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Conflicto en Ucrania: ¿Puede afectar la cadena de suministros de tecnología?

¡La guerra ya es un hecho! Ahora: cuál será el real impacto de este conflicto sobre la endeble cadena de suministros de componentes, particularmente los chips. Hablan los analistas del mercado.

Un popular refrán de la Argentina dice: “Quien se quema con leche, ve una vaca y llora”. Durante la pandemia aprendimos de la peor manera cuán frágiles pueden ser los eslabones de la mentada cadena de suministros de partes, piezas, componentes y dispositivos de tecnología. Consecuentemente, el emergente conflicto bélico en Europa del Este, y la posterior declaración de guerra, encendieros todas las alarmas.

Vale preguntarse: ¿Tiene este conflicto el potencial de perjudicar la cadena de suministros, al menos parcialmente? ¿Qué complicaciones dentro del contexto económico global podría significar el cruce de sanciones? Y, lo que es más importante, ¿cómo afectaría a América Latina?

Sombras sobre la industria del chip

El primero de febrero, la firma de investigación de mercado Techcet abordaba la amenaza sobre la la cadena de suministros que podría representar una escalada del conflicto entre Rusia y los Estados Unidos, en el marco del conflicto bélico que se está desatando en Ucrania. “A medida que avanza la amenaza de guerra de Rusia contra Ucrania, la posibilidad de interrupción del suministro de materiales es ahora una preocupación. Los analistas de Techcet han descubierto las dependencias estadounidenses del C4F6, el neón y el paladio rusos, materiales críticos utilizados para fabricar chips semiconductores”, alertaban los analistas.

Vale aclarar que Rusia es una fuente crucial de C4F6 que varios proveedores estadounidenses compran y purifican para su uso en procesos avanzados de litografía y grabado de dispositivos lógicos de nodos avanzados para la producción de chips. Por otra parte, el suministro de neón de los Estados Unidos, utilizado para el gas láser (necesario para la litografía), proviene casi en su totalidad de Ucrania/Rusia. La producción del neón ruso surge como un subproducto de la fabricación de acero. Este neón es luego obtenido y purificado por una empresa ucraniana especializada. Rusia también es un proveedor clave de paladio (Pd), junto con Sudáfrica, y suministra aproximadamente el 33% de la demanda mundial. El paladio se utiliza en sensores y memoria emergente (MRAM) y como material de revestimiento para algunas tecnologías de embalaje. El paladio se emplea principalmente como catalizador y es especialmente importante para los sistemas de emisión de automóviles.

Algunos días después, el comunicado de Techcet originaba una advertencia de la Casa Blanca de los Estados Unidos sobre la industria de chips y un exhorto para que diversifiquen sus proveedores “en caso de que Rusia tome represalias contra las amenazas de restricciones a las exportaciones de Estados al bloquear el acceso a materiales clave, dijeron personas familiarizadas con el asunto”, según expresó Reuters. “Peter Harrell, miembro del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, y su personal han estado en contacto con miembros de la industria de chips en los últimos días, aprendiendo sobre su exposición a materiales de fabricación de chips rusos y ucranianos e instándolos a encontrar fuentes alternativas”. Reuters comentó también que Joe Pasetti, vicepresidente de Políticas Públicas Globales del grupo de proveedores de fabricación de chips y productos electrónicos SEMI, envió un correo electrónico a los miembros esa misma semana para medir la exposición a los suministros vitales para la fabricación de chips. Además de los elementos mencionados, en la carta se habla de Helio y Escandio.

Según varios medios internacionales, los fabricantes de chips han revisado sus cadenas de suministro para buscar el impacto potencial de los conflictos en Ucrania y Rusia con suerte dispar. Ninguno está considerando una interrupción en el suministro como un escenario posible, aunque sí el aumento de costos o la restricción de la oferta.

Pero el problema sigue siendo preocupante, ya que el suministro mundial de chips es limitado y se espera que los pedidos de chips aumenten. Techcet espera que la demanda de todos los materiales aumente en más del 37% en los próximos cuatro años. Esto se refiere a los anuncios recientes de Intel, Samsung y TSMC de Taiwán en Ohio, Arizona y Texas. Hace algunos días, Intel dijo que retrasó el lanzamiento de chips gráficos independientes para computadoras de escritorio hasta el segundo trimestre, en un contexto de escasez global de chips en curso y problemas en la cadena de suministro global, ya que los fabricantes de chips luchan por satisfacer una demanda sin precedentes. IDC, por su parte, estima que la escasez de chips se relaciona de manera directa con la falta de inversión en tecnologías de procesos maduras (nodos de procesos de 40nm o más).

Estas preocupaciones se centran en el inicio de la cadena de fabricación de los chips, no implicando en principio ninguna disrupción inmediata en la provisión de productos terminados, aunque con el tiempo, de profundizarse el conflicto y el tren de sanciones, podría apreciarse un impacto mayor. De allí el pedido de diversificación.

Tres preguntas a Daniel Zegarra de IDC

Daniel Zegarra es Research & Consulting Manager en Mercados Emergentes LatAm de IDC, y cuenta con más de una década de experiencia en mercados de tecnología e investigación de mercado, Daniel está a cargo regionalmente de los programas AR/VR, Smart Home Devices y Wearables en América Latina. También supervisa la investigación de IDC en los países emergentes de América Central, el Caribe y países más pequeños de América del Sur. Zegarra accedió a responder a ITSitio.com las siguientes preguntas acerca del conflicto en Ucrania:

Daniel Zegarra

—¿Plantea el conflicto en Ucrania algún riesgo para la cadena de suministros de dispositivos, partes, piezas e insumos de tecnología (al estilo de lo que ya sufrimos con la COVID, por ejemplo)?
—Si bien es cierto que ni Ucrania ni Rusia, son grandes productores de tecnologías de consumo, un conflicto a gran escala que se prolongue mucho tiempo generará incremento en el precio del petróleo, lo que se traducirá; por un lado, en aumento de la inflación en los países, incrementando los precios de la canasta básica; por ende, menor disponibilidad de efectivo para compra de tecnología. Mientras que, por el lado de la tecnología, ésta también tendería a incrementar sus precios debido a los escases de materias primas y el aumento de los costos de transporte debido al incremento de precios de los derivados del petróleo.

