{"id":183266,"date":"2025-11-03T12:43:48","date_gmt":"2025-11-03T15:43:48","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevoitsitio1.wpenginepowered.com\/ar\/sin-categoria\/ia-en-la-escuela-del-miedo-a-la-integracion-con-proposito\/"},"modified":"2025-11-03T12:43:48","modified_gmt":"2025-11-03T15:43:48","slug":"ia-en-la-escuela-del-miedo-a-la-integracion-con-proposito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/columna-de-opinion\/ia-en-la-escuela-del-miedo-a-la-integracion-con-proposito\/","title":{"rendered":"IA en la escuela: del miedo a la integraci\u00f3n con prop\u00f3sito"},"content":{"rendered":"<p><em><b>Por Dani Buj\u00e1n. Especialista en EdTech y cofundadora de Auroria<\/b><\/em><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">Si te da miedo la IA, no est\u00e1s solo. La mayor\u00eda de los adultos siente una mezcla de fascinaci\u00f3n y desconfianza frente a una tecnolog\u00eda que avanza m\u00e1s r\u00e1pido que nuestra capacidad para comprenderla. Pero mientras nosotros debatimos si es buena o mala, <\/span><b>l<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">os chicos ya la usan todos los d\u00edas, sin culpa y sin filtro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">Seg\u00fan UNICEF y UNESCO (2024), el <\/span><b>58 % de los adolescentes argentinos de entre 9 y 17 a\u00f1os utiliza inteligencia artificial para estudiar o hacer tareas<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">, y casi siete de cada diez lo hace sin acompa\u00f1amiento adulto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">Y el fen\u00f3meno no es local: un estudio global de Campus Technology (2024) indica que <\/span><b>el 86 % de los estudiantes en el mundo ya incorpora IA a su rutina acad\u00e9mica<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">, aunque solo <\/span><b>el 19 % de los docentes recibi\u00f3 formaci\u00f3n formal<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\"> sobre su uso (INCAE\/UNESCO, 2025).<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">El riesgo no est\u00e1 en usarla, sino en hacerlo sin gu\u00eda.\u00a0 Investigadores del MIT y la Universidad de Tokio (2023) observaron que delegar tareas cognitivas a sistemas de IA <\/span><b>puede reducir hasta un 55 % la actividad cerebral<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\"> en zonas asociadas al razonamiento y la atenci\u00f3n. Pero adem\u00e1s de esa llamada \u201cdeuda cognitiva\u201d, hay otros riesgos m\u00e1s invisibles: <\/span><b>exposici\u00f3n a contenidos inadecuados, v\u00ednculos digitales inapropiados o dependencia emocional de la tecnolog\u00eda<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">La mayor\u00eda de los adultos siente que no tiene herramientas para acompa\u00f1ar ese cambio. Y esa distancia, entre lo que los j\u00f3venes ya hacen y lo que los adultos a\u00fan temen,\u00a0 est\u00e1 generando una nueva brecha: <\/span><b>la brecha de acompa\u00f1amiento<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\"> Porque mientras los chicos avanzan con naturalidad, los docentes y padres intentan entender un fen\u00f3meno que no eligieron, pero que ya forma parte del ecosistema educativo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">Prohibir no es la respuesta, ya que negarle la IA a los chicos es como negarles el lenguaje del futuro. Pero dejarlos solos tampoco lo es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">La clave est\u00e1 en <\/span><b>ense\u00f1arles a convivir con la IA de forma cr\u00edtica, \u00e9tica y segura<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">, y para eso hace falta un nuevo tipo de alfabetizaci\u00f3n digital: una que combine conocimiento t\u00e9cnico con acompa\u00f1amiento pedag\u00f3gico y emocional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">En el mundo, ya hay ejemplos que muestran que se puede.\u00a0<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\\\"font-weight: 400\\\"><span style=\\\"font-weight: 400\\\">En Estados Unidos, <\/span><b>Alpha School<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\"> integra IA con supervisi\u00f3n docente y logr\u00f3 reducir un 30 % los tiempos para alcanzar objetivos curriculares.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\\\"font-weight: 400\\\"><span style=\\\"font-weight: 400\\\">En <\/span><b>Toronto<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">, la IA adaptativa se usa para personalizar el aprendizaje en educaci\u00f3n especial, con avances sostenidos en inclusi\u00f3n.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\\\"font-weight: 400\\\"><span style=\\\"font-weight: 400\\\">En <\/span><b>Nueva Gales del Sur (Australia)<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">, el rendimiento en matem\u00e1tica aument\u00f3 un 22 % tras capacitar a los docentes en IA aplicada al aula.<\/span><\/li>\n<li style=\\\"font-weight: 400\\\"><span style=\\\"font-weight: 400\\\">En <\/span><b>Finlandia<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\"> y <\/span><b>Corea del Sur<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">, los ministerios de educaci\u00f3n incluyeron formaci\u00f3n en inteligencia artificial en todos los niveles, desde primaria.