Aulas digitales: Una materia que conviene volver a cursar

Hace algunos años, las aulas digitales se posicionaban como la integración de una serie de soluciones no siempre de manera armoniosa. Hoy, existen soluciones que pueden facilitar el camino hacia una forma más inteligente de compartir el conocimiento. Y además, es rentable para el canal.

El aula digital es un fenómeno dinámico, que en América Latina todavía no cuenta con una forma completamente definida. Es probable que existan tantas visiones de la llamada “aula digital” como instituciones educativas y proveedores tecnológicos existen en el mercado. Sin embargo, sí se conocen las tecnologías que pueden habilitar las nuevas prácticas en materia de Educación, hay consciencia de la necesidad de digitalizar los contenidos, y las nuevas generaciones ya enviaron su mensaje acerca de que los métodos tradicionales de impartir conocimiento no les resultan de interés.

Según un informe del IMARC Group, el mercado global de aulas digitales tuvo un volumen de US$ 75.900 millones en 2018, y se espera que en 2024 sea de US$ 135.200 millones (estas predicciones son anteriores a la declaración de la pandemia del COVID-19, fenómeno que profundizó el modelo de aula remota: un subproducto del aula digital). Al hablar de este mercado, los analistas se refieren a aquellas aulas que incluyen tecnología que está reemplazando rápidamente los métodos tradicionales de enseñanza en todo el mundo. Comprenden componentes de hardware y software como proyectores, computadoras personales, soluciones de captura de conferencias, sistemas de información estudiantil (SIS), pizarras interactivas (IWB), software administrativo estudiantil (SAS), sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP) y sistemas de gestión de contenido de aprendizaje ( LCMS). Estas tecnologías habilitan nuevas prácticas que facilitan el proceso de aprendizaje, al emplear una forma interactiva de impartir conocimiento. En última instancia esto ayuda a los estudiantes a retener el conocimiento adquirido por un período más largo.

Un segmento de este mercado lo constituyen los pizarrones interactivos (IWB), y la evolución de este negocio da una idea del sostenido crecimiento que vienen teniendo las aulas digitales. Siempre según IMARC Group, el tamaño del mercado de pizarrones digitales interactivos a escala global alcanzó los US$ 3.800 millones en 2019, y podría llegar a los US$ 5.000 millones en 2025. Una pizarra o pizarrón interactivo es una pantalla relativamente grande, de alta resolución y sensible al tacto, que facilita el intercambio remoto de imágenes. Esta función también puede ser desempeñada por algunas soluciones basadas en proyectores. Por lo general, los IWB están equipados con una interfaz simple que reconoce gestos, y software de entrada que se puede usar con la ayuda de un lápiz o los dedos. Compuesta por una variedad de herramientas para escribir, garabatear, esquematizar o ilustrar, la pantalla se utiliza para mostrar imágenes, gráficos y animaciones, aumentando la productividad, facilitando el trabajo flexible de docentes y alumnos (tanto en la educación básica como en la superior y académica, e inclusive en entornos corporativos) y apoyando la colaboración de manera innovadora.

Motores del mercado global de aula digital, según IMARC Group

  • Hoy en día, los gobiernos de todo el mundo están emprendiendo iniciativas para mejorar los métodos de enseñanza, la calidad de la educación y la infraestructura de las instituciones educativas. Por ejemplo, muchos gobiernos están introduciendo el concepto de aulas inteligentes para mejorar el sistema educativo. Esto también está contribuyendo en la transformación del sistema de aprendizaje en los segmentos de educación K-12 (pre-escolar, primaria y secundaria) y superior.
  • Debido a la fuerte penetración de Internet, los estudiantes ahora prefieren fuentes en línea para recopilar información sobre un tema. Además de esto, los avances tecnológicos en todo el mundo también están fortaleciendo el crecimiento del mercado de aulas digitales.
  • Las aulas digitales brindan a los maestros y profesores la capacidad de analizar y evaluar las habilidades aprendidas por los estudiantes en tiempo real, al tiempo que proporcionan comentarios instantáneos sobre su rendimiento. Debido a esto, los estudiantes pueden tener una perspectiva más transparente sobre su desempeño y otras contribuciones de manera regular.
  • Como las instalaciones de computación en la nube ayudan a minimizar el gasto en tecnología de la información, también se espera que la introducción de analíticas del aprendizaje y computación en la nube en las aulas digitales impulse el crecimiento del mercado en los próximos años.

