Marcelo De Vincenzi de la UAI: “Ricoh tiene un gran espíritu emprendedor”

La Facultad de Tecnología Informática de la Universidad Abierta Interamericana y su Centro de Altos Estudios (CAETI) desarrollaron, gracias al aporte de Ricoh, un laboratorio de impresión 3D, que le ofrece a los alumnos la posibilidad de materializar sus prototipos.

 

 

En septiembre pasado fue inaugurado el Laboratorio Creativo 3D de la Facultad de Tecnología Informática de la Universidad Abierta Interamericana (UAI). Este espacio —que se se ha convertido en el quinto laboratorio del Centro de Altos Estudios en Tecnología Informática (CAETI) de la Facultad de Tecnología Informática— fue posible gracias al aporte conjunto recibido de la empresa Ricoh.

El laboratorio está en la localización Cisneros (sobre la Avenida Montes de Oca, Ciudad de Buenos Aires), y fue equipado con una granja de treinta computadoras de alta prestación y ocho impresoras 3D de última generación, que pueden accederse por red local o remotamente. Por otra parte, es posible monitorear las impresiones 3D a través de las cámaras interactivas que se encuentran embebidas en cada impresora.

La modalidad de laboratorio remoto permite acceder a alumnos de otras localizaciones. En la Facultad, esta práctica a la distancia ya se viene transitando desde hace varios años, sobre todo en Robótica. “Actualmente estamos trabajando en varios proyectos que nos permiten controlar robots desde cualquier parte del mundo y recientemente dimos la primera clase en tiempo real a más de 150 alumnos, en nuestras localizaciones de Lomas de Zamora, Castelar, Boulogne (Provincia de Buenos Aires), Centro (en Ciudad de Buenos Aires), y Rosario (Santa Fe). Es decir, los alumnos podían estar cursando una clase de forma presencial y tradicional y a la vez, podían controlar a cientos de kilómetros los dispositivos y robots del laboratorio remoto”, dijo el doctor Néstor Balich, director del Laboratorio de Robótica Física en la UAI.

El camino hacia la innovación 3D

“Empezamos a trabajar con impresión 3D en la materia de Robótica hace cuatro años, fabricando nuestra primera impresora 3D en el CAETI, el Centro de Investigación de la Facultad de Tecnología Informática de la UAI —explicó Balich—. El año pasado, en la localización Lomas de Zamora, armamos tres impresoras, dos de ellas con alumnos de la carrera de Ingeniería en Sistemas Informáticos pasantes del Laboratorio de Robótica. Tuvimos excelentes resultados y, como consecuencia de ello, creció la motivación de los alumnos quienes se sumaron a participar en el proyecto. Por su parte, los docentes comenzaron a integrar la actividad en aquellas asignaturas más vinculadas a la temática”.

Para el Decano de la Facultad de Tecnología Informática, Marcelo De Vincenzi, el objetivo principal era incrementar el alcance hacia otras materias y desarrollar proyectos innovadores en un espacio que promueva la creatividad, la interacción y el trabajo colaborativo. “Este desafío no sólo necesitó innovación en materia educativa, sino que demandó una gran inversión en hardware”, expresó, destacando el aporte de la Universidad y Ricoh, la Facultad de Tecnología Informática de la UAI y en su Centro de Altos Estudios CAETI.

De Vincenzi explicó que el Laboratorio 3D “permite avanzar en términos de creación, innovación y como herramienta pedagógica centrada en el aprender haciendo. Cuando uno habla de transversalidad educativa, habla de integración entre varias disciplinas. La robótica nos permitió eso desde la experiencia que adquirimos desde la creación de los dos laboratorios de Robótica Física y el laboratorio de Robótica Educativa que también contamos desde hace quince años atrás. Poco a poco fuimos agregando contenido de diseño por computadora, de mecánica, de física, electrónica y programación, entre otros”.

“Cuando pensamos en el laboratorio, lo pensamos en un espacio núcleo amplificando sus alcances hacia otras materias y nuevas carreras que pueden hacer uso de su potencial.

Es así como, especialidades como Medicina, Diseño, Arquitectura, Ingeniería en Sistemas Informáticos, Robótica y Videojuegos, que parecen tan disímiles, pueden encontrar un espacio común desde la creatividad digital y el diseño por computadora y materializarlos en un prototípico físico 100% funcional. De esta forma la construcción de un objeto real que se necesita para la validación de una hipótesis de trabajo se puede realizar en el laboratorio Creativo 3D en una fracción de tiempo y costo, tema que años atrás llevaba meses de trabajo con un costo elevado debido generalmente a la tercerización de la matricería y producción”, añadió el Decano de Tecnología Informática.

Claudio Higa, Higher Education Specialist de Ricoh, comentó que estos avances tecnológicos y cambios innovadores con resultados efectivos se pueden lograr con la articulación de diferentes actores: “En nuestro caso, por el vínculo del sector privado con la universidad, necesario para brindar, transmitir y transferir conocimientos y herramientas tecnológicas de vanguardia a la comunidad”. En la Argentina, agregó, “muchos institutos educativos tienen una o dos impresoras 3D, pero en ningún caso existe un formato de laboratorio con ocho impresoras 3D de última generación como sucede en esta universidad. En Ricoh, creemos que es fundamental que los alumnos puedan tener el nivel de contacto adecuado con esta tecnología, conceptos, técnicas y materiales que jugarán un rol importante en sus profesiones en el futuro, y para ello deben contar con las herramientas adecuadas como las que estamos ofreciendo”.

“Los avances tecnológicos en impresión 3D son impresionantes —aseguró Higa—. Si bien en todas las industrias tiene un impacto importante, en Salud es donde mayor expectativa hay al respecto. Hay quienes dicen que, en algunos años, no sólo se podrán imprimir huesos sino también órganos completamente funcionales. En el futuro, las impresoras 3D y los avances en robótica tienen que servir para mejorar la vida humana”.

Trabajos prometedores

Balich destacó varios proyectos de robótica, que van desde manos robóticas, a robots de última generación tanto open source como propietarios. “En cuanto a estos últimos años de trabajo, resaltaría entrenadores para Medicina, prototipado de piezas funcionales, investigaciones en videojuegos y realidad aumentada. Actualmente tenemos investigadores que están trabajando en la integración de interfaces visuales y objetos para la rehabilitación neurocognitivas. Es un hecho importante la utilización e intercambio internacional de diseños, programas y difusión del conocimiento mediante la nube open source, ya que eso nos permite trabajar en conjunto con prestigiosas universidades y centros de emprendedorismo e innovación de todo el mundo”.

“Nuestros proyectos tienen como objetivo crear un objeto real en el mundo físico por eso hablamos de tres dimensiones —aclaró Balich—. Para materializar este proceso se deben utilizar dos herramientas principales: a nivel hardware, las impresoras 3D y las computadoras; y a nivel software, los programas de diseño, prototipado y simulación que comúnmente se los conoce con la sigla CAD (Diseño Asistido por Computadora)”. En este laboratorio la idea es promover el que los usuarios, y en especial los alumnos, desarrollen habilidades y destrezas sobre la base de proyectos creativos que ellos se proponen.

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Alejandro Alonso

Alejandro Alonso

Periodista especializado en ciencia y tecnología. Trabajó en publicaciones como Banqueros & Empresarios, Telecomunicaciones & Negocios, Customer Service, Prensa Económica, Computerworld, e Insider, entre otras.

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