de tratamientos para los pacientes.<br \/>\nEste nuevo paradigma exige adaptaci\u00f3n. La suerte est\u00e1 echada. El \u00e9xito no depender\u00e1<br \/>\nsimplemente de adoptar tecnolog\u00eda, sino de ejecutarla de manera que genere valor real.<\/p>\n<p>Esto implica dejar atr\u00e1s la etapa de experimentaci\u00f3n y concentrarse en c\u00f3mo la IA impacta<br \/>\nde manera concreta en la productividad, la eficiencia y la toma de decisiones.<br \/>\nEl fracaso vendr\u00e1 de no comprender esta transformaci\u00f3n. Quienes la internalicen desde el<br \/>\nprincipio definir\u00e1n los est\u00e1ndares de la pr\u00f3xima era. El resto quedar\u00e1<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por : Carlos Aguilar &ndash; Managing Director, Globant Mexico Hasta hace algunos a&ntilde;os, los desarrolladores de software eran los grandes ganadores de la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica. En el transcurso de una d&eacute;cada, los empleos en este campo se duplicaron, alcanzando m&aacute;s de un mill&oacute;n ochocientos noventa y cinco mil (1,895,500) puestos de trabajo, seg&uacute;n la Oficina de Estad&iacute;sticas Laborales de Estados Unidos (U.S. Bureau of Labor Statistics). Ese mismo organismo estima que esta cifra seguir&aacute; creciendo hasta 2034, superando el ritmo de crecimiento de otras profesiones, aunque de forma m&aacute;s moderada (15 %). Poco a poco, la idea de que cualquier persona que eligiera este camino tendr&iacute;a el futuro asegurado ha quedado obsoleta. Y no, no se trata de la inteligencia artificial (IA). La verdadera disrupci&oacute;n de la IA radica en lo poco que, en la pr&aacute;ctica, se aprovecha de su potencial. Un informe reciente de Anthropic sobre el futuro del mercado laboral ofrece un buen punto de partida para comprender hacia d&oacute;nde nos dirigimos. Con base en el uso de Claude y en el potencial de los modelos de lenguaje para actividades espec&iacute;ficas, el estudio estima qu&eacute; ocupaciones est&aacute;n m&aacute;s expuestas a la automatizaci&oacute;n a partir de datos de O*NET. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; del nivel de exposici&oacute;n, la verdadera brecha radica entre el potencial y la creaci&oacute;n efectiva de valor. En todos los casos, el valor real generado sigue quedando muy por debajo de lo que podr&iacute;a alcanzarse. Entre las ocupaciones con mayor riesgo de ser reemplazadas por la automatizaci&oacute;n se encuentran los desarrolladores de software, los representantes de atenci&oacute;n al cliente, los especialistas en registros m&eacute;dicos, los analistas de mercado e inversiones y los operadores de carga de datos. Un aspecto clave del informe es que el potencial de la IA se mide en funci&oacute;n de tareas espec&iacute;ficas, y no como un reemplazo directo de los puestos de trabajo. El desaf&iacute;o, tanto para las empresas como para las personas, consiste en comprender este cambio y adaptarse para seguir siendo relevantes a lo largo de toda la cadena de valor, de la industria en la que se desempe&ntilde;an. La evoluci&oacute;n de los roles y los l&iacute;mites del acceso a la IA En el caso de los desarrolladores, el informe destaca en particular tareas como la escritura, actualizaci&oacute;n y mantenimiento de programas de software. Sin embargo, esto no significa que la profesi&oacute;n est&eacute; en riesgo de desaparecer. Por el contrario, uno de los activos m&aacute;s valiosos en este nuevo paradigma es la alfabetizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica en todas las &aacute;reas de una organizaci&oacute;n, lo que hace que la transici&oacute;n hacia nuevos roles sea tan necesaria como natural. La capacidad de aplicar habilidades