{"id":195711,"date":"2026-08-03T17:32:44","date_gmt":"2026-08-03T20:32:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/?p=195711"},"modified":"2026-08-03T17:32:44","modified_gmt":"2026-08-03T20:32:44","slug":"la-contribucion-estrategica-de-la-ciberseguridad-proteger-la-capacidad-de-adaptacion-de-la-organizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/columna-de-opinion\/la-contribucion-estrategica-de-la-ciberseguridad-proteger-la-capacidad-de-adaptacion-de-la-organizacion\/","title":{"rendered":"La contribuci\u00f3n estrat\u00e9gica de la ciberseguridad: proteger la capacidad de adaptaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><strong><i>Por: Marcos Polanco. Director Ejecutivo de Gobierno Corporativo y CISO de Scitum TELMEX.<\/i><\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">Las organizaciones pocas veces hab\u00edan tenido tantas capacidades para innovar, y al mismo tiempo, enfrentado niveles de complejidad tan dif\u00edciles de gobernar.<\/p>\n<p class=\"p1\">Hace algunos a\u00f1os defin\u00ed la estrategia competitiva como <b>la capacidad de un ente para innovar de forma sist\u00e9mica y sistem\u00e1tica para adaptarse y diferenciarse ante los r\u00e1pidos y constantes cambios de su entorno<\/b>. Estoy convencido que esa definici\u00f3n sigue siendo correcta, pero la experiencia me ha hecho aprender que innovar no solo genera nuevas capacidades; tambi\u00e9n incrementa la complejidad del sistema.<\/p>\n<p class=\"p1\">En el entorno actual las tecnolog\u00edas est\u00e1n evolucionando a un ritmo vertiginoso, los modelos de negocio se est\u00e1n transformando continuamente y la inteligencia artificial est\u00e1 acelerando el cambio en pr\u00e1cticamente todas las industrias. Debido a lo anterior, la ventaja competitiva ya no depende \u00fanicamente de ejecutar mejor que los dem\u00e1s, sino en conservar la capacidad para evolucionar de forma sostenida. Es decir, la adaptaci\u00f3n se ha convertido en una capacidad estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cada nuevo producto, cada proceso automatizado, cada integraci\u00f3n, cada plataforma, cada proveedor y cada iniciativa de innovaci\u00f3n ampl\u00edan la capacidad de una organizaci\u00f3n para competir. A la par, se incrementan el n\u00famero de relaciones, dependencias e interacciones que conforman el sistema organizacional. Dicho de otra manera, toda innovaci\u00f3n introduce nuevas formas de complejidad.<\/p>\n<p class=\"p1\">A veces podemos pensar que la complejidad es producto de un error de dise\u00f1o o de una mala gesti\u00f3n. En algunas ocasiones puede ser as\u00ed, pero no debemos perder de vista que esa complejidad tambi\u00e9n es una caracter\u00edstica natural de cualquier organizaci\u00f3n que crece, incorpora nuevas capacidades y evoluciona para responder a un entorno cambiante. De hecho, los sistemas m\u00e1s capaces tienden a ser m\u00e1s complejos que aquellos con capacidades limitadas.<\/p>\n<p class=\"p1\">La meta no es evitar esa complejidad, sino desarrollar, al mismo ritmo, la capacidad para comprenderla y gobernarla mientras la organizaci\u00f3n evoluciona.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cuando la complejidad aumenta m\u00e1s r\u00e1pido que la capacidad para entender sus implicaciones, comienzan a surgir se\u00f1ales tales como: los cambios requieren m\u00e1s coordinaci\u00f3n, las dependencias se multiplican, las decisiones son m\u00e1s dif\u00edciles de evaluar, los tiempos de implementaci\u00f3n se alargan y los efectos no previstos comienzan a ser m\u00e1s frecuentes.<\/p>\n<p class=\"p1\">Es en este punto donde la complejidad deja de ser \u00fanicamente una caracter\u00edstica del sistema y se convierte en un riesgo estrat\u00e9gico, no porque impida operar, sino porque empieza a erosionar la capacidad futura de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Podr\u00edamos decir que las organizaciones comienzan a acumular una <b>deuda de complejidad<\/b>. Al igual que la deuda t\u00e9cnica, frecuentemente no aparece en los indicadores ejecutivos o en los estados financieros. Sin embargo, incrementa silenciosamente el costo del cambio y reduce la velocidad con la que la organizaci\u00f3n puede seguir adapt\u00e1ndose. La organizaci\u00f3n contin\u00faa avanzando, aunque cada vez con mayor fricci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Este fen\u00f3meno rara vez se identifica desde la alta direcci\u00f3n, sin embargo, una de las disciplinas donde s\u00ed suele hacerse visible con mayor claridad es la ciberseguridad. No porque la ciberseguridad genere esa complejidad, sino porque convive diariamente con los riesgos que introduce el cambio organizacional.