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">Am\u00e9rica Latina reci\u00e9n empieza a transitar ese camino. Un informe de la Organizaci\u00f3n de Estados Iberoamericanos (OEI) advierte sobre \u201cbrechas estructurales\u201d en la formaci\u00f3n docente y en la definici\u00f3n de marcos \u00e9ticos. Seg\u00fan el estudio, menos del <\/span><b>20 % de los docentes latinoamericanos recibi\u00f3 capacitaci\u00f3n formal en IA<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">, y apenas una de cada diez escuelas cuenta con pol\u00edticas claras de uso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">Sin embargo, comienzan a surgir <\/span><b>plataformas y herramientas desarrolladas con enfoque pedag\u00f3gico<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">, que priorizan la seguridad, el pensamiento cr\u00edtico y la coherencia institucional por sobre la automatizaci\u00f3n. Ya existen proyectos en Argentina que demuestran que es posible integrar IA en las escuelas sin perder control ni prop\u00f3sito. Y <\/span><b>quiz\u00e1s haya un nuevo incentivo para hacerlo.<\/b><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\"> De acuerdo con una encuesta reciente del CIS-UADE y Voices! (julio 2025), <\/span><b>6 de cada 10 familias priorizan la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica al elegir escuela<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">, y <\/span><b>el 72 % espera que los docentes sepan usar IA de forma pedag\u00f3gica<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">En un contexto donde muchas instituciones enfrentan ca\u00edda de matr\u00edculas, este dato deber\u00eda ser una se\u00f1al: <\/span><b>integrar la IA de manera responsable no solo beneficia a los alumnos y docentes, tambi\u00e9n fortalece la propuesta educativa y la sostenibilidad institucional<\/b><span style=\\\"font-weight: 400\\\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">La educaci\u00f3n del futuro no puede ser ni tecnof\u00f3bica ni tecnout\u00f3pica. Necesita equilibrio, criterio y responsabilidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">La inteligencia artificial no vino a ense\u00f1ar por nosotros, sino a desafiarnos a ense\u00f1ar mejor. Porque el verdadero riesgo no est\u00e1 en que las m\u00e1quinas aprendan a pensar, sino en que nosotros dejemos de hacerlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\\\"font-weight: 400\\\">Y ah\u00ed es donde la educaci\u00f3n, con pol\u00edticas, formaci\u00f3n y herramientas dise\u00f1adas con prop\u00f3sito, tiene la oportunidad de marcar la diferencia.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\\\"color: #000080\\\">Leer m\u00e1s<\/span><\/h3>\n<ul>\n<li><strong><a href=\\\"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/seguridad\/el-90-de-los-incidentes-de-ciberseguridad-tienen-origen-humano-whalemate-propone-un-cambio-cultural-para-reducir-el-riesgo\/\\\">El 90% de los incidentes de ciberseguridad tienen origen humano: Whalemate propone un cambio cultural para reducir el riesgo<\/a><\/strong><\/li>\n<li><a href=\\\"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/seguridad\/criptografia-post-cuantica-por-que-hay-que-complicarle-la-vida-a-las-computadoras-cuanticas\/\\\"><strong>Criptograf\u00eda Post-Cu\u00e1ntica: \u00bfPor qu\u00e9 hay que complicarle la vida a las Computadoras Cu\u00e1nticas?<\/strong><\/a><\/li>\n<li><strong><a href=\\\"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/seguridad\/red-team-ia-y-cultura-de-seguridad-como-se-prepara-banco-galicia-ante-ciberataques\/\\\">Pedro Adamovic, CISO de Banco Galicia y referente global en ciberseguridad: \u201cVivo en estado de alerta\u201d<\/a><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Dani Buj&aacute;n. Especialista en EdTech y cofundadora de Auroria Si te da miedo la IA, no est&aacute;s solo. La mayor&iacute;a de los adultos siente una mezcla de fascinaci&oacute;n y desconfianza frente a una tecnolog&iacute;a que avanza m&aacute;s r&aacute;pido que nuestra capacidad para comprenderla. Pero mientras nosotros debatimos si es buena o mala, los chicos ya la usan todos los d&iacute;as, sin culpa y sin filtro. Seg&uacute;n UNICEF y UNESCO (2024), el 58 % de los adolescentes argentinos de entre 9 y 17 a&ntilde;os utiliza inteligencia artificial para estudiar o hacer tareas, y casi siete de cada diez lo hace sin acompa&ntilde;amiento adulto. Y el fen&oacute;meno no es local: un estudio global de Campus Technology (2024) indica que el 86 % de los estudiantes en el mundo ya incorpora IA a su rutina acad&eacute;mica, aunque solo el 19 % de los docentes recibi&oacute; formaci&oacute;n formal sobre su uso (INCAE\/UNESCO, 2025). El riesgo no est&aacute; en usarla, sino en hacerlo sin gu&iacute;a.