El gran pizarrón latinoamericano

Marcos Paredes

Para Marcos Paredes, Territory Manager de Viewsonic para Uruguay, Paraguay, Brasil y la Argentina, el de las aulas digitales “es un negocio con empuje, y con un crecimiento sostenido y permanente. Año tras año, nuestra facturación crece drásticamente con este tipo de soluciones. Nuestro cliente principal son los centros educativos”. El hecho es que Viewsonic está poniendo hoy en día un énfasis muy especial en el segmento educativo. El ejecutivo explica que la positiva de este segmento no se da solamente a escala regional. “En los Estados Unidos la mitad de las ventas son de soluciones para educación con IFP”.

Los IFP (Interactive Flat Pannels) Viewboard son precisamente los productos centrales dentro de este portafolio orientado al aula digital. Se trata de grandes pantallas táctiles (55, 65, 75, 86 y hasta 98 pulgadas) que incluyen algunos features útiles en el aula (funcionan en base al sistema operativo Android) y a las que se le puede acoplar un Slot-in PC o usar con una computadora basada en Windows. Algunos de los Slots-in PC ya incorporan capacidad de red inalámbrica (802.11AC). El cristal de estas pantallas cuenta con un tratamiento antivandálico, lo que los hace resistentes a ciertos golpes y aumenta su vida útil. De hecho, los IFP bien podrían ser usados horizontalmente, como una mesa de trabajo con pantalla táctil, ya que es capaz de discriminar, según el modelo, hasta 20 puntos de contacto simultáneos.

Todos los IFP corren un software llamado myViewBoard (en el IFP está incluida la versión para Android, y se pueden bajar de la página de Viewsonic la versión para Windows, con más capacidades). myViewBoard no tiene costo, ni es licenciado, y además se actualiza automáticamente. A través de un cifrado AES-256 avanzado, este software protege los datos del acceso no autorizado, lo que lo hace ideal para usar en espacios corporativos. La integración con myviewboard.com permite que una cantidad ilimitada de usuarios compartan pantallas, y que también naveguen por el mundo. myViewBoard para Windows también permite que los usuarios escriban, resalten, editen y transformen documentos e imágenes en la pantalla en tiempo real, aprovechando las pantallas interactivas para crear presentaciones más creativas en la sala de juntas.

Paredes señala que el ecosistema en torno a myViewBoard permite sobre todo hacer dos cosas. Por un lado, habilitan la Interactividad, que nace de la pantalla táctil y del hecho de interactuar con la nube. “Tenés toda tu información en la pantalla, podes escribir en la pantalla, bajar mapas, ver video, correr material multimedia…” Por el otro lado, esta plataforma permite la colaboración. “Podes compartir material con los alumnos, enviándoselos por medio de este software, y a su vez los alumnos pueden trabajar entre ellos y enviarte información”. También se puede mostrar en el IFP lo que están haciendo los alumnos y éstos pueden recibir y enviar material al docente, o interactuar con los mapas y la gráficas que están en el IFP desde su dispositivo. “La pantalla puede interactuar con cualquier dispositivo, sea éste una tablet, una notebook o un teléfono inteligente. No importa si el sistema operativo es Windows, Android, iOS (iPhone) o Mac”.

Paredes señala que los canales que más provecho le pueden sacar a esta oferta son aquéllos especializados en Educación o en Soluciones Corporativas de videoconferencia. Esto último se da por el hecho de que estas mismas soluciones se pueden usar en salas de reuniones, de coworking o de capacitación de las empresas, y hasta vienen con la aplicación Zoom incluida, lo que las hizo muy útiles en estos tiempos de pandemia. Viewsonic ya cuenta en la región con stock, y canales certificados que tienen contacto directo y apoyo permanente de la marca. Estos productos se comercializan a este canal a través de distribuidores oficiales, lo cual no quita que cuando surge un proyecto de aula digital de cierta envergadura los partners del canal puedan trabajar la oferta en conjunto con la marca.

