Red Link agiliza la entrega de entornos para clientes internos y externos gracias a NSX

La virtualización de la red que ofrece VMware fue la pieza clave que le está permitiendo a Red Link acelerar el “time to market” de los nuevos servicios que ofrece a los clientes y a los distintos departamentos internos de la compañía, sin bajar la guardia en aspectos como seguridad, alta disponibilidad y desempeño.

La adopción de NSX por parte de Red Link se dio hace tres años, cuando hablar de redes virtuales y de su potencialidad en materia de agilidad, seguridad y eficiencia se parecía mucho a una promesa, o a un conjunto de buenas intenciones. Tal vez por eso, el escollo más grande que debió superar el proyecto fue, precisamente, que la gente de Red Link entendiera y probara la tecnología. Convencerse de que iba a funcionar tal cual los proveedores de la solución prometían.

Red Link lleva ya tres décadas en el mercado local. Si bien Red Link es conocida entre el público consumidor por su red de cajeros automáticos, que ya supera los 9.000 ATMs en todo el país, estas operaciones representan apenas la quinta parte del negocio de la compañía. Hoy brinda servicios de home banking, seguridad, servicios empresariales, aplicaciones móviles, banca electrónica y de centro de datos (cloud) a los principales bancos, instituciones financieras y tarjetas de crédito. Provee sistemas de misión crítica y procesa más de 20 millones de transacciones diarias con picos que superan los 30 millones.

Así en el cliente interno como en el externo

En 2016, Red Link mudó su centro de datos a un edificio de la calle Bouchard, en la Ciudad de Buenos Aires, en las locaciones que hasta 2013 albergaron la imprenta del diario La Nación. Dicha mudanza era parte de un plan estratégico, entre cuyas premisas estaba la de que el nuevo datacenter fuera zero downtime, y que los nuevos despliegues siguieran un esquema híbrido: que permitiera eventualmente mudar cargas de trabajo o aplicaciones a la nube pública, o bien traerlas de vuelta, según conviniese.

Guillermo Calabrese, director de tecnología de Red Link.

El objetivo de esta movida estaba estrechamente relacionado con el core del negocio de la compañía. Red Link trabaja permanentemente en el desarrollo de soluciones innovadoras y en la búsqueda de nuevos servicios que simplifiquen la vida de sus clientes. Uno de sus principales desafíos es promover una banca más inclusiva y desarrollar la cultura digital en los usuarios de los servicios financieros. “Necesitamos proveer servicios eficientes aumentando los niveles de disponibilidad y seguridad; al mismo tiempo agilizar la entrega tanto para el cliente interno como externo y reducir los costos”, detalla Guillermo Calabrese, director de Tecnología de Red Link.

Con esta necesidad en mente, y una vez terminada la mudanza, era hora de subir al siguiente peldaño. “Ya teníamos un datacenter de última generación —recuerda Calabrese—. Ya teníamos cubierta toda la parte de virtualización. Entonces, ¿qué nos quedaba para ser más ágiles? ¿Dónde teníamos los cuellos botella?” La respuesta obvia fue: en la red, y la propuesta de valor de NSX for vSphere Enterprise, de VMware, permitió agilizar la provisión de red, del mismo modo en que la virtualización de VMware vSphere with Operation Manager Enterprise Plus, y la plataforma de gestión de nube híbrida VMware vRealize Suite Enterprise habían agilizado la provisión de recursos computacionales.

Para ese entonces, la compañía ya venía trabajando en el autoaprovisionamiento en el frente interno. Ese autoaprovisionamiento permitía acortar los tiempos, evitar los errores humanos y trabajar en torno a templates (plantillas reutilizables) que ya contemplaban despliegues seguros y estandarizados de los ambientes. NSX fue la pieza que faltaba para que, siguiendo las pautas que marcaba el negocio, Red Link pudiera agilizar la provisión de nuevos servicios de misión crítica a los clientes, lo que redundaría en nuevos ingresos. Al principio, el despliegue de NSX comenzó como un laboratorio, pero luego se fue generalizando. Lo que hasta ese momento era provisión de potencia de procesamiento, almacenamiento en disco o memoria, ahora abracaba también aspectos de redes y seguridad, terminando de configurar el servicio de nube de Red Link.

Guillermo Calabrese y Diego Cicero, Senior Solution Engineer de VMware Argentina.