—¿Qué escenario se puede dar a escala regional?
—Todos conocemos los problemas en la logística que existen actualmente en las fábricas de Asia, debido al COVID y la escasez de suministro. Si a este escenario le sumamos un incremento del petróleo y sus derivados, los más perjudicados serían los consumidores finales que podrían ser los que absorban estos costos, pagando un mayor precio por los bienes.

—¿Qué medidas deberían tomar los canales de distribución de tecnología de América Latina?
—Los canales de distribución han aprendido en esta pandemia. Han optimizado su logística y diversificado su oferta para poder atender los requerimientos de sus clientes. En este caso, lo que deben de hacer es seguir organizando sus pedidos con tiempo y seguir mejorando sus Forecast para evitar quedarse sin existencias. No limitándose a vender solo lo que sus clientes le solicitan, sino más bien, siendo proactivos ofreciendo alternativas más rápidas para satisfacer las necesidades actuales. Es decir, siendo totalmente transparentes en los tiempos aproximados de entrega si se solicita el producto “A”, y explicarles el costo de oportunidad de tener el producto “B” en un menor tiempo.

América Latina: Impacto doméstico

ISitio.com elevó la consulta a la empresa de investigación de mercado Canalys, cuyo principal foco son los canales de distribución. La pregunta de ITSitio.com (“¿Puede el conflicto en Ucrania afectar la cadena de suministros de insumos, partes y piezas de tecnología?”) fue debatida por parte del equipo de analistas (unas quince personas con diferentes verticales de especialización dentro de Canalys), en busca de una posición común sobre el escenario más probable.

Damian Leyva-Cortes

“Primero debemos considerar la parte política y geopolítica, en la cual ya sabemos que Rusia aprovecha las épocas de más frío (en el hemisferio Norte) para negociar cualquier aspecto en el cual necesite ganar por poder de negociación”, responde Damian Leyva-Cortes, Latam Manager & Senior Mobility Analyst de Canalys. La sólida posición de Rusia como exportador de gas a los países del Norte de Europa es uno de los factores que juegan dentro de la ecuación. “Esa dependencia genera riesgo. Siempre vas a ver este tipo de conflictos con Rusia en estas fechas frías. No es coincidencia”.

Cuando se habla de materias primas o insumos, la dependencia puede hacer tambalear los precios (Fortune recordaba hace unos días que la última vez que Rusia invadió Ucrania, en 2014, el precio del neón se disparó un 600%, casi de la noche a la mañana, causando estragos en la industria de los semiconductores). Con todo, según comentó Leyva-Cortes, en Canalys no creen que la escalada llegue al punto de que sea interrumpido el suministro de estos insumos. “Es un momento de mucha presión, de negociaciones, se han cruzado algunas líneas rojas, pero creemos que lo máximo que se va a llegar son algunas sanciones. Probablemente esto no llegue más allá de lo que ya hemos visto en estos días”, asegura.

Consultado si, como se ha visto en la pandemia, en caso de conflicto América Latina sería el último lugar donde se restablecería la cadena de suministro, Leyva-Cortes acotó: “Sí, pero también sería el último en advertirlo. En cualquier caso, creo que América siempre ha tenido de forma endémica problemas de abastecimiento. Problemas de transporte y logísticos, de aduanas, situaciones económicas… Si bien esto ha ido mejorando poco a poco, sigue siendo así”. El analista comentó también que, a escala regional, hacia el tercer trimestre de este año se preveía la normalización de la cadena de suministro después del golpe pandémico, aunque esto varía de fabricante a fabricante. Algunos, como Lenovo, acota el analista de Canalys, lo hicieron muy bien en la pandemia: “Ellos tienen una cadena de suministro bastante buena, tienen gran diversidad de proveedores, tienen ensamblaje repartido por todo el mundo, y cualquier problemática pueden derivar de uno a otros”. Ahora, agrega Leyva-Cortes, “este nuevo conflicto está ayudando a volver a hablar de estos temas, pero creemos que el impacto que tendrá será menor, y no irá más allá de tensiones políticas y económicas”.

En cuanto a las recomendaciones para el canal, Leyva-Cortes dijo: “Lo primero de todo es buscar un partner (mayorista o fabricante) que haya demostrado que puede responder en las buenas y las malas. Hemos pasado por todas estas situaciones, de modo que ya sabemos la importancia de buscar un aliado de negocios y trabajar de la mano con él, tanto en materia de oportunidades de ventas como de marketing. Por lo demás, seguir teniendo operación normal y en todo caso siempre tener un buffer, un porcentaje adicional por cualquier alternativa. Hoy hablamos de esto, pero a lo mejor dentro de dos días hablamos de una catástrofe natural, o la interrupción de la producción de una fábrica. Siempre hay que tener algún plan de contingencia. Eso sí: dejarnos llevar por el miedo, el impulso y la noticia a veces genera un efecto bola de nieve”.

Alejandro Alonso

Periodista de ciencia y tecnología, y escritor. Ha trabajado en medios como Insider, ComputerWorld, IT Resellers Magazine, Telecomunicaciones & Negocios y Prensa Económica, entre otros, a lo largo de más de 25 años de trayectoria.

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