Atender las necesidades específicas del sector

Patricio Fernández Pedersen

Patricio Fernández Pedersen, Senior Commercial Manager del Business Solutions Department de LG, sostiene que, en la actualidad, “el entorno educativo tiene necesidades muy diferentes a las del resto de los sectores. En los últimos años hemos podido apreciar la rápida evolución de las técnicas educativas hacia un modelo de enseñanza interactiva y colaborativa, por lo que la tecnología cobra un papel muy relevante en el aula”.

LG cuenta con un producto diseñado para acompañar estas tendencias y facilitar la experiencia tanto para los alumnos, los profesores como también para las instituciones. LG Interactive Digital Board (IDB) es un producto que permite una comunicación colaborativa entre alumnos y profesores. Soporta hasta 30 personas interactuando simultáneamente, y permite la distribución y edición de contenido en tiempo real, entre otras facultades. “Además, los participantes pueden compartir sus pantallas y contenidos e incluso interactuar a través de una red local con la aplicación ScreenShare Pro o IDB DUO App. Con sus 20 puntos táctiles, 10 puntos de escritura y 2 lápices táctiles con diferente color y trazo los estudiantes pueden aprender de una manera fácil e intuitiva”, acota Fernández Pedersen.

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LG IDB es compatible con distintos sistemas operativos, como Windows, Mac, iOS, Android. Permite además el manejo remoto de la pantalla, realizando una sincronización con dispositivos móviles (por ejemplo smartphones o tablets), lo que impulsa clases más dinámicas. Para comercializar esta línea de productos LG se apoya en canales especializados en Educación, que son quienes entienden la necesidad puntal que hoy tiene este segmento y puede complementar con los displays de la marca. “Además estamos en constante búsqueda de nuevos integradores especializados en soluciones para salas de colaboración, ya que las videoconferencias son tendencia en estos tiempos”, apunta el ejecutivo de LG. “Estamos muy contentos de nuestro ecosistema de distribuidores oficiales que están alineados a la visión que LG tiene sobre el mercado, y nos acompaña año tras año. En conjunto, sin lugar a dudas, podemos brindar excelencia en soluciones de educación y corporativas”.

Fernández Pedersen apuesta al desarrollo de soluciones que satisfagan las necesidades de los clientes y, en el caso de las aulas digitales, “el principal motor es diseñar soluciones que ayuden la formación de las nuevas generaciones, y que coincidan con las tendencias y la evolución que tuvo la comunicación y las transmisión de contenido en los último treinta años”. Para Fernández Pedersen no alcanza con incorporar tablets y notebooks en el aula. “Las nuevas generaciones ya están digitalizadas y es por eso que presentamos soluciones que conecten a los profesores con los alumnos y faciliten la comunicación de contenido y trasmisión de conocimiento”.

Las soluciones de LG desbordan el espacio físico del aula, llegando a los espacios comunes (cartelería digital), las oficinas de atención al público (turneros, displays de gran tamaño), la biblioteca (tótems touch) y la cafetería (menú boards). “En relación a un ente educativo es necesario trabajar junto con el área de Compras e IT, pero también es fundamental tener contacto con los profesores y directivos. En definitiva estos últimos son los que utilizan el equipamiento. Todo proyecto tiene su tiempo, y no podemos estandarizarlo. Aunque entendemos que hay una necesidad puntual en la vertical Educación y tenemos el producto para cubrirla, cada cliente tiene necesidades únicas que hay que entender para satisfacerlas. En este punto es fundamental el rol de nuestros partners que ofrecen lo necesario para complementar la solución”.

Proyectarse al futuro

Según el Global Education Census, realizado por Cambridge International, casi el 50% de los estudiantes del mundo utilizan la computadora en el aula, 40% usan smartphones y más del 30% ya poseen pizarras y proyectores interactivos. Con todo, Sebastián Fernández, Senior Product Manager de Videoproyectores en Epson Argentina, Uruguay y Paraguay, considera que “realmente no existe una sola idea del aula digital. Cada uno de los institutos y las entidades educativas entienden que es una necesidad mandatoria, entienden que hay que digitalizar el aula, los contenidos y la clase, sólo que cada uno le va poniendo su impronta y va ajustándose a lo que van investigando, y las tendencias que ven en países vanguardistas como varios de Europa y Norteamérica. Inclusive Asia”. En su región, la Argentina viene un poco retrasado en la implementación de aulas digitales, y otro tanto sucede en Paraguay. Esto se da no sólo respecto de lo que sucede en el primer mundo, sino de lo que hoy pasa en otros países de América Latina.