blandas (o power skills), como la comunicaci&oacute;n, la colaboraci&oacute;n y la inteligencia emocional, ser&aacute; esencial para adaptarse. Nunca antes en la historia la tecnolog&iacute;a hab&iacute;a sido tan accesible como hoy. Est&aacute; al alcance de todos, a un costo relativamente bajo y con un potencial transformador que va desde crear un sitio web b&aacute;sico en cuesti&oacute;n de minutos hasta descubrir nuevos medicamentos para tratamientos m&eacute;dicos. Redefinir procesos es mucho m&aacute;s sencillo que hace cinco, diez o cincuenta a&ntilde;os. Sin embargo, la accesibilidad por s&iacute; sola no garantiza impacto. &nbsp; La brecha de la ejecuci&oacute;n Esto nos lleva al segundo pilar del nuevo paradigma: implementar IA no basta. El estudio State of AI in Business 2025 del MIT ya advert&iacute;a que el 95 % de los proyectos piloto de IA fracasan, en gran medida debido a la forma en que se adoptan. Adquirir una licencia y dejar su uso a la libre disposici&oacute;n de cada individuo no basta. El verdadero desaf&iacute;o no es acceder a la IA, sino integrarla en los procesos centrales del negocio. El informe de Anthropic, con su enfoque basado en tareas, ofrece un marco &uacute;til para identificar d&oacute;nde concentrar los esfuerzos y dise&ntilde;ar soluciones estrat&eacute;gicas que aprovechen la tecnolog&iacute;a de manera efectiva. Cuando Julio C&eacute;sar cruz&oacute; el Rubic&oacute;n, sab&iacute;a que no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s. Declar&oacute; que &amp;quot;la suerte estaba echada&amp;quot; y llev&oacute; adelante su misi&oacute;n de combatir al Senado e instaurar un nuevo r&eacute;gimen en Roma. Hoy, muchas empresas se encuentran en un punto similar respecto de la inteligencia artificial: deben dise&ntilde;ar e implementar una estrategia que mejore su eficiencia o correr el riesgo de ser superadas por quienes s&iacute; lo hagan. Ya no hay vuelta atr&aacute;s: o cruzas el r&iacute;o o te quedas a ver pasar a los combatientes. La pregunta, entonces, es: &iquest;c&oacute;mo avanzar? El primer paso en esta etapa para los agentes de IA consiste en definir un retorno sobre la inversi&oacute;n (ROI) medible. Identificar los puntos de fricci&oacute;n y cuantificar el impacto de lo que se implementa marca la diferencia entre soluciones reales y simples casos de tech washing. Para ello, los datos deben estar limpios, integrados y preparados para generar valor. En este proceso, el talento humano es fundamental para orquestar los nuevos sistemas y guiarlos hacia niveles m&aacute;s altos de autonom&iacute;a. Solo una vez resuelta esta primera etapa, es posible escalar la implementaci&oacute;n, mientras la supervisi&oacute;n humana contin&uacute;a garantizando que el aprendizaje y la evoluci&oacute;n de los agentes de IA se mantengan alineados con los objetivos del negocio. La industria de la salud ofrece uno de los ejemplos m&aacute;s contundentes de c&oacute;mo este nuevo paradigma puede cambiar literalmente vidas. Se trata de un mercado valuado en aproximadamente 1.5 trillones de d&oacute;lares, con perspectivas de crecimiento sostenido en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, impulsado en parte por la inteligencia artificial. Un caso reciente es el de PharmaMar, l&iacute;der en el descubrimiento, desarrollo y comercializaci&oacute;n de medicamentos, que est&aacute; implementando agentes de IA para reducir costos y plazos en el desarrollo de nuevas mol&eacute;culas y en la ejecuci&oacute;n de ensayos cl&iacute;nicos. Esto no consiste simplemente en adoptar la inteligencia artificial, sino en incorporarla a procesos cr&iacute;ticos para acelerar los resultados. 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