Desde el punto de vista técnico, NSX corre en un módulo de kernel del mismo hipervisor. “En esa misma capa de abstracción corre tanto el módulo NSX que es la virtualización de red, como el virtualizador de almacenamiento (vSAN) o de cómputo (vSphere). Por eso cuando se agregan nodos en todo el clúster se logra el datacenter definido por software: en ese caso estamos virtualizando cómputo, almacenamiento, red y seguridad, y ahí logramos la agilidad. Todo esto automatizado por vRealize”, resume Diego Cicero, Senior Solution Engineer de VMware Argentina.

De días a minutos

Calabrese reconoce que el time to market de los ambientes para los clientes internos o externos (por ejemplo, ambientes para testing completamente configurados y con todas las herramientas, o ambientes de producción para la aplicación de un cliente) bajó muchísimo gracias a la agilidad obtenida.

“Antes podíamos tardar de tres a cinco días para generar una nube para el cliente o para nuestra gente interna. Eso hacía que Tecnología se transformara en un cuello de botella. Con la incorporación de NSX y las soluciones de automatización de VMware pasamos a quince minutos”, dice. Más allá de la rapidez, también se ganó en eficiencia. El autoaprovisionamiento permitió seguir trabajando con la misma cantidad de profesionales en operaciones, aunque el negocio y las cargas de trabajo estaban creciendo.

“Ahora estamos en el punto en que los clientes internos pueden generar con un ticket el ambiente productivo que necesitan. La intervención humana se limita a una serie de autorizaciones o validaciones”, adelanta Calabrese.

Si bien NSX for vSphere ayudó a a Red Link a simplificar la operación a través de plantillas sencillas, que pueden reutilizarse, ahorrando gran cantidad de tiempo, existe otra dimensión que debe ser atendida con la misma eficiencia: el contexto del usuario final y sus entornos de trabajo. En relación a esto, VMware Horizon permitió darle dinamismo y agilidad a la gestión y aprovisionamiento de escritorios para usuarios; y AirWatch facilitó la administración e incrementó el control de los dispositivos móviles, una cuestión compleja en estos tiempos del Bring Your Own Device.

Calabrese reconoce que Horizon ha acelerado la gestión y la provisión de espacios de trabajo, como así también agregar nuevas apps o servicios dentro de dichos espacios. Paralelamente, esta plataforma permite estandarizar esa provisión y generalizar las medidas de seguridad en

los espacios de trabajo de los usuarios finales. “Desde mi casa puedo acceder a todas las aplicaciones que estoy usando en la oficina, y es bastante sencillo”, se jacta Calabrese.

Desafíos y beneficios

Para Cicero, “el desafío más grande fue que Calabrese, representando a Red Link, haya confiado en nuestra tecnología cuando le vinimos a hablar sobre la forma en que NSX venía a resolver sus problemas”. Calabrese coincide: “Para mí fue importante que ellos (VMware) garantizaran la solución y pusieran un ingeniero a nuestro lado nuestro para darnos esa tranquilidad. Y esto se dio también luego de la decisión de compra. En la etapa de capacitación VMware estuvo muy presente”. Cicero responde: “No sólo queremos que los clientes usen nuestras tecnologías, sino que aprendan a usar nuestras tecnologías a fondo. Nuestros productos están llenos de funcionalidades útiles”.

“Lo que vemos nosotros —define Pablo Papazian, Enterprise Account Manager para VMware Argentinaes agilidad en el momento de sacar una nueva app. Hoy vemos que las empresas están sacando nuevas aplicaciones todo el tiempo, están atendiendo nuevos requerimientos de negocios, y esto se traduce en nuevos ambientes, y la necesidad de autoaprovisionamiento. Cuando tenés la posibilidad de armar N cantidad de ambientes, con N cantidad de sabores, terminás teniendo una gran jungla de cosas que son muy difíciles de administrar. Y una demora en la provisión puede perjudicar al negocio. Hoy vemos que los clientes cuentan en días, horas y minutos, cuánto se tarda en sacar una app que va a generar más revenue. Y a esto se le suman las necesidades de seguridad y alta disponibilidad”.

Papazian considera que NSX no sólo ofrece la flexibilidad necesaria para generar y proveer rápidamente un cloud privado para un determinado cliente, o abrir el mercado para que empieces a explotarlo de otra forma, sino que también permite poner en práctica políticas y mejores prácticas respecto de los recursos de red, como la microsegmentación, dejando además a las organizaciones mejor paradas en caso de una contingencia.

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Alejandro Alonso

Alejandro Alonso

Periodista especializado en ciencia y tecnología. Trabajó en publicaciones como Banqueros & Empresarios, Telecomunicaciones & Negocios, Customer Service, Prensa Económica, Computerworld, e Insider, entre otras.

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