&nbsp; Investigadores del MIT y la Universidad de Tokio (2023) observaron que delegar tareas cognitivas a sistemas de IA puede reducir hasta un 55 % la actividad cerebral en zonas asociadas al razonamiento y la atenci&oacute;n. Pero adem&aacute;s de esa llamada &ldquo;deuda cognitiva&rdquo;, hay otros riesgos m&aacute;s invisibles: exposici&oacute;n a contenidos inadecuados, v&iacute;nculos digitales inapropiados o dependencia emocional de la tecnolog&iacute;a. La mayor&iacute;a de los adultos siente que no tiene herramientas para acompa&ntilde;ar ese cambio. Y esa distancia, entre lo que los j&oacute;venes ya hacen y lo que los adultos a&uacute;n temen,&nbsp; est&aacute; generando una nueva brecha: la brecha de acompa&ntilde;amiento. Porque mientras los chicos avanzan con naturalidad, los docentes y padres intentan entender un fen&oacute;meno que no eligieron, pero que ya forma parte del ecosistema educativo. Prohibir no es la respuesta, ya que negarle la IA a los chicos es como negarles el lenguaje del futuro. Pero dejarlos solos tampoco lo es. La clave est&aacute; en ense&ntilde;arles a convivir con la IA de forma cr&iacute;tica, &eacute;tica y segura, y para eso hace falta un nuevo tipo de alfabetizaci&oacute;n digital: una que combine conocimiento t&eacute;cnico con acompa&ntilde;amiento pedag&oacute;gico y emocional. En el mundo, ya hay ejemplos que muestran que se puede.&nbsp; En Estados Unidos, Alpha School integra IA con supervisi&oacute;n docente y logr&oacute; reducir un 30 % los tiempos para alcanzar objetivos curriculares.&nbsp; En Toronto, la IA adaptativa se usa para personalizar el aprendizaje en educaci&oacute;n especial, con avances sostenidos en inclusi&oacute;n.&nbsp; En Nueva Gales del Sur (Australia), el rendimiento en matem&aacute;tica aument&oacute; un 22 % tras capacitar a los docentes en IA aplicada al aula. En Finlandia y Corea del Sur, los ministerios de educaci&oacute;n incluyeron formaci&oacute;n en inteligencia artificial en todos los niveles, desde primaria. Am&eacute;rica Latina reci&eacute;n empieza a transitar ese camino. Un informe de la Organizaci&oacute;n de Estados Iberoamericanos (OEI) advierte sobre &ldquo;brechas estructurales&rdquo; en la formaci&oacute;n docente y en la definici&oacute;n de marcos &eacute;ticos. Seg&uacute;n el estudio, menos del 20 % de los docentes latinoamericanos recibi&oacute; capacitaci&oacute;n formal en IA, y apenas una de cada diez escuelas cuenta con pol&iacute;ticas claras de uso. Sin embargo, comienzan a surgir plataformas y herramientas desarrolladas con enfoque pedag&oacute;gico, que priorizan la seguridad, el pensamiento cr&iacute;tico y la coherencia institucional por sobre la automatizaci&oacute;n. Ya existen proyectos en Argentina que demuestran que es posible integrar IA en las escuelas sin perder control ni prop&oacute;sito. Y quiz&aacute;s haya un nuevo incentivo para hacerlo. De acuerdo con una encuesta reciente del CIS-UADE y Voices! (julio 2025), 6 de cada 10 familias priorizan la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica al elegir escuela, y el 72 % espera que los docentes sepan usar IA de forma pedag&oacute;gica. En un contexto donde muchas instituciones enfrentan ca&iacute;da de matr&iacute;culas, este dato deber&iacute;a ser una se&ntilde;al: integrar la IA de manera responsable no solo beneficia a los alumnos y docentes, tambi&eacute;n fortalece la propuesta educativa y la sostenibilidad institucional. La educaci&oacute;n del futuro no puede ser ni tecnof&oacute;bica ni tecnout&oacute;pica. Necesita equilibrio, criterio y responsabilidad.&nbsp; La inteligencia artificial no vino a ense&ntilde;ar por nosotros, sino a desafiarnos a ense&ntilde;ar mejor. Porque el verdadero riesgo no est&aacute; en que las m&aacute;quinas aprendan a pensar, sino en que nosotros dejemos de hacerlo. Y ah&iacute; es donde la educaci&oacute;n, con pol&iacute;ticas, formaci&oacute;n y herramientas dise&ntilde;adas con prop&oacute;sito, tiene la oportunidad de marcar la diferencia. Leer m&aacute;s El 90% de los incidentes de ciberseguridad tienen origen humano: Whalemate propone un cambio cultural para reducir el riesgo Criptograf&iacute;a Post-Cu&aacute;ntica: &iquest;Por qu&eacute; hay que complicarle la vida a las Computadoras Cu&aacute;nticas? Pedro Adamovic, CISO de Banco Galicia y referente global en ciberseguridad: &ldquo;Vivo en estado de alerta&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"author":229,"featured_media":183216,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[883],"class_list":["post-183266","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columna-de-opinion","tag-educacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183266","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/229"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=183266"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183266\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/media\/183216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=183266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=183266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itsitio.com\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=183266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}