Sebastián Fernández

“Puede ser que Uruguay esté un poco más avanzado, en el sentido de que tienen algunas cuestiones un poco más masticadas, y ya han logrado implementar proporcionalmente el aula digital en mayor cantidad de escuelas”. Con todo, Fernández cree que hay que mirar hacia Chile y Perú, los más avanzados en esta lid. “En Chile vienen con mucha fuerza, hay otro nivel de penetración de la tecnología, y están un par de pasos por delante del resto. Y en Perú se están dando con mucha fuerza los procesos de digitalización. Después vamos a tener otros, como Colombia o Brasil. En países como Brasil, México o la Argentina, hay más población y observamos que hay también una inercia mayor a vencer (en relación al sistema de educación tradicional).

Epson viene conversando con el canal sobre las enormes oportunidades en el vertical de Educación. “En la Argentina, por ejemplo, el nivel de penetración todavía es muy bajo, y está prácticamente todo por hacerse. Y, dado que no existe un único lineamiento, es muy importante la impronta que cada uno le va poniendo. Para esto es necesario que los canales se capaciten, tengan cintura y versatilidad como para manejar distintas tecnologías, y en la medida de lo posible se ofrezcan ellos mismos como integradores de tecnología. No sólo como proveedores del hardware sino como integradores de soluciones”, recomienda Fernández.

“Hoy los responsables de Tecnología en las escuelas, en general, entienden que hay una necesidad pero no saben cómo abordarla. Necesitan del asesoramiento del canal. Para esto el canal debe hacer un pequeño trabajo de relevamiento en cada una de las instituciones o clientes que vayan a buscarlos o bien que lleguen a ellos con alguna necesidad. Hay que entender qué tipo de solución persiguen, cuál es el objetivo, las expectativas, las posibilidades que tienes… Entender luego físicamente cómo está distribuida la escuela, y con qué recursos cuenta, para después poder diseñar o dimensionar una solución que resulte práctica y conveniente para el cliente”, agrega.

Para Epson, el corazón del aula digital está en los proyectores. De hecho, gracias a la incorporación de un dongle USB (un pequeño adaptador de red, de la mitad del tamaño de un pendrive) es posible brindar desde estos proyectores conectividad Wi-Fi a medio centenar de dispositivos, con lo que no sería necesario infraestructura de red inalámbrica adicional (sólo es necesario bajar en los dispositivos la app Epson iProjection, y ya se tiene conectividad punto a punto).

Fernández objeta la falsa practicidad de las pantallas táctiles como reemplazo de los grandes pizarrones. En general aquéllos tenían una superficie mucho mayor que las pantallas que hoy se usan (eran visibles incluso desde la última fila, cosa que no sucede con una pantalla de 65 pulgadas), y a menudo esto es porque el presupuesto del colegio permitió llegar hasta ese tamaño de pantalla, y no más. “Con la videoproyección como solución, el tamaño no tiene límite. En todo caso, el límite lo da el tamaño de la pared que tenga adelante”, asegura.

Las soluciones de la marca para el segmento Educación abarcan tres tipos de proyectores. Los de tiro largo (donde la distancia entre el proyector y la superficie es superior al metro y medio), que puede lograr imágenes de hasta 300 pulgadas. En esta categoría está el muy popular Powerlite x39 (3500 ANSI/lúmenes de potencia en una resolución XGA, con conectores HDMI, VGA, USB, RJ45, y la posibilidad de incorporar el dongle para Wi-Fi).

“Luego vienen las soluciones de tiro corto y ultracorto. Por ejemplo, el Powerlite 675w (3200 ANSI/lúmenes, WXGA) es una solución de tiro ultracorto que brinda la posibilidad de tener hasta 115 pulgadas de proyección, con el proyector a una distancia de la pared que no supera los 50 centímetros. Y todo esto sin que tengamos incidencia de la sombra. Adicionalmente, quien exponga no recibirá el brillo del proyector en sus ojos”, agrega Fernández.