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cada nueva aplicaci\u00f3n modifica la superficie de exposici\u00f3n. Cada integraci\u00f3n crea nuevas relaciones de confianza. Cada identidad incorpora nuevos permisos. Cada automatizaci\u00f3n a\u00f1ade nuevas dependencias. Cada servicio digital redefine los l\u00edmites tradicionales del control. En conjunto, cada iniciativa de negocio modifica el perfil de riesgo de la organizaci\u00f3n y tambi\u00e9n puede contribuir a incrementar su deuda de complejidad acumulada.<\/p>\n<p class=\"p1\">Es por esto que, durante los \u00faltimos a\u00f1os, la ciberseguridad ha ido ampliando su \u00e1mbito de actuaci\u00f3n. Hoy participa en iniciativas de transformaci\u00f3n, acompa\u00f1a la adopci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas, interviene en programas de inteligencia artificial, contribuye al dise\u00f1o de arquitecturas, analiza riesgos en cadenas de suministro y apoya la toma de decisiones estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Esta evoluci\u00f3n no responde simplemente a una expansi\u00f3n de responsabilidades. Refleja un cambio mucho m\u00e1s profundo en el prop\u00f3sito de la disciplina.<\/p>\n<p class=\"p1\">Por a\u00f1os hemos entendido la ciberseguridad como una funci\u00f3n principalmente orientada a proteger activos de informaci\u00f3n, sistemas e infraestructuras. Esa responsabilidad contin\u00faa siendo esencial, pero ya no es suficiente para explicar el valor que debe aportar a las organizaciones.<\/p>\n<p class=\"p1\">Su principal contribuci\u00f3n estrat\u00e9gica est\u00e1 evolucionando hacia un objetivo m\u00e1s amplio: <b>contribuir a preservar la capacidad de adaptaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n mediante la gesti\u00f3n continua de los riesgos que el cambio genera.<\/b><b><\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Es importante hacer una distinci\u00f3n, la ciberseguridad no gobierna la innovaci\u00f3n, ni pretende controlar la evoluci\u00f3n del negocio. Su responsabilidad consiste en gobernar los riesgos que emergen conforme la organizaci\u00f3n cambia, de manera que ese cambio pueda mantenerse con niveles aceptables de confianza y resiliencia.<\/p>\n<p class=\"p1\">Vista desde esta perspectiva, la ciberseguridad deja de ser \u00fanicamente una funci\u00f3n orientada a reducir riesgos para convertirse en una capacidad estrat\u00e9gica que preserva la capacidad de la organizaci\u00f3n para seguir adapt\u00e1ndose. Esto tambi\u00e9n transforma la naturaleza de muchas conversaciones que hoy sostenemos como l\u00edderes de ciberseguridad.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ya no basta con preguntarnos si una iniciativa es segura. Tambi\u00e9n debemos comprender c\u00f3mo modifica el sistema, qu\u00e9 nuevas dependencias incorpora, c\u00f3mo cambia el perfil de riesgo y qu\u00e9 capacidades de gobierno ser\u00e1n necesarias para sostenerla en el tiempo.<\/p>\n<p class=\"p1\">El objetivo nunca ha sido detener la innovaci\u00f3n, tampoco reducir la complejidad por principio. La complejidad es una consecuencia inevitable del progreso, debemos buscar que nuestra capacidad para comprenderla y gobernarla crezca al mismo ritmo que ella. Quiz\u00e1 esa sea una de las transformaciones m\u00e1s importantes que est\u00e1 experimentando la ciberseguridad.<\/p>\n<p class=\"p1\">La ciberseguridad seguir\u00e1 siendo responsable de proteger los activos m\u00e1s valiosos de una organizaci\u00f3n. Sin embargo, su verdadera contribuci\u00f3n estrat\u00e9gica ya no se medir\u00e1 \u00fanicamente por los incidentes que evita, sino por su capacidad para preservar las condiciones que permiten a la organizaci\u00f3n seguir adapt\u00e1ndose con confianza para construir su futuro.<\/p>\n<p class=\"p1\">Si al final, la estrategia competitiva no consiste \u00fanicamente en innovar. Consiste en conservar la capacidad de adaptarse continuamente, de innovar una y otra vez, quiz\u00e1 la pregunta m\u00e1s importante que hoy debemos hacernos sea esta: <b>\u00bfNuestra capacidad de adaptaci\u00f3n est\u00e1 creciendo\u2026 o la complejidad est\u00e1 comenzando a erosionarla silenciosamente?<\/b><b><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><span style=\"color: #000080\">Lee m\u00e1s:<\/span><\/h3>\n<ul>\n<li class=\"elementor-post__title\"><a href=\"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/dispositivos\/samsung-galaxy-z-fold8-ultra-y-flip8-llegan-a-att-mexico-conoce-precios-plan-y-fecha-de-preventa\/\">Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra y Flip8 llegan a AT&amp;T M\u00e9xico: conoce precios, plan y fecha de preventa<\/a><\/li>\n<li class=\"elementor-post__title\"><a href=\"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/conectividad-networking\/fortinet-lanza-fortigate-1200g-y-fortisase-outpost-para-reforzar-la-ciberseguridad-empresarial-impulsada-por-ia\/\">Fortinet lanza FortiGate 1200G y FortiSASE Outpost para reforzar la ciberseguridad empresarial impulsada por IA<\/a><\/li>\n<li class=\"elementor-post__title\"><a href=\"https:\/\/www.itsitio.com\/mx\/inteligencia-artificial\/zoho-la-ia-agentica-democratiza-la-innovacion-especialmente-en-empresas-familiares\/\">Zoho: La IA ag\u00e9ntica democratiza la innovaci\u00f3n especialmente en empresas familiares<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Marcos Polanco. 