Proteger la información que se encuentra en los dispositivos móviles es de suma importancia en la actualidad, dado que la movilidad ya no es una tendencia, sino una realidad en la que se refleja la toma de decisiones en empresas, por lo que se deben tener mejores prácticas para proteger los equipos, dijo Scott Emo, jefe de Mercadeo de Producto de Punto Final de Check Point.
Ahora bien, una encuesta realizada en enero de 2012 por Dimensional Research reveló que los dispositivos móviles, en lo que se refiere a la seguridad de la información en los entornos corporativos, tienen un gran impacto, ya que el 94% de las firmas ha visto un incremento en la cantidad de los mismos, sean smartphones o tabletas, que se conectan a las redes corporativas y, por tanto, contienen información de valor para su entorno.
Las amenazas asociadas con los dispositivos móviles pueden venir de muchas maneras, como las que dañan al sistema operativo, incluso las amenazas se pueden originar en las aplicaciones, en el navegador y en el uso inseguro de Bluetooth y de hotspots Wi-Fi.
Además, la falta de consciencia sobre la seguridad entre los empleados es a menudo el factor primordial que impacta la seguridad de los datos móviles, ya que varios trabajadores, simplemente, no están informados sobre los riesgos de seguridad móvil y las políticas corporativas asociadas con los dispositivos móviles, como guardar datos corporativos, información de los clientes o acceso a aplicaciones de negocio, resaltó el corporativo.
En lo que se refiere al consumo de TI (Tecnologías de la información) trae otra capa de complejidad a medida que más empleados quieren aprovechar su aparato móvil personal para el trabajo, mencionó el directivo, “mientras que en las empresas que empiezan a aceptar esta tendencia existen preocupaciones significativas sobre la privacidad de datos delicados guardados en los dispositivos que el departamento de TI debe manejar”.
El directivo aconsejó que el primer paso que las organizaciones deben considerar al salvaguardarse contra estos retos de seguridad es desarrollar y reforzar las mejores prácticas y las políticas corporativas de la empresa móvil. “Esto debe incluir una lista de dispositivos aprobados que puedan acceder a datos corporativos, el tipo de información que se puede almacenar y sacar del entorno corporativo, cuáles aplicaciones móviles se pueden descargar, procedimiento para el robo o pérdida de un dispositivo, una rutina para actualizar parches de sistemas operativos, exigir claves móviles, así como tener la capacidad de borrar los datos de un dispositivo robado o perdido”, finalizó.
El uso de dispositivos móviles en el trabajo es una tendencia que tiene poder de permanencia porque libera a los empleados de sus oficinas permitiéndoles laborar con mayor eficiencia en el camino. Como con cualquier tendencia emergente, las organizaciones deberán tener cuidado para lograr el equilibrio correcto entre la movilidad que le da autonomía a los empleados y las nuevas preocupaciones de seguridad que surgen como resultado.