Dentro de la oferta de Epson también hay espacio para la interactividad. Esto se logra con proyectores de tiro ultracorto de la familia de la familia Brightlink (por ejemplo, el modelo 695Wi, ver galería), que incorpora un módulo táctil. El sistema genera una suerte de cortina lumínica láser, a escasos milímetros de la superficie de proyección, de modo que cuando se acerca el dedo a la superficie interrumpe la cortina, generando interferencia. El proyector reconoce ese gesto y devuelve una respuesta que puede ser el trazo de un lápiz o resaltador, o puede equivaler al click de un mouse. A diferencia de otros sistemas (algunos, por ejemplo, requieren la instalación de regletas con sensores en la pared), no es necesaria la recalibración. “El proyector cuenta también con el software de pizarra embebido. Es decir que, si un docente no tiene una computadora disponible, podría entrar en el aula, encender el proyector y comenzar  a dar clases conectándose a la pizarra y sin necesidad de otros dispositivos”. Si, por el contrario, el docente cuenta con una computadora o tablet, podrá mostrar sus contenidos multimedia en el proyector.

Brightlink 695Wi
Brightlink 695Wi
Brightlink 695Wi

    Pantallas interactivas y muy productivas

    Colaboración e interactividad es también lo que anima la oferta de Samsung en materias de aula digital. Dentro de ese portafolio, Flip resulta ideal para todo lo que sea interactividad, enseñanza y colaboración. Apunta tanto a escuelas como al entorno corporativo, y es un producto que puede ser complementado con otras soluciones. Este producto ya trae un montón de herramientas para la colaboración. Por ejemplo puede trabajar en línea con Office 365, o enviar e-mails. Un escenario posible es el de tomar nota en una reunión y compartirlo con el resto del grupo. El producto permite hacer envíos vía e-mail a una lista de usuarios”, explica Leandro Caló, Pre-Sales Manager dentro del IT Group de Samsung, para quien la demanda en este segmento del mercado se mantiene y está activa.

    Leandro Caló

    Para Caló, el aula digital implica compartir contenidos de manera recíproca entre profesores y alumnos, incluso si este contenido estuviera por fuera de la red de la institución, en alguno punto de la World Wide Web. También deberían tener la posibilidad de “llevarse” el contenido que el profesor mostró (impreso en papel), o tener la capacidad de enviar el contenido hacia un proyector o un videowall para que lo vea una audiencia mayor. La familia Flip puede hacer todo esto, e incluso interactuar con dispositivos de domótica para adaptarse automáticamente a los distintos escenarios de uso.

    Samsung Flip

    Samsung ya cuenta con una red de partners (por ejemplo, en la Argentina suman alrededor de 2000), categorizados en tres grupos, según su expertise. “Los dos grupos de la punta de la pirámide son partners que representan la mayor cantidad de ventas, y con ellos hacemos seguimiento continuo. Para todos estos partners Samsung ofrece contacto continuo, capacitaciones, material de venta y otros recursos. Con el resto de los partners, Samsung también está en contacto. Si un canal está ofreciendo tecnología, y ve una oportunidad donde podría aplicar un producto de pantalla profesional, podemos analizar la oportunidad y después de eso puede derivar en dos situaciones: que sigamos de la mano con ese partner, porque puede ser una oportunidad estratégica de interés, o hacer un joint venture con otro canal que tenga los skills necesarios para que entre ambos atiendan la oportunidad”. Con estos productos, que son parte de la oferta de pantallas profesionales, la comercialización no debe limitarse únicamente al “movimiento de cajas”, sino que debe ser una venta consultiva.

    “Si bien Flip es un producto de mediana complejidad, lleva una parte consultiva porque tiene un montón de funcionalidades que, sin la intervención del partner, el cliente nunca conocerá. Un usuario final podría por sí mismo comprar la caja e intentar desentrañar todas las capacidades, y va a poder usar muchas funciones del equipo. Pero en muchas otras, sí o sí, va a tener que recurrir a la marca o al partner, porque son específicas y hay que entender muy bien cómo se despliegan o se configuran. La venta consultiva es, más que nada, para que el cliente final quede 100% satisfecho con el producto, que se sientan contenidos no sólo por la marca sino por su partner tecnológico de confianza”, resume Caló.

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    Alejandro Alonso

    Alejandro Alonso

    Periodista especializado en ciencia y tecnología. Trabajó en publicaciones como Banqueros & Empresarios, Telecomunicaciones & Negocios, Customer Service, Prensa Económica, Computerworld, e Insider, entre otras.

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