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En algunas ocasiones puede ser as&iacute;, pero no debemos perder de vista que esa complejidad tambi&eacute;n es una caracter&iacute;stica natural de cualquier organizaci&oacute;n que crece, incorpora nuevas capacidades y evoluciona para responder a un entorno cambiante. De hecho, los sistemas m&aacute;s capaces tienden a ser m&aacute;s complejos que aquellos con capacidades limitadas. La meta no es evitar esa complejidad, sino desarrollar, al mismo ritmo, la capacidad para comprenderla y gobernarla mientras la organizaci&oacute;n evoluciona. Cuando la complejidad aumenta m&aacute;s r&aacute;pido que la capacidad para entender sus implicaciones, comienzan a surgir se&ntilde;ales tales como: los cambios requieren m&aacute;s coordinaci&oacute;n, las dependencias se multiplican, las decisiones son m&aacute;s dif&iacute;ciles de evaluar, los tiempos de implementaci&oacute;n se alargan y los efectos no previstos comienzan a ser m&aacute;s frecuentes. Es en este punto donde la complejidad deja de ser &uacute;nicamente una caracter&iacute;stica del sistema y se convierte en un riesgo estrat&eacute;gico, no porque impida operar, sino porque empieza a erosionar la capacidad futura de adaptaci&oacute;n. Podr&iacute;amos decir que las organizaciones comienzan a acumular una deuda de complejidad. Al igual que la deuda t&eacute;cnica, frecuentemente no aparece en los indicadores ejecutivos o en los estados financieros. Sin embargo, incrementa silenciosamente el costo del cambio y reduce la velocidad con la que la organizaci&oacute;n puede seguir adapt&aacute;ndose. La organizaci&oacute;n contin&uacute;a avanzando, aunque cada vez con mayor fricci&oacute;n. Este fen&oacute;meno rara vez se identifica desde la alta direcci&oacute;n, sin embargo, una de las disciplinas donde s&iacute; suele hacerse visible con mayor claridad es la ciberseguridad. No porque la ciberseguridad genere esa complejidad, sino porque convive diariamente con los riesgos que introduce el cambio organizacional. Cada nueva aplicaci&oacute;n modifica la superficie de exposici&oacute;n. Cada integraci&oacute;n crea nuevas relaciones de confianza. Cada identidad incorpora nuevos permisos. Cada automatizaci&oacute;n a&ntilde;ade nuevas dependencias. Cada servicio digital redefine los l&iacute;mites tradicionales del control. En conjunto, cada iniciativa de negocio modifica el perfil de riesgo de la organizaci&oacute;n y tambi&eacute;n puede contribuir a incrementar su deuda de complejidad acumulada. Es por esto que, durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la ciberseguridad ha ido ampliando su &aacute;mbito de actuaci&oacute;n. Hoy participa en iniciativas de transformaci&oacute;n, acompa&ntilde;a la adopci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as, interviene en programas de inteligencia artificial, contribuye al dise&ntilde;o de arquitecturas, analiza riesgos en cadenas de suministro y apoya la toma de decisiones estrat&eacute;gicas. Esta evoluci&oacute;n no responde simplemente a una expansi&oacute;n de responsabilidades. Refleja un cambio mucho m&aacute;s profundo en el prop&oacute;sito de la disciplina. Por a&ntilde;os hemos entendido la ciberseguridad como una funci&oacute;n principalmente orientada a proteger activos de informaci&oacute;n, sistemas e infraestructuras. Esa responsabilidad contin&uacute;a siendo esencial, pero ya no es suficiente para explicar el valor que debe aportar a las organizaciones. Su principal contribuci&oacute;n estrat&eacute;gica est&aacute; evolucionando hacia un objetivo m&aacute;s amplio: contribuir a preservar la capacidad de adaptaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n mediante la gesti&oacute;n continua de los riesgos que el cambio genera. Es importante hacer una distinci&oacute;n, la ciberseguridad no gobierna la innovaci&oacute;n, ni pretende controlar la evoluci&oacute;n del negocio. Su responsabilidad consiste en gobernar los riesgos que emergen conforme la organizaci&oacute;n cambia, de manera que ese cambio pueda mantenerse con niveles aceptables de confianza y resiliencia. Vista desde esta perspectiva, la ciberseguridad deja de ser &uacute;nicamente una funci&oacute;n orientada a reducir riesgos para convertirse en una capacidad estrat&eacute;gica que preserva la capacidad de la organizaci&oacute;n para seguir adapt&aacute;ndose. 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