La diversidad de edad, un catalizador para fomentar la productividad en las empresas

La edad puede ser una de las causas principales de discriminación laboral, especialmente en sectores como el de Tecnología.

Desde el proceso de contratación, se deben considerar todas las generaciones mientras el perfil del candidato demuestre la capacidad, la energía y la madurez para desarrollar el trabajo y lograr los mejores resultados. A diferencia de aspectos físicos, la diversidad de edad sí es un factor que va en línea a las necesidades de cada empresa. La clave que garantiza la productividad y sostenibilidad es el compromiso de cada empleado y a la vez, su convivencia en equipo. 

 

Es la convivencia intergeneracional donde los jóvenes aprenden de los seniors y viceversa. Por una parte, se destaca la ilusión, el dominio de nuevas tecnologías y la perspectiva de un nuevo mundo. Por el otro lado, aparecen aportes como la experiencia, el conocimiento y el cuidado por la calidad de trabajo.

 

Aprovechar las diferencias para potenciar una identidad corporativa

 

Según el informe de Panorama Laboral en América Latina y el Caribe 2019 de la Organización Internacional de Trabajo (ILO), las habilidades socioemocionales como la comunicación y el trabajo en equipo, las habilidades cognitivas no rutinarias como la creatividad, el pensamiento crítico y la interpretación de problemas complejos, y las habilidades digitales como la programación, el diseño de información y la gestión de bases de datos, son fundamentales para lograr máxima eficiencia y productividad. Todas pueden encontrarse en buenos profesionales, independientemente de su edad. 

 

La apuesta por el talento joven permite incorporar perspectiva innovadora, mentalidad digital, creatividad y, sobre todo, una gran cultura global, lo que se ha convertido en un gran aporte para potenciar una identidad corporativa. En el entorno digital, ágil y rápido de hoy, son ellos quienes poseen las habilidades para encontrar soluciones inmediatas y de constante integración con nuevas tecnologías. 

 

Por otro lado, la experiencia y estabilidad que brindan las personas que superan los 40 años traen grandes beneficios. A partir de esta edad, una persona cuenta con importantes cualidades para desempeñar un puesto de trabajo con madurez y experiencia. La madurez ayuda al control emocional, a trabajar con valores y mantener la fidelidad. La experiencia también los ayuda a tomar mejores decisiones. Como ejemplo, el aumento de empleados mayores a 40 años hace parte del proceso de contratación de Fortinet. De los más de  500 empleados que tiene hoy el equipo de Fortinet en América Latina y el Caribe, 54% es mayor de 40 años ocupando cargos en todas las áreas y niveles, incluyendo Ventas, Ingeniería, Mercadeo, Recursos Humanos, entre otros. 

 

El resultado es una cultural laboral con una alta productividad, e inclusive un crecimiento económico exponencialmente alto. Los empleados mayores se sienten más útiles y comprometidos, mientras que los más jóvenes se sienten escuchados y apoyados. 

 

El valor de una buena comunicación

 

 Cada generación tiene diferentes maneras de comunicarse. Estos son algunas recomendaciones para tender un puente comunicacional que saque provecho de la brecha generacional:

 · Buscar un equilibrio entre juventud y experiencia: Al momento de adoptar los valores de la cultura organizacional de tu compañía, trata de tener conciencia de los diferentes estilos de trabajo y sé flexible con el que mejor se adapte a cada uno. Por ejemplo, si los horarios de tu compañía empiezan muy temprano y terminan temprano, sé flexible si algún millennial prefiere llegar un poco más tarde y trabajar una o dos horas más.

· Diversificar las técnicas de comunicación: Teniendo en cuenta cómo recibe mejor el mensaje cada generación, desde el contacto personal o una cartelera para los más seniors hasta un mensaje en la red social de la compañía o un mail para los más jóvenes. Así, la empresa desarrolla una cultura de comunicación única que entiende de manera directa las sugerencias y experiencias dentro de la propia organización.

· Desarrollar planes para comprender en balance de trabajo/vida: Para que tanto los profesionales de las generaciones más grandes como los más jóvenes puedan estar satisfechos con su cumplimiento y sus horas laborales en la empresa.

· Mediar en los conflictos: Reconociendo las diferentes reacciones que cada generación posee y desarrollando un clima laboral de respeto a las opiniones diversas.

La clave está en contar con un equipo intergeneracional. Una empresa es más eficiente cuanto más colaboran sus profesionales. Más allá de la edad, la motivación del trabajo en equipo se basa en proponer desafíos compartidos que exijan la colaboración entre sus profesionales, desde los jóvenes hasta los mayores. Los equipos con personas que piensan de forma divergente resuelven problemas de manera más rápida y eso es lo que hoy en día se traduce en mayor productividad, eficiencia y compromiso.
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Lucas Leonardi

Lucas Leonardi

Community Manager ITSitio.com, productor de contenidos y analista de marketing digital.

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